Núcleo Obelisco de la UCLA pierde providencias

María Fernanda Peñalver | Fotos: Juan Brito |
UCLA SEDE EL OBELISCO ATRAVIESA GRAVE CRISIS PROBLEMAS DE ILUMINACION INSEGURIDAD SIN COMEDOR Y LO ULTIMO ES QUE QUEDARAN SIN VIGILANCIA 30052016 FOTO JUAN BRITO

Sin comedor, transporte y con becas a medias, los estudiantes se tambalean para seguir con sus estudios. Un 60% de los universitarios que hacen vida en esta sede provienen de zonas foráneas y dependen de las providencias para lograr acudir de manera óptima a sus clases.

Desde hace tres meses los miles de estudiantes que se concentran en siete carreras distintas dejaron de recibir el servicio de alimentación. Los bajos costos que se ofrecen para el contrato y el vencimiento de la licitación provocó que el concesionario encargado de suministrar las más de dos mil bandejas diarias, no negociara nuevamente.

Para ese entonces se tomó la medida de censar diariamente a los estudiantes que harían uso del servicio, dicha data era enviada al comedor de Tarabana o de Ciencias de la Salud y eran enviadas las bandejas. Sin embargo se trataba de un plan de contingencia, pues las clases estaban concluyendo y la demanda no era tanta, pero ahora la realidad es distinta.

Cada día es una lucha para lograr ser parte de un selecto número de universitarios que tienen suerte de recibir el alimento. Suelen ser 500 los envases que se reciben para “abastecer” a los alumnos, pero se presentan casos como el de ayer, en donde apenas 270 bandejas fueron enviadas, dejando a una gran cantidad de estudiantes sin comida.

Como si fuera poco, el comedor como tal no puede abrir sus puertas debido a problemas sanitarios que imposibilitan que se haga uso de siquiera las mesas que en este reposan, informaron los estudiantes Gabrielys Parra, Brenda Torres y Luigi Peraza.

Es así, como ha llegado a ser una imagen común que los pasillos de la universidad se cubran de personas almorzando, pero no muchos tienen esta posibilidad; no solo por el hecho de las pocas bandejas que llegan, sino que la situación económica evita que gran parte de los estudiantes sean capaces de adquirir un almuerzo que tiene un costo de al menos mil bolívares. Si bien habrá quienes puedan comer en sus hogares, no tienen transporte al mediodía; mientras que otros tantos no cuentan con el tiempo para hacer su comida, tomando en cuenta que las carreras que se cursan en el Núcleo Obelisco de la UCLA, ameritan de gran disposición.

Aunque muchas bromas se hagan con que ahora el venezolano se alimenta solo de mangos, en este lugar deja de ser un chiste para volverse realidad, y que a horas del mediodía es fácil visualizar a los jóvenes alimentándose de esta fruta para al menos aguantar el hambre.

Los representantes estudiantes aseguraron que si bien ser surtidos con alimentos de otros decanatos fue una medida que se aceptó en el momento que estaban culminando las clases, ahora es distinto y resulta intolerable permanecer bajo esas condiciones, por lo que no se descarta realizar acciones de calle de manera pacífica en los próximos días.

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