#OPINIÓN Venezuela libre

Ramón Guillermo Aveledo |

Como una iniciativa para articular los pronunciamientos desde distintos sectores sociales y políticos en una estrategia cívica común, ha nacido el Frente Amplio Venezuela Libre.
¿Por qué Frente Amplio? Porque lo que hay en Venezuela no es un enfrentamiento entre gobierno y oposición, ni entre la patria y el extranjero, ni entre pobres y ricos. Es que un pequeño grupo ha privatizado el Estado, que por definición es de todos, y usa y abusa de él en su exclusivo beneficio y en perjuicio de todos los demás, de millones de venezolanos. Tal realidad exige un vasto encuentro nacional, movimiento de movimientos en defensa de nuestros derechos y de la posibilidad de ejercerlos, que comienza por elegir este año un nuevo gobierno en elecciones verdaderas, legítimas, limpias, justas con adecuada observación internacional que las garantice.

Este encuentro leal a la Constitución como espacio seguro para que los venezolanos enfrentemos nuestros problemas y ventilemos civilizadamente nuestras diferencias, no es sólo de políticos de la oposición democrática agrupada en la Mesa de la Unidad y de personalidades y grupos que provenientes del chavismo y consistentes con su pensamiento no comparten la deriva crecientemente autoritaria del poder. Están trabajadores y empresarios, profesores y estudiantes, profesionales e intelectuales, gremios y organizaciones de la sociedad civil, religiosos y laicos. No hay militares, porque a diferencia del gobierno, respetamos la institución armada y su papel constitucional, pero a ellos enviamos un mensaje de inclusión, porque los sabemos venezolanos y ciudadanos como nosotros.

¿Por qué Venezuela Libre? Porque queremos una patria libre de la arbitrariedad, la ilegalidad y el abuso que trae la concentración de un poder que el constituyente quiso limitado y distribuido. Libre de la corrupción que todo lo pervierte y empobrece a la mayoría mientras enriquece a unos pocos aprovechadores. Libre del miedo a la violencia, a la coacción, a la discriminación.

Una Venezuela libre de la pobreza y el atraso consecuencia de un modelo fracasado tercamente sostenido. Libre de la ignorancia, sin deserción escolar con calidad educativa y docentes bien pagados. Libre de la enfermedad, por su sistema de medicina preventiva, donde quien se enferme sea atendido por médicos preparados y motivados, en hospitales bien dotados y completar su tratamiento porque consigue los medicamentos.
Ese país es posible. Si lo hacemos juntos.

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