“Los barberos somos hasta consejeros sentimentales”

Hugo J. Boscán   | Foto: Stiven Valecillos |

El oficio de barbero podría ser uno de los más antiguos de la humanidad y pese a los adelantos técnicos, no han sido ni serán sustituidos nunca.

“Es que esta es una profesión que se asume con vocación, no es sólo para ganar el pan para la familia; es algo que nos gusta hacer, a pesar de lo que significa estar varias horas parado, cortando pelos”.

Las palabras corresponden a Omar Antequera, quiboreño, quien, junto a Bruno Cuauro Brett, paraguanero criado en Churuguara, son el dúo de los más antiguos barberos de Barquisimerto, con más de 40 años trabajando con las tijeras, maquinitas y navaja de afeitar.

Ellos, junto a varios integrantes de la nueva generación de profesionales, llevan 43 años en la barbería Pepe, en pleno centro de la ciudad, sitio que los miércoles se convierte en una peña musical donde reviven la música tradicional junto a un grupo de amigos.

Omar y Bruno recuerdan cuando comenzaron “a cortar pelos” y apenas cobraban 5 bolívares a cada persona, aunque no había tanta variedad de cortes como ahora.

Consideran que, pese a la inflación, siguen cobrando barato y como prueba muestran la lista de precios: Corte de pelo, 3.000, corte con lavado, 4.000, corte con hojilla, 4.000, corte al rape, 5.000, barba 4.000 y podado de barba 1.000.

¿Es verdad que los barberos se enteran de todo?, preguntamos.

“Nosotros nos enteramos de todo chisme que circule, pero de aquí no salen; somos como curas en confesión”, responde Omar.

Pero también se convierten a veces en consejeros porque no faltan los desengañados amorosamente que les consultan y ellos, por su experiencia, les orientan.

 

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios