“Discurso oficial belicista y agresivo hace cada día más difícil la vida”

Juan Carlos Salas | Foto: Cortesía de Anthony |
ANTO ASCER APARICIO

Luego de cinco días de profunda e intensa reflexión, los obispos y arzobispos de la Conferencia Episcopal Venezolana concluyeron su Centésima Sexta Asamblea Plenaria Ordinaria con la exhortación “El Señor Ama Al Que Busca La Justicia”.

El encargado de leer las conclusiones del encuentro, en esta oportunidad fue el actual arzobispo de Maracaibo y ex presidente de la organización religiosa, monseñor Ubaldo Santana, quien expresó la preocupación del clero por la actual situación que atraviesa nuestro país.

En este sentido, lamentó que los venezolanos actualmente hayan disminuido su calidad de vida, por culpa de políticas erradas aplicadas desde el gobierno nacional.

“Los venezolanos estamos atravesando por un momento crucial en los campos moral, económico, político y social. Ha disminuido drásticamente la calidad de vida. La escasez y la carestía de alimentos, medicinas e insumos hospitalarios nos están llevando al borde de una crisis de seguridad alimentaria y sanitaria, con consecuencias sociales impredecibles. En la vida pública crecen la inseguridad, la impunidad y la represión militar”, indicó.

Advierte que el gran poder que le ha dado el ejecutivo nacional al sector castrense, puede poner en riesgo la paz y la tranquilidad de la nación.

“El discurso belicista y agresivo de la dirigencia oficial hace cada día más difícil la vida. La prédica constante de odio, la criminalización y castigo a toda disidencia afectan a la familias y las relaciones sociales. Frente a esta situación, el acrecentamiento del poder militar es una amenaza a la tranquilidad y la paz”, sentenció.

Santana en nombre de los altos prelados venezolanos, condena además el auge de la delincuencia y de la impunidad, “que entorpecen el ordinario quehacer de la gente y provocan en ciudades o poblaciones grandes o pequeñas, verdaderos toques de queda”.

“Hace pocos días en Mérida fueron agredidos transeúntes, entre ellos un grupo de seminaristas menores de edad. Fueron golpeados y desnudados, violando sus derechos a la dignidad y al respeto, sin que ninguna autoridad pública interviniera para protegerlos. Los recientes desordenes en Cumaná y Tucupita, así como los intentos de saqueos y cierres de vías por protestas populares, en diferentes regiones del país, constituyen una expresión del creciente malestar social”, dijo.

Respeto para el diálogo

Por otra parte, aseguró que la iglesia católica venezolana tiene plena disposición de contribuir en la conducción de un gran dialogo nacional, el cual permita solucionar los problemas del país.

“El diálogo sincero y constructivo, el ejercicio de la política en su concepción más noble, como búsqueda del bien común, por más difíciles que parezcan, han de seguir siendo los caminos que debemos transitar. No se puede dialogar si no se reconoce en primer lugar la existencia y la igualdad del otro. Ignorarlo o descalificarlo como interlocutor, cierra toda posibilidad de superar el conflicto”, sostuvo.

Asimismo la Conferencia Episcopal Venezolana asegura que la crisis moral que vive nuestro país es mayor a la económica y la política, lo que ha impulsado a su juicio, males como la “corrupción, la intolerancia, el bachaqueo”, entre otros.

“La raíz de los problemas está en la implementación de un proyecto político totalitario, empobrecedor, rentista y centralizador que el gobierno se empeña en mantener”, asegura monseñor Santana como vocero de la CEV.

Propuestas urgentes

Los obispos y arzobispos también pidieron al Consejo Nacional Electoral que cuide el proceso de referendo revocatorio, con el fin que se realice este mismo año.

“Es un camino democrático, un derecho político contemplado en la Constitución. Impedirlo, retrasarlo con múltiples trabas es una medida absurda, pues pone en peligro la estabilidad política y social del país, con fatales consecuencias para personas, instituciones y bienes”, comentó.

Igualmente propusieron que se abra permanentemente la frontera colombo venezolana y se le otorgue la libertad a todas aquellas personas inocentes que se encuentran privadas de libertad por razones políticas.

Finalmente la jerarquía católica venezolana hizo un llamado a las autoridades “para que frenen el deterioro de la vida de los venezolanos, cualquiera que sea su preferencia política y para que se detenga la actual espiral de violencia, odio y muerte”.

“Movidos exclusivamente por el bien y la paz de todos los venezolanos, reiteramos el ofrecimiento de nuestros oficios para facilitar el encuentro entre los contrarios y el entendimiento en la búsqueda de soluciones efectivas”, finalizó el Arzobispo de Maracaibo.

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