Barquisimeto crece con construcciones más frescas y livianas

Constantemente, empresas encargadas de llevar adelante proyectos de construcción, bien sea de complejos habitacionales o comerciales, están en la búsqueda de disminuir los costos de producción y optimizar el proceso de construcción.

En tal sentido, se han logrado cambios que, en un tiempo atrás, eran impensables pero en la actualidad, aún hay quienes se rehúsan a aceptarlo. El último adelanto en materia de construcción son las edificaciones hechas con cerramientos (paredes) de anime, y cubiertas con mayas, cemento, pasta y pintura.

El anime, nombre que se le da al poliestireno expandido (EPS, en sus siglas en inglés), es un material plástico espumado, usado mayormente en envases, como protección para electrodomésticos o productos frágiles. Sin embargo, recientemente, en varias partes del mundo, incluyendo en Venezuela, se está llevando a cabo construcciones habitacionales y comerciales con este tipo de material, sustituyendo la tradicional mampostería en las paredes de las obras.

El anime, se usa en la construcción de losas nervadas, que son un tipo de cimentaciones por losa, compuestas por vigas a modo de nervios que trabajan en colaboración, ofreciendo gran rigidez, mientras que se enlazan los pilares del edificio. Quienes ofrecen estos materiales como alternativa de construcción, lo hacen explicando sus bondades: fácil de manejar y transportar, rápido de instalar, reduce los costos y el tiempo de ejecución, además de ofrecer versatilidad en el diseño y la arquitectura.

La realización de estas láminas usadas en las paredes y observables en varias edificaciones en la ciudad, parte del compuestos de poliestireno en forma de círculos pequeños, iguales a las que se desprende de cualquier forma hecha en anime, la cual contienen pentano, que sirve como agente expansor. Las bolas de anime, individualmente separas unas de otras, se mantienen en silos de reposo y posteriormente son transportadas hacia máquinas de moldeo. En estas máquinas, se aplican altas temperaturas para aumentar el volumen de cada unidad, a la vez que se plastifica en un solo cuerpo adaptado a la forma de los moldes que lo contienen. En el área de construcción, lo habitual es comercializarlo en planchas de distintos grosores y densidades, dependiendo la demanda requerida para la obra.

Este material se ha vuelto atractivo por diversos atributos, entre los cuales se puede resaltar ser uno de los mejores aislantes térmicos. Es por ello que se usa ampliamente en la construcción de edificios ahorradores de energía, ya que, un edificio aislado adecuadamente con espuma de poliestireno, puede reducir hasta en un 40% la energía usada para aclimatarlo, lo que evita el uso de aires acondicionados y, por ende, la expulsión de gases de invernadero a la atmósfera.

Sin embargo, así como ayuda en la reducción de estos gases, el material se considera como uno de los menos amigables para el medio ambiente, ya que no se puede reciclar o reusar.

Mejoras considerables

Por su parte, Francisco Mendoza, presidente de la Cámara de Construcción en el estado Lara, indicó que el uso de este material le proporciona a los afiliados que representa, “la culminación de la obra de forma más rápida, ya que, al ser más liviano, las piezas se instalan en menor tiempo”.

Además, “cada lámina se corta en dimensiones específicas, por lo que se bota menor cantidad de materiales y las paredes son más angostas, ahorrando el espacio que se pierde en una pared construida de forma tradicional -especificó- sin comprometer la rigidez ni la seguridad de la construcción”. Aunado a esto, Mendoza explicó que al ser un aislante térmico, las casas en el interior se mantienen más frescas, a una temperatura más baja.

Para finalizar con las bondades que son observadas por el especialista en materia de construcción, indicó que al momento de llevar adelante el proyecto, una pared realizada con el poliestireno, proporciona la fácil instalación de las tuberías de agua, del servicio de cloacas y el cableado.

Algunas limitantes

Existen algunos condicionantes que se deben tomar en cuenta si, en definitiva, el ciudadano o el constructor de una obra, decidiese llevar adelante el proyecto con este material en las paredes y losas. “En estas paredes no se pueden colocar de forma tradicional los clavos. Se debe contratar a personas que hagan las perforaciones y que supervisen la profundidad, el espesor y el peso de lo que vas a colocar”, indicó Mendoza, sin embargo, “lo más lógico sería que quien entregue la obra, el promotor, proporcione un manual donde se indiquen estas especificaciones”.

Tomando en cuenta esta limitante, Mendoza indica que en dichas obras, muchos promotores no realizan todas las paredes de este material, “hay paredes que se deben desarrollar de la forma tradicional, a través de mampostería”, especificadas de forma clara en el supuesto manual entregado. Además de las limitantes propias del material, en Venezuela, la falta de divisas crea un problema adicional. Aunque existen empresas que se encargan de elaborar las láminas de anime, es necesario un componente químico para completar el proceso. Este material se importa y ha sido difícil de conseguir por la actual escasez de divisas situación que compromete la oferta en el mercado.

Resistencia al cambio

Para el presidente de la Cámara de la Construcción en Lara, la mayor dificultad que presentan quienes construyen con este material, y que no ha permitido la explosión de este tipo de construcción, es la resistencia al cambio que tienen quienes adquieren los bienes.

Según explica Mendoza, el potencial comprador golpea las paredes de la construcción y, al no obtener el sonido propio de una pared con mampostería (golpe seco), sino un sonido hueco, se inhibe de la compra. “El venezolano está acostumbrado a esto, hay que hacer que la cultura cambie y formar a las personas para que confíen en esta construcción”, indicó.

Mendoza está convencido de la seguridad que proporcionan estas obras, “todo sigue siendo igual a las construcciones tradicionales, la estructura sigue teniendo la misma seguridad, la base, columnas y losa. La sustitución del anime por los bloques, no tiene nada que ver con la estructura”, señaló.

La clave, al igual que en las construcciones tradicionales, está en el mantenimiento que se le haga a la obra, “si lleva el mantenimiento adecuado, no hay ningún problema”. Para mantener la obra, es necesario la pintura y la pasta profesional en caso de que la pared haya sufrido golpes. De cumplirse estos parámetros, la durabilidad de la construcción no estaría comprometida.

Para finalizar, el representante de los constructores en la región explicó que la diferencia en el presupuesto, entre una construcción de una pared con mampostería y una de igual envergadura hecha de anime, tomando en cuenta las características de la obra (traslado de los desperdicios, la pérdida de materiales que se cortan y botan, la inversión en el personal que instala la obra, entre otras) es de entre un 12 a un 15% menos.

Otras alternativas

Aquellas empresas que se mantienen produciendo materiales de construcción tradicionales, han creado una alternativa para las livianas láminas de anime. Se trata del bloque conocido como Aliven, hecho para pisos y techos, que, según las bondades que explican sus productores, son más seguros, no son inflamables, lo que les evita emanar gases tóxicos, propagar el fuego y desprender algún químico.

A diferencia del anime, la reacción de este material ante un incendio, evitaría que el fuego siga su paso de un área a otra, inclusive, estos productores indican que dicho bloque “retarda la acción del fuego”. Además de estas características, otras que se desprenden de este material es ser aislante del ruido y aislante del calor.

Buscan la adecuación

Fuente ligadas a la Gran Misión Vivienda Venezuela, indicaron que, a pesar que se han realizado varios talleres donde se estudian los beneficios de usar el poliestireno en las construcciones de estos bienes sociales, el Ministerio del Poder Popular para las Comunas y Protección Social, aún estudiaría el hecho de adecuar los nuevos asentamientos habitacionales a esta norma.

Tomando en cuenta la reducción de gastos e inversión que esto significaría, se presume que el uso de este material multiplicaría la construcción de casas con igual presupuesto.

Datos

Sobre las láminas de anime:

• El poliestireno, en forma de círculos pequeños, separados individualmente, se mantienen en silos de reposo y son llevadas a máquinas de moldeo. En estas máquinas, se aplican altas temperaturas para aumentar el volumen de cada unidad, a la vez que se plastifica en un solo cuerpo, adaptado a moldes.

• Sustituyen a los bloques en las losas, lo que le proporciona un cuerpo a las mismas, haciéndolas más livianas sin comprometer la seguridad ni rigidez.

• Sus ventajas son el fácil manejo, transporte y la rapidez de instalar. Reduce los costos y el tiempo de ejecución, ofrece versatilidad de diseño y arquitectura. Además, se asegura que no es inflamable.

 

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