Pido la palabra A las bases de Acción Democrática…

No existe barrio de Iribarren, ni municipio del interior del estado que no haya visitado a lo largo de mi vida llevando el mensaje de nuestros candidatos de representación popular durante muchos años. Desde muy temprana edad, entendí el disenso, la discusión y el debate, como fórmulas inequívocas para manifestar inconformidades y enderezar los rumbos. Aprendí de los maestros fundadores de nuestra organización, a enfrentar con hidalguía las deformaciones del poder con discusiones abiertas, democráticas, sinceras, en el calor natural de una organización policlasista, diseñada en la complejidad de la necesaria convivencia de clases llevada adelante por Betancourt y los más grandes ideólogos del siglo XX en Venezuela. Veo con tristeza, y hasta con gran preocupación, la reducción progresiva del fervor popular durante los últimos años, gracias a la pretensión de directivos circunstanciales, que vienen y van, de cerrarle el paso al disenso enriquecedor y necesario…
Sería iluso pensar que nada ocurre. Las inconformidades subyacentes se manifiestan a lo largo y ancho del país, en el entendido de que la prioridad impide abrir el debate de cara a la sociedad que alberga cientos de miles de adecos separados de la actividad partidista por la extinción absoluta de la democracia interna. En cada barrio, en cada caserío, en cada comunidad organizada de este país, existen compañeros a la espera del mensaje refrescante, de participación y consulta de los nuevos tiempos. Las decisiones cupulares, sustentadas en violaciones flagrantes a las normas estatutarias, están matando al partido, y nadie hace nada para evitarlo. Se han cumplido etapas y metas importantes a los largo de casi 71 años, donde Acción Democrática ha jugado un rol protagónico de primer orden. Nuestra obra de gobierno recorre los tuétanos de la nación, e impide su desmoronamiento, gracias al paradigma democrático sembrado en el corazón de los más humildes.
Sería absurdo continuar con la autocracia como fórmula de recuperación. En AD, la obligante y estatutaria consulta de base, ha sido liquidada por completo de las actividades partidistas, para seleccionar, a dedo, encerrados en pequeños claustros nacionales y regionales, directivos y candidatos a cargos de representación popular. En lo personal, tenemos no menos de 20 años luchando por elecciones de base y respeto a la militancia. El inentendible “se la calan”, emanado de las altas esferas cupulares de la organización, hace crisis en medio de una impostergable necesidad de cambio direccional y programático. He allí, la ilegitimidad de origen de aspirantes con resultados precarios en la reciente consulta de la unidad democrática…
En modo alguno quienes elevamos nuestra voz de disenso en favor de la identidad perdida, pretendemos irrespetar normas o principios fundacionales. Acción Democrática es y será siempre propiedad de sus bases militantes. No de cúpulas administradoras de “activos”…
Mis comentarios:
.- Nuestro comentario en relación al vicepresidente actual de la organización, y su comparación con líderes históricos de AD, desató una gran cantidad de pasiones encontradas…
.- Quienes entendieron la sátira, están claros en la necesidad de cambio en la dirección del partido mediante la participación directa de las bases militantes…
.- Quienes se desgarran las vestiduras, en su iracundia fundamentalista, en resguardo de las “sacras” figuras fundacionales, deben entender esta comparación, odiosa y desproporcionada por demás, como orientada a desatar la molestia interna… y se logró.
.- Su manifiesta rabia adeca, por el “atrevimiento” de comparar a Rómulo y a Leonardo, con semejante personaje de la contemporaneidad, debe ser con ellos mismos, quienes permitieron que luego de aquello tan brillante, puro y cristalino, ahora tengamos que calarnos esto…
.- Desaten ese aguerrido sentimiento adeco, para exigir reconciliación, reencuentro, y democracia interna…
.- Mírense en el espejo de la historia partidista, y recuerden la castración generacional que nos arrastró a todos…
.- Luego de Rómulo, de Alberto, de Leonardo, de Leidens, de Pinto Salinas, de Valmore, de Dori, de Luna, de Miguel; y tantos otros, por culpa de nosotros mismos, eso es lo que hay…
.- ¿Qué hicieron para evitar esta crisis de identidad y valores?… La molestia es con ustedes mismos…
.- Los tiempos exigen incorporarnos, a tiempo completo, a la campaña electoral para llevar a Capriles a la Presidencia y recuperar la democracia…
.- Este debate apenas comienza. No es el momento para profundizarlo. El necesario precedente para el análisis y la reflexión de las bases militantes, dueños absolutos del pasado, presente y futuro de la organización de Rómulo Betancourt, debe aguardar. Falta poco…
…Cada vez que me asaltan los malignos para devorar mi carne, son ellos, mis adversarios y enemigos, quienes vacilan y caen…(Proverbios 27: 2).
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