El Rincón de los Miércoles

I
El país sigue de capa caída. La salida a la crisis política pasa por una decisión que debe tomar un gobierno impopular, responsable de todos los males de la Venezuela inédita donde vivimos. No han sido suficiente las razones por las cuales el pueblo expone sus quejas contra los jerarcas del régimen, aferrados como están a un poder que ya no cuenta con el apoyo popular de otros tiempos. Si en estos momentos se hiciera una consulta para conocer los sentimientos de la gente en torno al país no dudamos ni por un momento que el rechazo a las políticas socialistas sería la respuesta adecuada de millones de venezolanos que hoy sobreviven a la crisis más terrible que recuerde la era moderna. Sin embargo, el gobierno resiste la carga de los descontentos apoyado en las armas de la República. No parece haber espacios para la paz que debe ser, como lo dijo recientemente la fiscal general Luisa Ortega Díaz, construida por todos. La funcionaria, opuesta rotundamente a una Constituyente a espaldas del pueblo, ha sido ofendida por quienes pretenden imponer su ley para dar un golpe mortal a la democracia y eternizarse en el poder. Cuando apuntamos que el país sigue de capa caída estamos hablando de una situación económica estremecedora donde la mayoría de los ciudadanos sufren de carencias alimenticias, escasez de medicamentos, inseguridad y represión que hoy asombran al mundo civilizado, incapaz de entender cómo el “país más rico del mundo” rueda cuesta abajo.

II

70 AÑOS: Nuestro amigo y hermano de muchos años, Alfonso Saer ha recordado en una excelente auto-semblanza publicada en su crónica del viernes pasado su aterrizaje en el aeropuerto de los 70, una vida entera llena de ricas experiencias a la vera de una profesión en la cual ha transcurrido la mayor parte de su existencia. Sin duda, Alfonso puede ser considerado en este momento como uno de los mejores periodistas deportivos de la Venezuela de los últimos 50 años. Su capacidad para la descripción de los grandes momentos del deporte es única en su rol de cronista y narrador. Fue un gran aprendiz de los grandes maestros de la especialidad a los que ha llegado a igualar y superar sin perder su estilo y personalidad propia de quien estaba en camino de convertirse en la figura que es hoy. Si Felo Ramírez, un gran narrador de béisbol, ha llegado a los 90 años en plena actividad, estoy seguro que Alfonso Saer llegará con facilidad a los 100 desafiando el tiempo y emocionando a sus miles de seguidores desde las páginas deportivas y de los micrófonos de la radio y la televisión. Un gran abrazo, apreciado narrador, extensivo a Martha y a toda la tribu.

III

Estuvimos a un paso de un mundial. La suerte, que también forma parte del juego, no acompañó esta vez a los bravos guerreros de Venezuela que llegaban a la cita final desbordando pundonor y un coraje que parecía no tener límites. Si Adalberto Peñaranda acierta su disparo desde los 12 pasos a lo mejor la historia hubiese cambiado totalmente, pero como decíamos en esa lotería nunca se sabe cuál será el resultado. Somos en estos momentos los subcampeones del mundo. Un título que reivindica al fétbol nacional y abre un nuevo capítulo para el futuro si es que sabemos cuidar a los chicos en su avance hacia un mundial de mayores. No es momento hoy de alzar ninguna voz crítica. Todos los buenos adjetivos deben ser la respuesta adecuada para la tropa de Rafael Dudamel, a quien postulo de una vez como el próximo entrenador de la selección que buscará un puesto para la cita que viene después de Rusia. El nombre de cada muchacho ya ha sido escrito para siempre en la historia de nuestro deporte. ¡Bravo!

IV

Otra de las hazañas vividas, esta vez por la magia de la televisión, ha sido la del gran Rafael Nadal, un tenista español que sigue asombrando al mundo, especialmente en París donde se le conoce como el IV Mosquetero al conquistar su décima victoria en el “Roland Garros”, un logro sin precedentes en el mundo del deporte blanco. En presencia del Rey Juan Carlos de Borbón, ilustre compatriota de Rafa, fue tejiendo un partido de inigualable calidad para batir finalmente a un desesperado Stan Wawrinka que no pudo con el furioso huracán que se le vino encima. Los que pensaban en un declive del juego del manacorí se quedaron sin habla. Wimbledon lo espera con la ansiedad de verlo compitiendo con otro clásico como es Roger Federer, un invitado de honor al templo del tenis británico.

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