FOTOS Escuelas… ¿sin tiempo para arreglos?

María Fernanda Peñalver/Fotos: Karen Paradas |

Pasó el periodo vacacional, lapso que por más de un mes permitió a los entes responsables (Ministerio de Educación y Gobernación de Lara) realizar lo correspondiente para dar un inicio óptimo a las actividades escolares, pero esto parece ser una de las últimas cosas en tomar en cuenta para el regreso a clases.

Teniendo conocimiento de la situación económica que se vive en el país, la educación pareciera dejarse un lado en cuanto a los recursos que se deben destinar para brindar calidad, lo que implica por supuesto escuelas y liceos con las condiciones para atender a matrículas de centenares de estudiantes.

Las precariedades son visibles fácilmente y van desde lo más pequeño hasta lo más grande. Instituciones dependientes tanto del ministerio como de la gobernación no recuerdan cuándo se realizó la última dotación; por el contrario, aseguran mantenerse por “autogestión”.

Tal es el caso de uno de los liceos más importantes de la ciudad como lo es Liceo Bolivariano Federico Carmona. Fundado en 1974 contaba incluso con una piscina para actividades extracurriculares, espacio que aún existe pero para no ejerce su función, por el contrario, muestra el abandono y tiene apariencia pantanosa.

El plantel parece ser foco para el desarrollo de larvas debido a la cantidad de agua estancada que se aprecia en diferentes áreas y mientras esta sobra en el piso, se ve ausente de manera potable para permitir contar con filtros que surtan del vital líquido tanto a estudiantes como al personal de la institución; en las paredes aún se aprecia el espacio destinado para el surtidor.

Las paredes, aunque parezca no tener mucha importancia, sí pueden mejorar el aspecto del recinto que alberga a al menos 800 estudiantes. Si bien el vandalismo que se ve en las paredes rayadas es responsabilidad de los jóvenes que hacen vida en el plantel, ni siquiera el inicio del año escolar hizo presentar una cara distinta.

La iluminación en el Federico Carmona tampoco ha sido repuesta, lo que deja el amplio espacio en total oscurana durante las noches, hecho que atrae a la delincuencia.

Ha sido precisamente esta última la que ha tocado constantemente a las instituciones educativas, como fue en la Unidad Educativa Estadal Tomás Rafael Giménez, que fue víctima del hampa una semana antes de dar inicio a las actividades escolares, generando incluso un retardo en el retorno a clases.

La falta de seguridad en los planteles permite que el acceso sea menos difícil para los maleantes, quienes en tal oportunidad se hicieron con diferentes artefactos electrónicos como computadoras, impresoras y cafeteras; con “suerte” de que otros no pudieron ser robados.

Aún cuando el informe respectivo es presentado ante el organismo pertinente, la respuesta es nula y por lo tanto no se reponen los equipos que contribuyen en el desarrollo educativo.

La autogestión muchas veces es prohibida de parte de las máximas autoridades, lo que deja entonces de manos atadas a los directivos de pequeñas y grandes escuelas que muchas veces no saben cómo solucionar las deficiencias.

 

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