VIDEO: Arzobispo de Barquisimeto: “No quieren que el obispo defienda a su pueblo”

Hugo J. Boscán | Fotos: Ángel Zambrano / Video: Digital Video Productora |

Las millares de personas que durante el mediodía de este sábado estuvieron en el sitio de Tierritas Blancas o plaza Macario Yépez, durante el arribo a Barquisimeto de la imagen de la Divina Pastora rumbo a la Catedral Metropolitana, aplaudieron fuertemente al máximo representante de la Iglesia católica en Lara cada vez que pronunciaba frases críticas contra el Gobierno nacional.

Como cuando expresó que, “jamás me he introducido en el mundo de la política partidista, siempre me he referido a la política del bien común, porque a mí me duele mi pueblo, porque yo siento que mi pueblo pasa hambre, mi pueblo, que es demócrata, que no cree en el socialismo marxista fracasado que ha traído tanta miseria, tanta hambre al pueblo venezolano”.

Igualmente fue aplaudido cuando pidió justicia para todos, por la paz, la consolidación de la democracia como modelo de sociedad y enfatizó en un rechazo al totalitarismo “que no deja crecer a los pueblos”.

El arribo de la imagen en hombros de sus fieles se produjo a las 12:30 de la tarde, resultando el espacio insuficiente para la multitud, a veces imposible de ser contenida por los encargados del orden.

Antes pasaría por los dos arcos tradicionales en esa etapa del recorrido, Sociedad Divina Pastora y el de la familia Amaro García y Rodríguez García, vigentes desde hace 130 y 64 años, respectivamente.

El de la familia Amaro fue instituido por Hipólito Amaro, quien era el dueño de la línea de buses La Amarilla, que cubría una ruta en la ciudad, con 0,25 bolívares como tarifa.

En la tarima donde se ubicaron las autoridades municipales y eclesiásticas, Iván Brito, acertadamente, actuó como moderador, recordando fechas en la historias de las procesiones de la Divina Pastora y la típica y tradicional orquesta Mavare tuvo a su cargo el acompañamiento musical, con vocalizaciones de la soprano Cheíta Quintana y el tenor Willian Alvarado.

Durante su intervención, monseñor López Castillo se refirió a la necesidad de gestar una nueva sociedad, como lo planteó el Concilio Plenario de Venezuela.

“Una sociedad nueva, más cristiana, más libre, donde se liberen los presos políticos, que no merecen estar presos injustamente. Me da dolor que nuestros jóvenes profesionales se están yendo del país, están abandonando la Patria porque aquí no tienen oportunidades de crecimiento. Tenemos que cambiar para que regresen a su amada Patria”, enfatizó.

También llamó a respetar los derechos humanos y pidió la intercesión de la Divina Pastora para que impere el bien común y dijo que el Estado abandonó a los pobres y después quiso comprarlos pero como bajaron los precios del petróleo no pudo lograrlo.

Concluyó su intervención con un ¡Viva la democracia!, expresión por la que recibió un sonoro aplauso de la multitud que luchaba por acercarse lo más posible a la imagen antes de reiniciar su recorrido.

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