#EspecialAniversario Una empresa familiar, para estar cerca de los hijos

El deseo de estar más cerca de sus hijos llevó a Lizmary Carrizález de Pérez a buscar la manera de formar una empresa familiar la cual, una vez organizada, le permite preparar eventos, como fiestas infantiles, y brindar felicidad
a los niños.

Aunque siempre residieron en Barquisimeto, sus padres fueron un fin de semana a Chivacoa y se adelantó el parto, por eso Lizmary es de esa tierra llena de religiosidad y mucha fantasía.

Creció bajo el amor de sus padres. Su mamá era una ama de casa a tiempo completo, estudió primaria, media, y es TSU en Informática.

Los esfuerzos más recientes de esta mujer encontraron un reconocimiento en 2013 al ocupar el segundo
lugar en la Categoría Servicios del Premio Citi al Microempresario, adonde acudió postulada por Fudep. Allí se dio a conocer su empresa Tu Día Feliz de Fiesta C.A.

“Me enamoré joven de un hombre zuliano, quien trabajaba en Caracas y viajaba cada fin de semana
a Barquisimeto para visitarme.

Después de cuatro años de novios nos casamos y tenemos tres hijos, dos hembras y un varón, cuyas edades oscilan entre los 13 y 23 años”. Ella trabajó en Seguros La Previsora y su esposo en el banco Mercantil, con unos horarios que
les impedían estar cerca de la hija mayor. Luego llegaron los otros dos hijos, hasta que “un día mi esposo y yo, nos sentamos a analizar la situación, porque no queríamos perdernos etapas lindas de crecimiento de los hijos. Es
una cuestión de brindarles una mejor calidad de vida a ellos y sentíamos que no lo estábamos logrando”.

 

Servicio técnico de computadoras

 

Hace más de diez años reunió dinero con su esposo y ambos montaron un servicio técnico para computadoras en el Centro Comercial Cosmos.
“Fue una experiencia importante para nosotros. Lográbamos reunir a cinco personas y les brindábamos
microcréditos por las computadoras. Era importante para nosotros, porque prestamos un servicio
de atención al público y de ayuda a las personas que no tenían cómo comprar un equipo en un pago único”.
Lizmary es otra mujer inquieta, busca el tiempo de compartir con los hijos, pero mientras ellos estaban en clases se decidió a estudiar cocina, se acercó al Movimiento Encuentros de Matrimonios con Cristo y buscó la manera de acercarse aún más a los niños.

Después de la experiencia con la empresa de servicio técnico para computadoras se interesó en otras labores, lo cual le ha permitido dominar la elaboración de los insumos necesarios para fiestas infantiles.
“En 2011 organicé mi actual empresa, a mediados de año en época de vacaciones. Compramos los inflables, toboganes,
elásticas y hasta un carrito para los perros calientes. Invertimos en la adquisición de un terreno en El Manzano, donde hemos armado nuestra casa, pero acondicionando las áreas necesarias para armar fiestas para niños entre
uno y ocho años”.

 

Empresa familiar

 

Para Lizmary todo debe girar en torno a la familia. “Es básico tener a la familia. Somos una empresa familiar: mi esposo se encarga de parte de la logística de los insumos, mis hijos son recreadores, mi hija me ayuda en la elaboración
de las comidas, pasapalos, dulcería. Tengo a un total de 15 personas que se involucran en la organización
de una fiesta infantil y muchas veces hemos tenido que atender hasta tres en un día, sábados y domingos. Uno de mis sobrinos se encarga de la elaboración de las piñatas, tiene un talento natural para eso”.
Vérsela con niños es algo difícil aún en presencia de los padres. ¿Cómo hace para lograr que la fiesta se desarrolle de manera normal? “Aprendí a pintar caritas y eso brinda mucha tranquilidad. Los niños hacen la cola para que yo les pinte su cara. Tengo un álbum donde ellos escogen la figura que quieren y se las dibujo con colores elaborados de sustancias naturales.

Además, mis hijos y sobrinos controlan cada una de las secciones donde se van a desarrollar las actividades de los niños”. Uno de los éxitos de Lizmary y su empresa es que días antes del evento adelanta una degustación de los comestibles que se van a servir.
“Esto me permite tener la seguridad de que al cliente le va a agradar y de acuerdo a la cantidad de invitados, uno tiene una mayor precisión para prepararse”.

 

Planes vacacionales

 

El acondicionamiento del sitio donde reside con la familia en El Manzano les facilita el desarrollo de fiestas infantiles, así como planes vacacionales donde puede atender hasta 60 niños. “Reunidos en grupos, los niños hacen nuevas
amistades porque comparten una semana completa en la que realizan diversas actividades. Para esos planes reúno a 25 personas que me ayudan y hasta el momento, gracias a Dios, no hemos enfrentado ninguna emergencia”.

Su empresa tiene un perfil en Facebook a través del cual ha logrado muchos contratos. “Tengo
un lema donde indico: ‘Sólo trae al cumpleañero, nosotros hacemos lo demás’. Disponemos de distintos paquetes porque hay que llenar las expectativas del cliente. Con ellos hay que tener flexibilidad: si alguien me dice que ya tiene la
torta o la piñata, le ofrezco complementar lo que le haga falta. Esto me ha permitido tener una importante cantidad de clientes que me han llegado a través de referencias que les han dado de nuestro trabajo”.

Existe una situación dura en el país y vemos que la empresa nació hace cerca de cuatro años. ¿Qué otra motivación existe además de querer trabajar con la familia? “Los niños son sinónimo de alegría, de felicidad y los padres, a pesar de que puedan tener limitaciones económicas, siempre buscarán que sus hijos no se vean afectados el día de celebrar
su cumpleaños. Ellos hacen un esfuerzo y nosotros buscamos amoldar el presupuesto para que eso sea una realidad. Eso llena a mi familia”.

 

Escuela de cocina infantil

 

“Tu Día Feliz de Fiesta C.A.” está en capacidad de atender fiestas fuera de su sede en El Manzano y allí juegan papel importante el esposo, hijos y sobrinos de Lizmary, pero ella es la que va de un lado a otro para pintar las caritas de
los niños, uno de los principales atractivos. “Hay que fajarse para hacer las cosas en serio, con base en la disciplina y el deseo de hacerlo bien. Uno de mis planes futuros está en la creación de una escuela de cocina para niños, una especie de mini chef, entre los 5 y los 12 años, para aprender a preparar dulcería. Hay niñas que en sus casas les han enseñado a
elaborar galletas y pienso crear la Escuela de Cocina Feliz. Estoy en eso porque debe ser algo bien organizado, disponer de la máxima seguridad para los niños. Es posible que para el próximo período vacacional escolar arranque con eso”.

Lizmary es agradecida con lo que le ha brindado Dios. En lo familiar vivieron una angustiosa situación producto de la inseguridad que reina en el país, pero ninguno de ellos resultó lesionado.

Una de las cosas que llamó la atención en el evento patrocinado por Citibank es la actitud de desprendimiento de Lizmary y su familia.

Han organizado eventos de manera gratuita para el Hogar de Niños Impedidos. Una actitud altruista que cala, de manera positiva, en sus hijos y sobrinos involucrados en la actividad.

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