En este país.. “Ahora es tarde” por Ramón G. Aveledo

Animado porque ocho de cada diez venezolanos, según Consultores 21, piensa que el principal problema del país es económico, el exministro de varias cosas Alí Rodríguez Araque pide definir el rol del Estado y de los privados en la economía. Lo hizo en el programa de televisión de otro multiexministro e incluso ex vicepresidente, “…porque no hay duda que (al sector privado) por un largo período le corresponderá un rol importante”.

Tarde piaste pajarito diría uno, si no se prestara a confusión con el único interlocutor con el que se sabe, por propia declaración, que dialoga el Presidente de la República. Porque van quince años en que el Gobierno del que ambos han sido personajes fundamentales, no ha hecho otra cosa que acosar, amenazar y debilitar la economía privada, satanizar al empresariado, y dividir y minar al movimiento de los trabajadores.

Los roles están en la Constitución. Ese librito azul que tanto muestran. Para ser más exactos en su artículo 299, con una definición prolija y por ahí hasta el 310.

Pide Nicolás Maduro, primer mandatario nacional, discutir “sin complejos” el aumento de la gasolina. Sin complejos ¿de parte de quién? Porque medidas como “importantes subvenciones a (…) combustibles”, escribió Jorge Giordani, tuvo como objeto “superar el desafío del 7 de octubre de 2012, así como las elecciones del 16 de diciembre de ese mismo año…” Lo que él llamó “consolidar el poder político”, es decir seguir en el gobierno.

Pasadas las elecciones, súbitamente caen en cuenta de que ese precio es insostenible y representa un “gran sacrificio”, y hay que ser racionales. Pero ni una palabra acerca de temas que, obviamente, le están íntimamente ligados. Como el gasto público enorme y desordenado, el endeudamiento, la prodigalidad en el exterior, los cada vez más inocultables problemas financieros, gerenciales, operativos, comerciales, en producción y refinación y mantenimiento en Pdvsa. Porque si vamos a “discutir sin complejos”, deberíamos analizar todo eso.

Tal vez podríamos recordar aquella canción de Los Darts que bailó mi generación: “Ahora es tarde”.

Voto a voto

El año que viene, 2015, habrá elecciones para una nueva Asamblea Nacional. Aparte de los preparativos obvios que los actores deben hacer para tal proceso, i-ne-lu-di-ble, hay otro tema asociado que atender.

Un partido político dice que la salida es una Asamblea Constituyente. Otros piensan que es un referendo revocatorio presidencial, cuya fecha correspondería a 2016. Si todo transcurre normalmente, en 2017 elegiremos gobernadores y consejos legislativos y en 2018 alcaldes y concejales. Y, de no prosperar la iniciativa de revocar a quien está en Miraflores, aunque siga acumulando merecimientos al efecto, en 2019 habría presidenciales. Todo, sin excepción, implica votar.

Actualmente, se desarrolla el proceso constitucional para elegir en la Asamblea a tres de los cinco rectores del CNE. No ha sido posible completar el Comité de Postulaciones porque el liderazgo parlamentario oficial no parece entender el espíritu de la previsión constitucional, y arrastra los pies apuntando hacia una “omisión legislativa” que permita un Poder Electoral en diversos tonos de rojo (y acaso verde olivo), pero no tricolor.

¿No es lógico prestar más atención a qué está sucediendo allí?

Gracias

Mucha gente, de todas partes, me ha enviado mensajes o ha escrito artículos u ofrecido declaraciones bajo el signo de un generoso reconocimiento acerca de la gestión que, durante cinco años, desempeñó quien escribe al frente de la Mesa de la Unidad Democrática, movimiento de cuya causa sigo siendo militante leal.

Esas expresiones han sido particularmente abundantes y efusivas en mi tierra larense.

A todos, dentro y fuera del país, y muy especialmente aquí en Lara, muchas gracias.

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