Retacitos 27/08/2012

La tragedia de Amuay fue la crónica de una muerte anunciada, fueron muchas las veces que los dirigentes laborales alertaron sobre los riesgos que existían, las deficiencias en los programas de mantenimiento, reclamos constantes a los cuales el nivel de supervisión le restó importancia, no le prestaron la debida, necesaria y urgente atención, lamentablemente hoy se están sufriendo las consecuencias, con pérdida de vidas de mucha gente inocente, en un suceso que no ha debido ocurrir si se hubiesen tomado a tiempo las previsiones.
Resulta deplorable que ahora los altos voceros oficiales pretendan denunciar que se pretende crear una matriz de opinión con lo de la falta de mantenimiento, cuando los propios vecinos de la refinería denunciaron que desde hace varios días se percibía en el aire un escape de gas; además circulan informaciones por todos los medios que reflejan una gran cantidad de incidentes de los últimos meses en la planta, incluso muchos de ellos no reportados.
El abucheo que le metieron los trabajadores de Guayana al mandante, el lunes de la semana pasada en la tarde, durante un acto público en la región, agarró de sorpresa a la gente del PSUV, ni siquiera lo dejaron hablar e imponer su criterio, como siempre acostumbra, sino que el estruendo de la protesta fue de tal magnitud que cortaron “violentamente” la transmisión de la cadena, argumentando posteriormente que habían tenido problemas de audio. Luego salió el personaje abrazando a un niñito, pero el mal estaba hecho, fue total el respaldo a la posición asumida por los dirigentes sindicales José “Acarigua” Rodríguez y José Meléndez, quienes se fueron por la calle del medio.
Por supuesto, que algo habían olfateado los dirigentes del PSUV a nivel nacional, porque los “carómetros” reflejaban una profunda inquietud y preocupación, como si estuvieran dándose cuenta que algo andaba mal, que el comportamiento de la gente no era el esperado, de sumisión y acatamiento a los mandatos del jefe de la revolución, sino que por el contrario el clima estaba caldeado y explotó cuando el personaje insistió en querer imponerse, cuestionando el derecho a reclamar la incorporación de los tercerizados de Guayana, tal como lo prometió. Una nueva demostración de que el pueblo perdió el miedo.
A propósito nos llegan informaciones de fuentes confiables, que nos permiten alertar a muchos “incautos” y gente humilde, a quienes están registrando en listados, en todo el país y específicamente en Lara, ofreciéndoles que les darán una de las viviendas que el gobierno está construyendo, pero sólo les entregan, luego de comprometerse a votar por el mandante, unos “certificados de asignación”, que no representan ninguna garantía ni documentación de propiedad; cuando alguno pregunta cuándo y dónde les entregarán las casas o apartamentos, la respuesta que les han dado es: “después del 7 de octubre les informaremos”, en otras palabras en una trampa “caza bobos”.
Desconcierto en el personal de base de Corpolara al ver que aíslan, con cerca de Alfajol, el área de Servicios, que está en la parte posterior del edificio. Al parecer desconfían en alto grado de las personas de las Misiones que son atendidas en esa zona, en un local específico. La cerca de alambre, es incongruente con la arquitectura general de la edificación y es una expresión de desconfianza hacia las personas de las misiones. Qué bochornoso.
Con sorpresa leímos, la semana pasada, una entrevista a un ex rector de la Universidad Lisandro Alvarado a quien presentan como “ primer rector por elección de la UCLA”; sin embargo, si la memoria no nos falla y en base al conocimiento que siempre hemos mantenido sobre el funcionamiento y problemáticas de esa institución, a lo largo de mis 42 años de ejercicio profesional, tenemos entendido que el primer profesional que llega al rectorado de esta casa de estudio, luego de un proceso de consulta a la base profesoral en 1990, fue el Dr. Ricardo García de Longoria, quien tras obtener un 85% de la votación, fue juramentado por la Comisión Electoral designada para la ejecución del proceso, aclaratoria que hacemos ante la petición de algunos viejos docentes de la institución.
Llamó la atención la información emanada la semana pasada del Seniat, donde anunciaba que se exportarían desde la empresa Alentuy, asentada en Barquisimeto, 6.200 toneladas de envases de alimentos para países de Mercosur. Hasta donde se sabe, por información de los trabajadores de la empresa, esta planta se encuentra paralizada desde que fue estatizada, con el agravante de que nunca le pagaron sus correspondientes prestaciones a los trabajadores y tampoco los propietarios de la empresa recibieron el pago por los activos confiscados.
No mejora nada el enfermo, en la Unefa-Lara un grupo de profesionales que hicieron un Diplomado de Componente Docente en esa casa de estudios el año pasado, han pasado nueve meses y van a tener que hacer el parto con fórceps o con cesárea para que les pueden entregar los certificados correspondientes. Muchos de ellos se preguntan: ¿dónde quedó la excelencia educativa que tanto pregonan?
En la esquina de los lamentos se comenta con mucha insistencia, que un conocido vendedor de insumos y equipos médico-quirúrgicos de la región, ha sido visto muy amartelado con una alta funcionaria de un hospital regional, en al menos dos ciudades del Imperio norteamericano, indicando los deslenguados personajes, que tal vez andan cuadrando las contrataciones de los requerimientos que urgentemente reclama el centro dispensador de salud en el cual labora. Siempre se ha dicho que entre cielo y tierra no hay nada oculto, además Dios los cría y ellos se juntan.
A pesar de las explicaciones que dieron en días pasados sobre el Parque Negrura, en Palavecino, siguen llegando quejas sobre mala administración, señalan que los baños no funcionan; no hay coordinación para los “alquileres de las canchas”, resultando imposible rentarlas en horario nocturno. Recomiendan al Gober, en un descansito de la campaña, darse una vueltecita por el lugar para que compruebe alguna de estas irregularidades.
Sería interesante averiguar si es cierto, que en los últimos días se habría registrado un distanciamiento entre el sindicalista aspirante a la alcaldía y el sargento de Nirgua, aseguran que muchas veces aparecen juntos, pero no revueltos, porque al parecer no ha sido muy consecuente con la gente que contribuyó a ponerlo donde hoy está, y tanto en política como en cualquier otra actividad, las ingratitudes se pagan, antes o después, incluso se comenta que ha bajado en las encuestas.
Resulta insólito que el Instituto Nacional de Estadística (INE), cuyo presidente se llena la boca cada vez que habla de los 500 mil millones de dólares dedicados por el gobierno a los proyectos sociales, no tenga recursos para cancelar las liquidaciones a los jefes municipales supervisores y jefes de centros de transmisión luego de que ellos hicieron el trabajo del Censo de Población y Vivienda 2011, ya que la respuesta de recursos humanos es que no hay recursos.
Usuarios y uno que otro dueño de locales, del nuevo Centro Comercial ubicado en la Av. Venezuela, entre Av. Los Leones y Argimiro Bracamonte, se quejan porque al parecer desde hace más de mes y medio el funcionamiento del aire acondicionado ha estado presentando fallas, el nivel de calor se hace sentir, el visitante lo siente circunstancialmente, no así quienes trabajan en el sitio 6 y 8 horas, aducen que les obligan a mantener temperaturas de 24 grados, pero la ventilación del sótano, y el humo y el calor hacen de las suyas. Recuerdan además, que los alquileres no son precisamente solidarios ni socialistas.
Circulan con gran profusión, comentarios en los pasillos del Seniat-Lara, donde se dice que al parecer por los lados de fiscalización, cuando se hacen las inspecciones, se encuentran algunas fallas, se llega a un “acuerdo” con el contribuyente para no sancionarlo, presuntamente los cheques se mandan a hacer a nombre de las “costillas” de los funcionarios. Na guará, mansas las lapas.
Insólito. Denuncian testigos que el jueves 16 de agosto, en un consultorio de oftalmología del Pastor Oropeza, un sujeto que dice ser médico, al parecer le cayó a patadas a un anciano de 78 años de edad, dizque por haberle llevado una recomendación de una doctora del Juan Daza Pereira, para que lo operara de cataratas; lo peor del caso es que después de ser agredido y vejado, lo mandaron preso, le quebraron su bastón, supuestamente por orden del individuo a quien identifican los pacientes como un “ultrozo castrocomunista y chavista”.
Sería interesante averiguar si es cierto que en el aeropuerto internacional del Barquisimeto, el nepotismo juega garrote, asimismo comentan que la ex esposa de un alto funcionario de la gobernación, aún cobra sueldo y bono alimentario en la nómina del terminal aéreo, aun cuando se encuentra residenciada en Perú y solo se le vio la cara en el sitio a principios del 2011; aseguran que un funcionario de auditoría, residenciado en Nirgua, dizque solo labora martes y jueves de 9 a.m. a 12 m; y la supuestamente abogado que no va a trabajar porque se la pasa en tribunales, a pesar de que allí no hay juicios del aeropuerto. El gober debería meter la lupa en el lugar.
Una clienta de Banvenez Barquisimeto, fue víctima del popular “cambiazo” y le tumbaron su tarjeta de débito en un cajero y le retiraron 1.200 bolívares, fue al banco a formular el reclamo y la remitieron al Cicpc donde hizo la denuncia, en el banco le dieron un número de la sede en Caracas, donde luego de un mes le dijeron que el reclamo no procedía porque “la tarjeta no estaba en su custodia”. Lo cierto es que, luego de 20 años de relaciones con la institución, esta clienta se siente frustrada con esta actitud del “Banco del Pueblo”.
Un mensaje para el nuevo director del Hcamp, debe girar instrucción al personal de seguridad, especialmente al jefecito, para que haga un cursito de relaciones humanas, recordando que trata con personas, no con malandros y los periodistas cuando van a ese lugar, es en función de trabajo, de allí que no pueden impedirles la entrada, a menos que internamente estén ocurriendo hechos irregulares que quieran ocultar y suponemos que este no es el caso, pero con su actitud, es lo que pareciera.

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