Ventana abierta -Marcha contra el uso del cigarrillo

Para recordar: “Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él. Porque el templo de Dios es santo. Y ese templo sois vosotros” (2ª Corintios 3:17)

El apóstol Pablo dice: “Si alguno destruye el templo de Dios…”, bien pudiéramos traducirlo: “Si alguno destruye su cuerpo, Dios lo destruirá…”, lo que significa que en el día final habrá una destrucción para toda persona que no haya observado las normas y leyes que van en beneficio de su vida y de la tierra ¿Por qué no?
Sin embargo, no debemos ver a Dios como un ser malvado porque antes que eso suceda, nos ha dado suficiente oportunidad de cambio y arrepentimiento.
Hace más de 100 años Elena de White escribió: “El tabaco es un veneno lento, insidioso, pero de los más nocivos” (Ministerio de Curación, p.252). También recalca que el mal ejemplo de los adultos afecta a niños y jóvenes para iniciarse en el desdichado vicio del cigarrillo.
La Iglesia Adventista del Séptimo Día, desde sus inicios ha desarrollado tres grandes áreas como: La Salud, la educación y el crecimiento espiritual; tiene años preconizando el daño que causan todos los vicios, en este caso nos oponemos al uso del cigarrillo.
Fue a partir de 1974 que se conoció en Venezuela el “Plan de cinco días para dejar de fumar”, original de la organización Adventista mundial. Los pioneros en nuestro país y Colombia fueron: El médico cirujano, Daniel Augusto González Sánchez (ex director de la Clínica Adventista); quien dirigía la parte científica, mostrando las consecuencias del uso del cigarrillo; junto a él, el Licenciado en teología Mario Niño, quien desarrollaba el reforzamiento psicológico y más tarde lo hizo el pastor Elías López.
En Venezuela, la primera actividad fue en Acarigua, Portuguesa, bajo la invitación del Licenciado Tirso Escandón (†) con la asistencia de 16 personas, luego visitaron Maracaibo, Valencia, Maracay, Barquisimeto, hasta presentarlo en Caracas, en la Universidad Central de Venezuela donde asistieron unas 3000 mil personas. Más tarde, fueron a Colombia (Ibagué, Cali, Cartagena, Bogotá y Medellín).
En esa entonces, directivos de la organización Adventista visitaron el Ministerio de Sanidad para promover leyes a favor de la población sana no fumadora y de los fumadores, y el Ministro de aquel entonces prácticamente se burló de ellos porque era un fumador empedernido. Finalmente fueron recibidos por el fallecido presidente Carlos Andrés Pérez y por este encuentro, y por otros movimientos legislaron para que las tabacaleras colocaran los mensajes que hoy vemos en las cajetillas de cigarrillo.
También celebramos que en el gobierno del fallecido presidente Chávez, en el 2.011 se promulgó el decreto para prohibir fumar en espacios cerrados
Al parecer no basta en subir los impuestos a las tabacaleras, porque ahora el criminal vicio cuesta más caro y la gente sigue pagando para matarse o morirse más rápido.
Sin embargo, podemos decir con alegría, que el mundo se une a la Iglesia Adventista participando cada año del “Día mundial del No Fumar”, con el fin de crear conciencia sobre el terrorífico hábito.
La directiva de la iglesia Adventista a nivel local, ha programado en Barquisimeto realizar una Gran Marcha el día 01 de Junio de los corrientes, a partir de las 2 pm, cuya concentración y salida se hará desde la carrera 15 con calle 60, y el día 02 de Junio la marcha sucederá en Cabudare; todo con la finalidad de decirle al mundo que estamos dispuestos en cuidar el templo de Dios (nuestro cuerpo).
Con el mismo propósito el Centro de Vida y Salud Adventista (Cevisa), dirigido por el pastor Jairo Duarte, se dedica a la venta y distribución de literatura cristiana para la Salud, crecimiento personal, teología, hogar y familia, entre otros. También allí, se promueven cursos como: Nutrición y culinaria; talleres anti-estrés; Planes de 5 días para dejar de fumar, dirigidos a empresas y particulares (mayor información: Av. Andrés Bello entre carreras 22 y 23).
Deseamos que nuestra población fuese una de las más sanas y longevas del mundo, como ejemplo de ello mencionamos a Don Sandalio Betancourt, quien tiene 108 años de edad, nunca fumó, ha cuidado su cuerpo como lo delinea la Sagrada Escritura, y hasta el momento Dios le ha preservado la vida.

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