¿Y AHORA…QUÉ HACER?

Derrotados el 12F el pesimismo, el miedo y la desesperanza los más de tres millones de votantes duros y muchísimos otros que aún se mantienen ocultos, o que prefieren dejar su decisión de apoyo al cambio constitucional para el mismo 7 de octubre próximo, más los que se vayan agregando, se preguntan: ¿y ahora…qué hacer? En apretadas líneas aportamos, como sigue, algunas ideas y precisiones concretas, de las tantas que pudiera haber, para la discusión y la reflexión:

• En línea prospectiva: 1) En el supuesto muy negado (cada vez el avance unitario es mayor) de que no se pudieran ganar las próximas elecciones; es obligante para el liderazgo y la dirigencia ver todo el cuadro globalmente, en todos sus niveles, a efecto de análisis definitivos. 2) En relación con la salud del Presidente: ojalá se pueda dar la recuperación, aunque sea parcial por el mal existente. Me preocupa sobremanera, por el fanatismo de muchos y el propio estado del Presidente, que pudiera haber situaciones de disturbios y hasta de mayor gravedad, de impredecibles consecuencias. 3) Sobre el fenómeno político-social del “chavismo” en toda su amplitud: pienso que el fenómeno durará mucho más de lo que otros piensan, y su peso y proyección dependerán de cómo se le atienda y trate. 4) Creo que nos hace bien a futuro próximo no tratar al Presidente Chávez como dictador, no siéndolo en toda su realidad y juzgando el juego democrático existente como real, aunque lo sea limitado y defectuoso. En esto, el camino trazado por el candidato presidencial unitario y toda la MUD sirve de luz y norte en el desarrollo de todas las acciones por ejecutar, con ecos cada vez mayores.
• Tareas a la vista: 1) De primera prioridad: asumir todos la responsabilidad de convertir la presente unidad de la MUD en unidad superior, de alcance nacional en su mayor dimensión y con proyección no inmediatista, sino de mediana y larga duración. 2) Dar a los voceros del nuevo liderazgo y a los jóvenes en desarrollo y formación, empezando por los líderes políticos y sociales jóvenes de mayor peso, todo un conjunto de orientaciones y requerimientos que den profundidad en el convencimiento y en el compromiso permanente. 3) Aprovechar al máximo posible la experiencia y la sabiduría de quienes en el liderazgo y la dirigencia política y social tienen en su haber luces e ideas ricas en sí mismas. Ello se convertiría en una fecunda suma de toda la energía vital con la útil sabiduría de la experiencia en un proyecto común. 4) Tareas diversas, ya convenidas y trazadas, junto con las derivadas de la propia dinámica unitaria, siempre tan oportuna y necesaria.

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios