Se pierde caña en el campo mientras falta el azúcar

Hugo J. Boscán/Foto: Archivo |

Debido al estado en que se encuentran los centrales del país, en especial los oficiales, Venezuela tiende a sufrir este año la mayor crisis azucarera de toda su historia, mientras miles de hectáreas de caña se pierden por no existir capacidad de molienda.

La advertencia la hicieron el ingeniero agrónomo Edgar Contreras, de Socadol, y Dioli Silva, de Asocaña, grandes y pequeños productores. El año pasado, Contreras había advertido que en el país se presentaría una escasez de azúcar en los primeros meses del 2016, lo que ya está ocurriendo.

Explicaron Contreras y Silva que el consumo anual de azúcar en el país es de un millón 200 mil toneladas, aproximadamente, y apenas se producirán 300 mil porque los centrales no garantizan el suministro de los entre 90 y 100 mil toneladas mensuales necesarias.

Igualmente señalaron que los diez centrales oficiales están paralizados, entre ellos el Pío Tamayo, de El Tocuyo, desde hace diez meses, convertido en verdadera chatarra pese a los millones que le habría asignado el Gobierno Nacional durante los últimos años.

Allí, dijo, llegaron 20 camiones, dos cosechadoras y cuatro cargadores de caña, de los cuales no ha quedado nada, además de que hay problemas para la generación de vapor, electricidad y molieda a causa del deplorable estado en que se encuentra.

De los cuatro existentes en Lara, apenas el Turbio y La Pastora, privados, están moliendo a medias.

“Esta es la crisis más grave que ha afectado a la cañicultura venezolana en toda su historia, con el agravante de que desde el Gobierno Nacional no se vislumbran intenciones de buscarle solución”, enfatizó Contreras.

Silva, por su parte, dijo que en el campo está perdiéndose la caña que ya debió haber sido cortada, cuya temporada de cosecha ya pasó y nadie responde por los daños causados a grandes y pequeños cañicultores.

Con respecto a alternativas para paliar el desastre, informaron que tratan de enviar la materia prima a  centrales que aún estén operando, aunque eso incrementa los costos por concepto de traslado.

Además, los productores están buscando otros rubros, como maíz, pasto u hortalizas, que les serían las rentables.

“Estamos en la ruina y el país se quedó también sin azúcar, producto del que nos autoabastecíamos hasta hace algunos años”, enfatizó Contreras.

 

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