#EntrevistaImpertinente a German Ferrer: “Tenemos que cambiar el modelo económico”

Estudiaba en Carora en el Colegio Cristo Rey, regentado por sacerdotes escolapios, cuando sintió en plena adolescencia, en los años ’60, el llamado a empuñar las armas contra el Gobierno. A Cuba llegó en una barcaza que estuvo a punto de ser barrida por un ciclón. Es abogado (Universidad Santa María). Su carta de presentación incluye ser el esposo de la fiscal general, Luisa Ortega Díaz.

-A los 14 años usted ingresa al PCV y se alista en la guerrilla urbana, en las Unidades Tácticas de Combate. En 1966 fue a Cuba, en un grupo de unos 60 hombres, para ser entrenado.

-Estuve en Cuba unos cinco años. Era la época de la efervescencia socialista, de un cambio en todos los órdenes: sociales, políticos, económicos. Surgen líderes como el Che, bueno, en primer lugar Fidel, faro indiscutible de moral, valentía, consecuencia revolucionaria.

-¿Cómo se contagió del sarampión comunista en la Carora de entonces?

-En el año ’59, ya derrotado Pérez Jiménez, el Partido Comunista tenía una gran relevancia. La juventud se volcó tras la idea revolucionaria.

-El que no es izquierdista a los 20 años…

-…no tiene corazón, dijo Churchill. A esa edad no hay mucho razonamiento político, teórico, sin embargo mi familia venía ya de la lucha de izquierda.

-¿Lo inspiró acaso el ilustre panfletario Chío Zubillaga?

-Sin duda, y Argimiro Gabaldón. Chío era un referente muy importante. Mi familia, especialmente Carlos Ferrer, tenía mucho acercamiento con Chío, intelectual de ideas novedosas, avanzadas.

-¿Nicolás Maduro también fue un cuadro formado en Cuba?

-No conozco esa historia de Maduro. Hay quien dice que estuvo allá, pero no me consta.

-¿Qué tipo de formación recibió en Cuba?

-Preparación integral de combate. Eran tiempos de insurgencia revolucionaria, militar. Cuando Betancourt empieza a gobernar y traiciona el legado que traía en lo social, y de alianzas con fuerzas de izquierda, se inicia una represión brutal. Muertos, desaparecidos, torturados, detención y muerte de parlamentarios. Su orden era: Disparen al aire de los pulmones. Los derechos humanos no existían, eran ficción.

-¿Ahora sí existen derechos humanos?

-Lo vemos a diario. Por definición es el Estado el que puede violar los derechos humanos. Hay quienes están detenidos y condenados a prisión por violar los derechos humanos.

-Si hay detenidos por violar derechos humanos, es prueba de que se violan los derechos humanos. Otra cosa, que Cuba forme cuadros para la lucha armada o ideológica en Venezuela, ¿no es una injerencia?

-Eso es muy relativo. La injerencia que hemos tenido siempre es la de Estados Unidos, que sigue siendo injerencista, al intervenir de manera descarada en la soberanía de los pueblos.

-Usted regresa de Cuba en 1971. Al poco tiempo dirigió un paro armado en la zona norte de Caracas. Estuvo preso en el Cuartel San Carlos cuatro años y medio.

-Cuando llegamos de Cuba conformamos Punto Cero, un grupo con una visión que tendía hacia lo que se llamó el foquismo, un esquema de lucha en el cual se supone que haciendo las cosas voluntariosamente el pueblo se te va a acercar. No era así, realmente. Nada se logra sin identificación social.

-Pero, ¿cuál fue el delito que lo llevó a la cárcel?

-El cargo fue el de rebelión militar, con una condena de 30 años.

-Luego se convirtió en empresario de los seguros. De guerrillero a empresario, impresionante las vueltas que da el mundo.

-Es que las cosas no son estáticas. Tú tienes que trabajar e insertarte en una sociedad en la cual debes convivir, lógicamente. Nosotros también estuvimos importando cemento en aquella época de la Cuarta República, en una empresa de la cual fui gerente general. Trajimos de Cuba casi todo el cemento que se utilizó en el Plan IV de Sidor.

-No le fue tan mal. También usted tuvo oportunidad de progresar en la IV República.

-Sí, cómo no, ya en esa época, al final de los ’80, la insurgencia armada había sido derrotada. Y, bueno, tenías que buscar alternativas. Caldera aplicó la pacificación; me fui adaptando a la vida política, en la actividad social, gremial.

-Ahora usted dice que es el “candidato de la patria”, ¿qué tiene de distinto?

-Mira, porque yo creo que nosotros y nosotras, hombres y mujeres que estamos en este momento, seguimos defendiendo un legado…

-Suena un poco extraño eso de “nosotros y nosotras”.

-Bueno, eso está así en la Constitución. Venimos acostumbrados a un lenguaje machista, donde la mujer prácticamente desaparece. Somos de la patria porque ese es el legado que hemos venido construyendo desde que Chávez, nuestro comandante eterno, empezó a diseñar un modelo de país en el cual el poder lo ejerza el pueblo organizado.

-Si usted es el candidato de la patria, ¿qué son Roland Carreño y Sobella Mejías, quienes van por la MUD en su mismo circuito?

-Bueno, son unos compatriotas. Estamos en tiendas distintas, pero sencillamente para ellos todo mi afecto y mi respeto.

-Usted tiene un programa dominical en Globovisión.

-Hacemos entrevistas a figuras de la oposición y a chavistas. Le queremos dar al país las dos visiones, para que la gente asuma y tome sus propias decisiones.

-A pesar de esa exposición mediática usted tiene hoy apenas 2.166 seguidores en Twitter.

-Mira, yo manejo muy poco el Twitter; hay una persona que se encarga, porque tenemos tantas cosas qué hacer, aun cuando sé que es una herramienta sumamente importante. Te agradezco la observación.

-Usted es el esposo de la fiscal, Luisa Ortega Díaz. ¿Tiene algo que ver eso con su figuración en el tarjetón electoral?

-No sé, ¿por qué, a qué se debe la pregunta?

-Su esposa es ficha clave del Gobierno. ¿No favorece eso su carrera política?

-No, yo creo que cada quien tiene sus espacios. Esa es una cuestión de un respeto absoluto. Ninguno colide ni se inmiscuye…

-Fíjese, nadie dice que Luisa Ortega es la esposa de Germán Ferrer. En cambio cuando se le menciona a usted enseguida viene la acotación: es el esposo de la Fiscal.

-Es natural, claro. Me enorgullece tener por compañera a Luisa Ortega Díaz.

-¿Cómo surgió esa relación, dónde se conocieron?

-En estas luchas sociales. Siempre cuando se está en ámbitos iguales, te cruzas. Ella viene de las luchas estudiantiles, de la lucha por los derechos humanos. Esa ha sido su bandera. Nos conseguimos y nos unimos, felizmente.

-La versión que hay sobre usted es que perdió las primarias del PSUV, pese a que toda la maquinaria estaba de su lado contra Julio Chávez, y después lo impusieron.

-La diferencia fue muy poca, insignificante; pero sin duda, sí, el compatriota Julio fue el triunfador. No vamos a hablar de qué cosas pudieron haber influido, pero esa es la realidad. Se planteaba la posibilidad de que el otro diputado que iba a participar en el circuito fuese alguien que no hubiese hecho el trabajo que yo había realizado ya, y tendría que empezar por ahí. Yo por lo menos tengo un camino andado.

-¿Es cierto que usted y Julio Chávez no se pueden ver ni en pintura?

-Bueno, ahorita hay una relación de acercamiento, por supuesto, porque tenemos el mismo propósito, que es ganar la mayoría de la Asamblea Nacional.

-Después del seis de diciembre, ya se verá.

-Uno madura en el tiempo. La lucha da esa posibilidad de madurar.

-En Aporrea, portal cercano al oficialismo, Alcides Rodríguez escribió que en las primarias internas usted repartió tanques de agua, bolsas de comida de Mercal, artículos deportivos, bombillos ahorradores, cemento, dinero en efectivo.

-¡Hubiese ganado! No habría tenido necesidad de ir a la elección, con todo ese dineral que se supone repartí. ¡La gente es exagerada!

-¿Usted no repartió nada?

-Bueno, nosotros…, por supuesto, implementos deportivos, balones, cosas de esas, que es una cosa elemental. Pero, ¿qué te voy a decir, cemento, de dónde voy a sacar yo cemento?

-Ese articulista de Aporrea dice que la escogencia de Julio Chávez fue “una victoria de los indignados del PSUV-Lara”, porque derrotó a “la derecha endógena vestida de rojo”.

-Bueno, ese es un criterio que él tiene. En eso no tengo opinión. Aquí conformamos un espacio de lucha, con un solo objetivo.

-El propio Julio Chávez denunció que en las primarias psuvistas, fiscales del Ministerio Público intimidaban en los centros de votación. Dijo que él fue atropellado por escoltas de la fiscalía al ir a votar en el colegio Ramón Pompilio Oropeza, de Carora.

-Bueno, en primer lugar, si él lo dijo, eso no es cierto. Eso es falso. El Ministerio Público tiene la obligación, la competencia, de estar vigilante en todos los procesos electorales, para garantizar la integridad de las personas; también lo hizo con la MUD. Que alguien lo interprete de otra manera, es otra cosa.

-En las últimas elecciones municipales la oposición ganó en Lara tres alcaldías, entre ellas la de Iribarren. Capriles superó aquí a Maduro en las presidenciales. Los problemas se han agravado, hay malestar. ¿Qué le hace pensar que el oficialismo podría salir mejor el 6D?

-Hay un pueblo chavista firme con el proyecto bolivariano. Ese pueblo entiende que existe una cantidad de presiones y amenazas tanto internas como externas, que generan situaciones que lesionan el bienestar de las personas. Sin embargo, está la esperanza. La gente entiende que no se puede volver a los esquemas de la Cuarta República, con 80% de pobreza, un analfabetismo abismal, desatención en la salud.

¿Cómo está el país, ahora, en materia de pobreza, de salud?

-Mira, si tú ves por ejemplo cómo sigue el proyecto de la Misión Vivienda, en ninguna etapa de las democracias se ha atendido tanto. La gente tiene la posibilidad de tener un futuro que no se lo van a dar los que pregonan volver a la privatización de la salud, de la educación; es decir, a la exclusión en general, al modelo neoliberal.

-¿Por qué usted habla de planes a futuro, no son gobierno desde hace 16 años?

-Es que estamos presionados tanto por factores internos como externos. Tenemos que cambiar el modelo económico, salir del rentismo petrolero, ir a una economía productiva.

-¿Por qué no lo hacen?

-Bueno, ese es el proyecto que tenemos, el que le estamos dando a la gente. Tenemos el Plan de la Patria. Quisiera preguntar cuál es el proyecto de la oposición, que no sea el de salir de Maduro, así como antes fue salir de Chávez.

-Usted lleva como suplente a Andrés Avelino Álvarez, quien saltó la talanquera desde la oposición. ¿Él le inspira confianza?

-Bueno, él está con nosotros, es un aliado. Se nos ha acercado, vemos que tiene todas las intenciones de acompañarnos. Total, yo preguntaría también acerca de la gente que se ha ido del chavismo y los han acogido en la oposición, como Ismael García, el mismo gobernador. ¡Igualito!

-Pero es que Andrés Avelino Álvarez acusó en la fiscalía a Julio Chávez de peculado de uso y tráfico de influencia, tras confesar que había enviado a su hija a estudiar inglés en Boston, y se alojó en la residencia diplomática del cónsul de Venezuela.

-No conozco el caso, en verdad.

-Julio Chávez dijo en televisión que su hija tenía el mismo derecho de los hijos de los escuálidos.

-Por supuesto, yo creo que eso no es ningún pecado, que tú envíes a tu hija…

-¿A vivir en la residencia oficial de un cónsul, en los Estados Unidos?

-Bueno, si son amigos.

-¿Un amigo del Presidente podría mudarse a Miraflores, por ejemplo?

-Fíjate tú, las cosas han cambiado tanto, que hay personas víctimas de tragedias que los han acogido en Miraflores.

-¿La hija de Julio Chávez era una damnificada?

-No, no sé, ojalá que no.

-En ese caso se habrían violado normas que regulan el servicio consular, eso estaría tipificado en la Ley contra la Corrupción.

-No conozco el caso, no lo domino.

-¿Tampoco sabe que en julio de 2011, Andrés Avelino Álvarez declaró que el Gobierno desatendía graves problemas nacionales para solucionar los de Nicaragua, Bolivia, Ecuador?

-Cuando tú estás en un ámbito, en un espacio, tú te manejas con lo que son los criterios que en ese momento privan. Sin duda que tú te puedes en algún momento también convencer de otra cosa.

Es preciso producir

-Desde la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, usted hizo propuestas polémicas, como la de unificar el dólar en 100 bolívares.

-Es que no se puede seguir con un dólar que no se corresponde con la realidad. Ese dólar barato lesiona el patrimonio de Pdvsa y por ende al patrimonio nacional. Cuando tú obligas a vender dólares a 6,30 haces que el Banco Central genere mayor movimiento de bolívares que, si no lo soporta una economía real, sencillamente crea el problema inflacionario.

-También propuso elevar el precio de la gasolina.

-Llevarla a precios internacionales.

-¿Se imagina el impacto que tendría sobre el transporte, sobre los alimentos?

-Habría un subsidio al usuario, directo. Por allí se sugiere una tarjeta para que las personas puedan obtener sus alimentos a precios justos. Los dólares se los están llevando las grandes empresas, porque importan la mayor cantidad de insumos, a través de diversos mecanismos. El dólar barato es una vía de ilícitos, incide en el desajuste económico que tenemos.

“Las cosas jocosas”

-Su esposa, la Fiscal, reconoció ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que Venezuela es el segundo país más violento del mundo. ¿No es un monumental fracaso?

-Mira, en eso se está trabajando; por eso están las medidas que toma el Gobierno, como es la OLP, y todos los planes de prevención. No olvides que tenemos una invasión del paramilitarismo colombiano.

-Y ¿qué dice usted de la guerrilla, de las FARC?

-Ellos se están manejando en situaciones de paz. Tienen una visión distinta del mundo. Ellos asumieron la lucha armada como la asumimos nosotros en los ’60, y ahí están el paramilitarismo y el Gobierno colombiano, que los han asesinado a mansalva cuando la FARC intentó, incluso en los años ’90, tener vida política, pacífica, legal.

-Usted se conduele de eso, pero aquí su esposa, la Fiscal, negó que la jueza María Lourdes Afiuni haya sido abusada en la cárcel.

-Quien tenga pruebas ahí están las instancias para denunciarlas, lógicamente. Lo que te puedo decir es que una de las instituciones más serias; bueno, de pronto no me corresponde decirlo a mí, por lo cercano, pero, sin duda alguna, es el Ministerio Público. Si ella lo dice es con toda la autoridad.

-¿Qué se siente ser el esposo de la Fiscal en un país como Venezuela?

-Un gran compromiso. Más allá de los grandes afectos todo lo que trate de afectarla nos afecta a ambos. En todo caso, mantenemos la misma cercanía, el mismo amor. Esos ataques que hay por ahí siempre nos vinculan muchísimo más.

-¿De cuáles ataques habla?

-Bueno, los ataques que le hacen por la prensa, las intemperancias que hay, irracionales muchas de ellas.

-Usted sabe que todo funcionario público está expuesto a la crítica.

-Pero no a la agresión. La crítica es bienvenida siempre. Cuando no hubo posibilidad de criticar fue en la Cuarta República. El que criticaba desaparecía. Los desaparecidos, los torturados, ¡me consta!

-Una última pregunta: ¿Es verdad que Luisa Ortega y Cilia Flores son enemigas juradas?

-Eso es parte de la breve o pequeña historia, de esas cosas jocosas de la política.

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