Guaros en una dulce espera

Francisco Vega Riera | Foto: Cortesía Guaros de Lara |

Los Guaros de Lara retornaron a Barquisimeto este viernes y gozarán de un merecido descanso para reincorporarse a los entrenamientos el lunes 12 en el Domo Bolivariano de Barquisimeto, tras haber batido con un contundente 4-1 a los Trotamundos de Carabobo en las semifinales de la Conferencia Occidental de la Liga Profesional de Baloncesto (LPB) 2017.

Esta circunstancia, aunada al hecho de que el resto de las series del circuito marchan 3-2, le permitirá a los crepusculares vivir una dulce espera por conocer quién será su rival en la siguiente instancia, a iniciarse el jueves 15 en tierras larenses contra quien prevalezca entre los Toros de Aragua y los Cocodrilos de Caracas, emparejamiento dominado por los astados, 3-2, tras obtener tres victorias al hilo en Maracay.

Paso a paso

Guaros no solo ganó sino que gustó en su barrida en Valencia, incluso aunque haya mostrado algunos defectos, como lo reconoció el coach argentino Guillermo Vecchio vía Twitter antes de destacar, en el mismo mensaje el “espíritu de equipo” que tiene su plantilla.

Acudía a tierras carabobeñas en busca de pegar primero y nunca imaginó que pasaría la escoba. Fue cosa de ir juego a juego tras haber cedido una división de honores el pasado 2 y 3 de junio en el coso de la avenida Libertador.

En aquel primero, una cátedra de defensa permitió tomar ventaja por 87-75, incluso a pesar de que Nate Robinson no podía jugar por sanción disciplinaria. Heissler Guillent se creció con 19 puntos y ocho asistencias y el equipo metió 12 triples (48 por ciento de acierto desde el perímetro) con 50 por ciento en tiros de cancha. Trotamundos estrenaba a Miguel Ruiz y se aferraba a los “Powell Rangers”, Ricardo y Josh, además de David Cubillán, pero no bastaba.

La segunda noche fue una pesadilla. Guaros, ya con Robinson de regreso, se fue de 18-1 en triples y Trotamundos los metía todos, incluidos seis de Pedro Chourio, aliado con Ricardo Powell para aniquilar a la defensa. La banca del visitante produciría 34 de los 87 puntos para una victoria, 87-80.

Vino entonces el desplazamiento al Fórum y esa noche del tercer partido, el primer gran golpe crepuscular, con triunfo in extremis 88-87. Robinson metería 14 de sus 23 puntos en el último cuarto, Elvis Báez jugó un gran período de cierre, Lazar Hayward tomó rebotes claves y, más temprano, Luis Bethelmy dio una clínica de triples con siete de siete.

La noche siguiente vino el jaque, 96-87, a base de mucha entrega e intensidad en defensa y certero ataque. Media docena de triples a partir del tercer parcial, Báez, Hayward, Néstor Colmenares y un letal José Vargas desde la línea de tiros libres, así como un par de triples postreros de Guillent, ayudaron a aferrarse a ese laurel.

Horas después renunciaría Rubén Magnano al cargo de coach del Expreso Azul por diferencias con la gerencia sobre el uso de la importación. Jesús Cordovez tomó la batuta y tampoco pudo evitar que Guaros triunfase, esta vez 97-92, merced a 14 triples y la bicoca de 29 asistencias. Un Nate Robinson en modo NBA (29 puntos y cuatro asistencias) señaló el camino, Hayward agregó 15 y Echenique un doble doble de 14 y 13 rebotes. Sublime y plácido regreso a casa.

 

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