Industria de Lara está a media máquina

La capacidad utilizada del sector industrial en el estado Lara está por debajo del 50%, así lo expresó Luis Marín, director ejecutivo de la Cámara de Industriales de la región.

“La realidad local es similar a las cifras nacionales que arrojó la encuesta de Coyuntura correspondiente al segundo trimestre de 2015”.

Indicó que el proceso de industrialización para sustituir las importaciones, propuesto por el presidente Nicolás Maduro y acordado por la Confederación Venezolana de Industriales (Coindustria), permitirá la recuperación del sector.

“Nosotros avalamos las propuestas de Coindustria, las cuales no son nuevas y permanecen expuestas en su página web, es decir, hace tres años plantearon públicamente los puntos para reactivar y fortalecer al sector”.

El entrevistado recordó que la crisis tiene su origen en la distorsión de precios, costos y salarios, así como en el control de cambio, la escasez de la materia prima producto de la no liquidación de dividas y la estatización de empresas.

“Todo esto generó que los inventarios se redujeran, lo cual se traduce en trabajar a media máquina. Por otra parte, a muchas empresas les aprobaron pero no les liquidaron las divisas, por lo cual mantienen deudas con los proveedores en el exterior desde hace meses y hasta años. Los créditos están paralizados hasta que no se honren los compromisos. Mientras no haya certidumbre, habrá lugar para la especulación”.

Marín agregó que el control de cambio desencadenó las distorsiones y, aunque considera que desmontarlo no es tarea sencilla, podría empezarse por la unificación cambiaria.

“El estado Lara se retrata en la coyuntura presentada por Coindustria. En esa estadística están algunas empresas de Lara. La realidad local es la misma o muy similar. Seguimos teniendo una capacidad usada por debajo del 50%, eso refleja lo golpeado que está el sector. En las pequeñas y medianas organizaciones el porcentaje se incrementa”.

La materia prima es lo que más preocupa al sector, seguido de la falta de divisas, reiteró.

Pese a esta realidad, los industriales creen en el diálogo con el Gobierno.

“No hay otra alternativa. Como gremio e institución que apuesta al país tenemos que seguir propiciando el diálogo y los espacios. Fedecámaras y Coindustria están tendiéndole la mano al Gobierno para poder conversar sobre los problemas y sincerar las limitaciones que afectan a los sectores productivos. No hay otro mecanismo. El Estado es un actor principal y si no procura la corrección de esta realidad se agudizará”.

El empleo formal, dijo, cada vez pierde atractivo para los trabajadores dada la alta inflación.
Otra mora que tiene el Estado tiene relación con el tema de la seguridad social, por lo cual cantidad de mano de obra calificada pasó al comercio informal.

“Un país que aspire empleos y producción tiene que tener en cuenta el desarrollo de su sector industrial, potenciarlo, comenzando por reactivar el sector agrícola, pecuario y minero”.

 

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