La obesidad infantil es un factor de riesgo cardiovascular

Las muertes por enfermedades cardiovasculares en adolescentes entre 15 y 24 años han aumentado en los últimos años, al punto que esta causa de mortalidad se encontraba en el quinto lugar y pasó, según el anuario epidemiológico 2009 -último publicado por el Ministerio popular para la Salud- al cuarto puesto.

Armando Arias, presidente de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, lo afirmó durante su conferencia sobre los factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares en adolescentes, plenaria inaugural del XV Congreso Pediátrico Andrés Riera Zubillaga, que se desarrolla en el Lidotel de Barquisimeto.

“Anteriormente las cifras del Instituto Nacional de la Nutrición (INN) se referían a niños desnutridos o bajo peso, sin embargo, ahora se observa un gran número de niños y adolescentes obesos”, informó Arias.

Tanto la hipertensión como la pandemia de la obesidad, instalada ya en Venezuela, son factores de riesgo que inciden en la aparición de enfermedades cardiovasculares, así como el tabaquismo desde edades tempranas –incluidas el chimó-, la diabetes y la poca o ninguna actividad física.

“Hablamos de factor de riesgo global, que puede producir arterosclerosis (disminución de la luz en las arterias), y esto ahora lo observamos desde edades más tempranas”, dijo.

En este sentido, aclaró que el médico pediatra debe ser preventor en las consultas, al hacer pesquisas, conocer los antecedentes familiares del niño en cuanto a enfermedades cardiovasculares, verificar sus valores en sangre, así como la talla y el peso adecuado según la edad.

“A los 3, 6, 12 y 18 años debemos hacer una pesquisa completa”, mencionó Arias.

Declaró que cuando en la primera década de la vida se hacen depósitos de grasa inadecuados, las probabilidades de tener un evento cardiovascular (como un infarto) a los 30 años es mucho mayor.

Prevención

El presidente de la SVPP indicó que la lactancia materna exclusiva los primeros seis meses de vida, una buena nutrición, evitar las dietas hipercalóricas, incentivar el ejercicio y mantener un control médico adecuado cuando existen antecedentes médicos, es vital para prevenir las enfermedades cardiovasculares en niños y adolescentes.

“Los bebés que nacen prematuros tienen grandes probabilidades de tener obesidad o sindrome metabólico cuando crezcan, siempre y cuando no se hace una prevención adecuada, porque las madres creen que deben darle mucha comida y engordarlo”, dijo.

Recalcó que un niño gordo no es un niño sano.

Vacuna del neumococo gratis

Alejandro Rísquez, pediatra del Distrito Capital, formará parte de la Mesa Redonda sobre la perspectiva actual en la prevención neumocócica y los nuevos desafíos.

Explicó que la lactancia materna y una buena nutrición contribuyen a la prevención de infecciones respiratorias.

“Evitar cocinar con leña dentro de los hogares, mantener la higiene al cocinar, comer e ir al baño, y controlar el asma en los niños, es parte de las medidas para reducir las cifras de crisis respiratorias, cuyas complicaciones pueden generar en neumonías”, precisó.

Rísquez señaló que la prevención va de la mano con la colocación de la vacuna antineumocócica, aprobada por el Ministerio de Salud para su colocación en los centros privados.

“Como parte de la Sociedad Venezolana de Pediatría y Puericultura, pedimos al Estado  que incorpore esta vacuna al Esquema Nacional de Inmunizaciones Gratuito”, insistió.

Con la colocación de la vacuna antineumocócica se ha comprobado una disminución de la mortalidad en un 30%; y en el caso de neumonías causadas por los serotipos encontrados en la vacuna conjungada se redujo en un 95%.

Era de los probióticos

Mercedes Rodríguez de Materán, recalcó que la lactancia  materna es la primera “vacuna” que se le coloca al bebé para protegerlo contra diferentes enfermedades como las diarreas, porque además de los nutrientes, es una leche que no se contamina.

Para el tratamiento de las diarreas reiteró que las sales de rehidratación es lo primordial, así como el uso racional de los antibióticos.

“Mientras más tiempo se prolonga la diarrea se produce mayor pérdida de peso y nutrientes, así como el tiempo en hospitalización, lo cual genera un gasto enorme”, explicó.

Señaló que para las diarreas virales se recomienda el uso de los probióticos, que además sirven para reducir los efectos adversos de la de los antibióticos.

Agregó que se ha demostrado el rol positivo de los probióticos en la prevención y tratamientos de las diarreas.

“Los probióticos son microorganismos vivos (bacilos, bacterias y hongos) que una vez ingresados al organismo causan beneficio a la salud”, dijo Rodríguez de Materán.

63% de anemias

Gilda Stanco, especialista en nutrición infantil, informó que la Organización Mundial de la Salud (OMS), calculó un 63% de anemia por deficiencia de hierro en niños venezolanos menores de dos años.

“Los estudios indican que al tener este problema se compromete la parte intelectual y quedan secuelas de por vida, serán niños con menor rendimiento, lo cual generará mayor deserción escolar”, señaló.

Recordó a los padres que no deben, por ningún motivo, darles leche entera de vaca a sus niños durante el primer año de vida.

“Esto les generará hemorragias en el intestino, mayores alergias y problemas orgánicos”, aclaró.

Por ello, los niños deben ser evaluados en la consulta de niño sano que existe, tanto en la red ambulatoria como en los hospitales.

“La excusa no puede ser el dinero, porque en los centros públicos tenemos la consulta, y allí el médico observará si el bebé tiene falla de hierro o cualquier otro problema nutricional”, concluyó Stanco.

Cuidado con la fiebre

Ana Cristina Rueda, habló sobre la actualización del uso de anti-inflamatorios no esteroideos (AINES), en la pediatría.

“Advertimos a los padres y representantes que el uso de calmantes comunes como acetaminofén, ibuprofeno, deben ser administrados como lo receta el pediatra”, dijo.

Sucede que en ocasiones cuando el niño tiene fiebre, los padres le dan el medicamento, no observan mejoría rápida, y le proporcionan otro fármaco.

“El cambio de la dosificación, así como la suma de medicamentos puede generar efectos adversos graves en la salud del bebé, incluso la muerte”, advirtió Rueda.

Mencionó que se debe utilizar el dosificador que traiga el fármaco, porque algunos tienen medidas diferentes, bien sea milímetros o centímetros cúbicos, entre otros, y la cantidad no sería la indicada.

“Debemos educar a los padres sobre cómo atender de forma adecuada las fiebres”, concluyó.

Fotos: Ricardo Marapacuto

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios