Ni Simón Bolívar, ni el obispo Mariano Martí fundaron Cabudare

Un enjundioso documento para los anales históricos del municipio Palavecino fue hallado por el profesor Taylor Rodríguez García, cronista oficial, en una rigurosa investigación de varios meses -quizás más- en medio de la colosal documentación del Archivo General de la Nación.
Se trata de un folio, del 132 al 134, del libro de la Escribanías de Barquisimeto, llevado durante el cuarto trimestre del año 1817.
El auténtico documento refiere “que reunidos en el sitio de Cabudare, jurisdicción de la ciudad de Barquisimeto, a treinta y un días del mes de octubre de 1817: ante el escribano público y testigos presentes en la casa de don Juan de Dios Ponte”, se congregaron un grueso número de vecinos, “que dan y confieren poder bastante quanto por dro. se requiere y es necesario para baler, a don Antonio Tocaronte y don Ramón Prin… para que a nombre de los otorgantes y representando su misma persona, puedan practicar y agenciar en los Tribunales Superiores, e Inferiores… el Litis que en ella se sigue, sobre fundación y establecimiento de Pueblo de Vecinos en este referido sitio y permanencia del comercio.
Para Rodríguez, el pliego da al traste con lo escrito por el maestro Juan de Dios Meleán, hace 129 años, quien afirmó que Simón Bolívar, cuando acampó bajo la fronda del histórico jabillo, el 10 de noviembre de 1813, decretó la fundación de Cabudare, error repetido por cronistas, historiadores y hasta periodistas, en incontables libros y discursos.

Por qué el error
Para el investigador y cronista de Palavecino, el “error garrafal del maestro Meleán, con un discurso romántico, bucólico, rico en recursos literarios, describe la llegada de Bolívar a Cabudare”.
-Narra apelando al pleonasmo para hacer más elocuente la llegada del Libertador, dado que Meleán respondía a la escuela historiográfica romántica, que buscaba, según el doctor Germán Carrera Damas, ir madurando un proyecto político nacional, exaltar la figura de los héroes (deificarlos sin pueblo, solitarios, como figura central), y ya en el gobierno de Guzmán Blanco, el autoelogio, la lisonja, agrega el cronista.
A su juicio, el escritor cometió el error para responder “como ficha que era del Partido Liberal, como funcionario de jerarquía de la administración pública, a esta corriente historiográfica, exaltando la figura de Bolívar, con apasionamiento en su ensayo Cabudare”.
En el estudio inédito de Rodríguez, ensayo que vale acotar, será distribuido gratuitamente en la Red de Bibliotecas Escolares de la entidad local de Palavecino, en formato digital, para consulta de docentes, alumnos y comunidad en general, se analiza con detenimiento el error, confrontando argumentos del historiador Ambrosio Perera, a razón, que para la fecha no existía parroquia eclesiástica, que ya había sido dispuesto en 1785 por el obispo Martí pero frustrada para la creación de la parroquia civil.
El académico Perera, también alega, que Bolívar no estaba en disposición de fundar ningún pueblo, “porque venía a confrontar una acción bélica”.
-Todavía éramos una colonia de España y nos regíamos por una estructura jurídica formal, vigente incluso, hasta después de 1830, detalla Rodríguez.

Dejó constancia que no funcionó
El doctor Ambrosio Perera, historiador de renombre, registró tres consideraciones puntuales, desmintiendo que Simón Bolívar, fundó pueblos en Venezuela.
Advierte el académico que … “en la Constitución Provincial de la Provincia de Caracas, a la cual pertenecía para entonces (1813) el territorio del actual estado Lara, consideraba la existencia de parroquias civiles, pero no creando las especialmente, sino reconociendo carácter civil a las Parroquias Eclesiásticas que existían para entonces…”
El Libertador no tenía en esa época, ninguna facultad para legislar sobre una materia que por su naturaleza estaba muy lejos de poder ser considerada como una necesidad o exigencia de la guerra.
Una sola referencia de Simón Bolívar sobre Cabudare, adiciona Perera en su libro Historia de la Organización de Pueblos Antiguos de Venezuela, Tomo II, página 88.
… “unas solicitudes introducidas en 1821, en contra de la continuidad del pueblo de Cabudare” (aunque todavía era un sitio)
Una de ellas fue dirigida por el regidor Francisco Antonio de Tovar, en representación del Ayuntamiento de Barquisimeto.
Otra por algunos habitantes de esta ciudad y otra por los vecinos del pueblo de Santa Rosa.
Se desprende de éstas que cuando el Libertador, presidente de Colombia, ocupó la Provincia de Caracas, una comisión de cabudareños, fue a abogar ante él por la vida de su pueblo… Según los mismos informes, no creyó prudente Bolívar disponer nada sobre el asunto, sino que encargó de la solución al coronel Justo Briceño.
Bolívar escribió correspondencia al general de División Andrés de Santacruz, patriota peruano, en septiembre de 1825, donde subrayó: … “no he fundado ciudad alguna…”

129 años de error
En el ensayo analítico del historiador Taylor Rodríguez García, que estudia el “error histórico” del maestro palavecinense Juan de Dios Meleán, en su bosquejo Cabudare, inserto en el libro: Diccionario del Estado Lara, Histórico, Biográfico, Estadístico y Biográfico, de Telasco A. Mac Pherson, que sostiene que Bolívar fundó Cabudare el 10 de noviembre de 1813 y que Pablo Morillo había ordenado la destrucción del pueblo, “carece de todo soporte documental”.
Narra Meleán en su ensayo, apelando a la corriente romántica, que Bolívar … “desmontándose un momento de su corcel de batalla… inspirado por el Dios de la Justicia (dictó y firmó)… un corto pero elocuente decreto, erigiendo a Cabudare parroquia civil”.
-Grave, gravísimo, delicado, en la reconstrucción del proceso histórico de una comunidad la admisión del testimonio, de la fuente oral sin confrontarla con otras, para concluir afirmando opiniones inciertas, apunta Rodríguez.

Un error tras otro
Por otra parte, cronistas, historiadores y hasta periodistas, han repetido la tesis de Meleán que en 1813 o previo a este año, fueran demolidas viviendas en el sitio de Cabudare por disposición del general español Pablo Morillo.
Esta autoridad, escribe el cronista Rodríguez, en correspondencia fechada el 22 de julio de 1818, no exige destruir ninguna casa u otro tipo de inmueble, sino la prohibición de construir nuevas viviendas.
-Si el maestro Meleán hubiese tenido conocimiento de la existencia de esta pieza primaria inédita para el momento, y aquel documento suscrito por los vecinos de Cabudare el 31 de octubre de 1817, seguro no hubiese escrito este nuevo error, señala el cronista. En sus anotaciones románticas, Meleán relata que un modesto anciano, con lágrimas en los ojos, le mostró a Bolívar su casa recientemente destruida por los esbirros del absolutismo…
Rodríguez afirma que lamenta que el llanto de aquel anciano siga vigente a más de cien años, revivido por voces neorománticas, que opinan a diestra y siniestra pero sin investigación, sin academia.

Fotos: Luis Alberto Perozo Padua

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