En Palavecino hay basura por montón

La acumulación de los desechos residenciales sigue siendo una de las situaciones más penosas en jurisdicción palavecinense pese a la promesa gubernamental de erradicar la calamitosa situación que prácticamente inunda la ciudad y los sectores rurales.

Las principales avenidas amanecieron este lunes atiborradas de bolsas de desechos sólidos, y el centro de Cabudare, brindó un aspecto desaseado.

Las cestas para la recolección de basura ubicadas a lo largo de la avenida Libertador y la Presbítero Daniel Vizcaya (La Mata 1) desbordaban de desperdicios.

En algunos sectores se apreciaron los camiones compactadores de basura recogiendo los desechos, pero a juicio de vecinos consultados, “ya los camiones no se dan abasto porque la acumulación de basura es de varias semanas”.

 

Las urbanizaciones huelen mal

Las aceras de las urbanizaciones El Recreo, Almarriera, El Trigal, Las Mercedes, Valle Hondo, Camino de Tarabana, entre otras, están atestadas de basura con montones de bolsas y otros desechos.

Los vecinos han recurrido a depositar la basura en las islas de las avenidas El Placer, La Montañita, Los Rastrojos y Libertador, para evitar la pestilencia que emana del cúmulo de desperdicios residenciales.

Rafael Pérez, vecino de El Trigal, aseguró que el aseo no pasa por el sector desde el martes pasado, por lo que se han visto obligados a acumular los desechos en las aceras y la jardinería de la isla central de la avenida El Placer

“Las desagradables moscas y gusanos pululan desde las montañas de basura y los nauseabundos olores penetran inevitablemente en las viviendas. Estamos azotados por el chikunguya, las moscas y la contaminación de los montones de basura”, acentuó Pérez.

Marcolina Sáez, residenciada en Cabudare centro, acotó que el pueblo palavecinense castigó a los anteriores alcaldes con votos por la ineptitud y los grandes negociados con el tema de la basura, “esperemos que el alcalde Barreras, que tanto denunció esta barbarie, rectifique”, sentenció.

Eva Colmenares, habitante de Agua Viva, informó que el escenario de esa parroquia es dantesco: “No hay una sola comunidad en donde no se exponga las grandes montañas de basura. El deterioro en la calidad de vida aquí se nota a leguas”, adujo al tiempo que agregó que la Alcaldía de Palavecino estabilizó la recolección unos seis meses, pero decayó nuevamente.

Concejales de Palavecino se mantienen herméticos ante la situación, y a los consultados sobre el asunto, agregan que se reunirán para estudiar el caso a la brevedad.

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