#EspecialIMP El camino judicial de Luisa Ortega Díaz en el exterior

Karol Suárez Aponte - @KarolSuarez_ | Foto: AFP / Ronaldo Schemidt |

¿Hasta dónde pueden llegar las denuncias hechas por la Fiscal General Luisa Ortega Díaz en el exterior?, es la reiterada pregunta que se realizan diariamente los venezolanos, en aras de encontrar respuestas a las numerosas interrogantes que mantienen en ascuas a cientos de miles de personas, que esperan se haga justicia ante tantas denuncias de presunta corrupción por parte de funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro Moros.

Para profundizar en materia diplomática, www.elimpulso.com consultó al ex embajador de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Milos Alcalay, quién desde su punto de vista, esclareció los posibles panoramas que pudiera enfrentar Venezuela, tras las acusaciones de desfalco y el repudio internacional que ha recaído en contra del país caribeño, por una diplomacia rotundamente cuestionada que cada vez que actúa, aísla más a sus propios habitantes.

La evidente persecución política que emprendió el gobierno nacional contra dirigentes opositores años atrás, ahora queda evidenciada ante los ojos del mundo, al aplicar el mismo modus operandi a todo aquél que piense distinto a sus ideales, incluso al ser de la misma tolda política; desafortunadamente, esta vez las cartas no jugaron a su favor.

Luisa Ortega Díaz, la “fiscal rebelde”, sacó a relucir pruebas que vinculaban a funcionarios en casos de corrupción internos tales como la presunta extracción de altas sumas de dinero del fisco nacional por parte del propio presidente Maduro, y externos como el caso de la constructora brasileña Odebrecht, a quien Ortega enlazó directamente al constituyente Diosdado Cabello.

Quizás muchos se sintieron asombrados ante tales cantidades de dinero que pudieron haber sido invertidas en diversos sectores del país, como salud y educación, que hoy luchan por sobrevivir, pero que desgraciadamente no fue así, y ahora todos se preguntan “¿Donde está el dinero?” o la más sonada, “¿Qué va a pasar con los culpables?”.

 

El peregrinaje judicial de la Fiscal

Milos Alcalay, quien fungió como embajador en Brasil, Israel y Rumania, comprende que dichas denuncias evidentemente la Fiscal no las pudo realizar estando en Venezuela, debido a las amenazas en su contra y las tomas escandalosas que mostraban el atropello directo del gobierno central, no obstante, al lograr la salida, el reconocimiento que consiguió al ser recibida por los gobiernos de Colombia, Brasil, Costa Rica y Panamá, demostró el rechazo internacional a Maduro por la forma en que no se ha cumplido el mandato constitucional en Venezuela.

“Los fiscales generales de América Latina, tanto en la reunión de México, como en la reunión de Fiscales del Mercosur, la recibieron a ella y no a la señora designada por el Tribunal Supremo de Justicia, Katherine Harrington, y tampoco posteriormente al señor Tarek William Saab, quién solicitó asistir a la tertulia del Mercosur y le fue negada” contó Alcalay.

Los vaticinios que Ortega ha venido haciendo ante instancias internacionales, muestran que a pesar que está en el exterior, ha ido con un mensaje muy claro denunciando la corrupción con nombre y apellido.

Para el ex viceministro de Relaciones Exteriores, la Fiscal se ha convertido en una piedra en el zapato para el gobierno, “en vez de permitir que la fiscal hiciera su trabajo en Venezuela, lo que ha hecho es ventilarlo a nivel internacional con lo cual queda una fotografía muy mal trecha de una serie de casos en materia de corrupción, de DDHH y de narcotráfico”.

Tras el respaldo internacional, las posibles consecuencias que enfrentarían los señalados funcionarios en el exterior, dependen de una serie de instrumentos jurídicos internacionales que en materia de corrupción, cada vez pasan fuera de la frontera.

Según el diplomático, a nivel Interamericano existe una convención de lucha contra los sobornos con sus condiciones, y una serie de posibilidades que tienen de ejercerse, “un acuerdo que ha entrado en vigencia desde el siglo XXI en la ONU también son los temas de corrupción en donde sí es además recibida por sus pares tanto de América Latina como de Europa, tienen mucho peso” señaló.

Existen expedientes de funcionarios venezolanos que se han abierto en el Tribunal Penal Internacional, por diversas instancias que han hablado de violaciones de lesa humanidad. Las declaraciones de Luisa Ortega Díaz, pudieran encender las alarmas para que a nivel internacional, su peregrinaje permita llevar adelante dichas denuncias con las pruebas que ella posee.

Cabe destacar, que el Fiscal designado por la cuestionada Asamblea Nacional Constituyente, Tareck William Saab, repudió las controvertidas acusaciones y afirmó que carecen de validez.

Dichas declaraciones del ex defensor, debilitan la posición de la Fiscalía venezolana y no fueron impedimento para que los países vecinos acogieran a Ortega, tras poner de nuevo sobre la mesa, el caso de los 10 millones de dólares entregados supuestamente por el entonces canciller Maduro, a uno de los acusados en Brasil, quien reveló el mencionado soborno en la constructora brasileña.

“Es una demostración palpable de que este hecho cabalga y se une con otras denuncias que aparecen en Odebrecht (…) ella tiene toda la documentación para hacerlo, que además está evidenciado no solo en Brasil, sino en otras partes, entonces hay convenciones internacionales que permiten ese tipo de lucha contra la corrupción y contra otros delitos conexos” explicó el ex secretario general del parlamento Andino.

 

Denuncias sin premura

Ortega continúa evidenciando en todo el mundo, los atropellos y hechos irregulares que han ocurrido en Venezuela durante el mandato de Maduro. En sus más recientes declaraciones, alertó que el gobierno venezolano ha armado a grupos civiles y que utiliza métodos de terror que comparó con los llevados a cabo en la dictadura militar argentina de los años 70.

También, aseguró no querer disparar toda su munición a la vez, pero ¿cuánto tiempo tardaría la justicia en dar respuesta a todas estas pesquisas que lograron traspasar las fronteras venezolanas ante un régimen que cada vez las obstruye más?.

Como una prueba de “resistencia” y no de “velocidad”, catalogó Alcalay las imputaciones de la Fiscal, confirmando lo difícil que es dar una estimación de tiempo para la justicia, no obstante, las reacciones de los Parlamentos, gobiernos, opinión pública internacional y ONG’s, permiten que la fotografía de la realidad de Venezuela, y no la que pinta Maduro y sus secuaces, se ventile en todo el mundo y aísle cada día más al gobierno bolivariano.

El panorama venidero para el país no es de buen augurio, según Alcalay, el gobierno no quiere entender el mensaje mundial y de la inmensa mayoría de los venezolanos, “El gobierno no quiere escuchar hablar de transición a pesar que es cada vez más claro el aislamiento internacional y nacional (…) Deben abrirse a una solución en la búsqueda de un gobierno de salvación nacional que nos salve del desastre económico, social, político y ético que vive el país” sugirió.

Mientras tanto, las calles de Venezuela, antes colmadas de protestas diarias, parecen desoladas ante la indiferencia de sus habitantes que continúan con los padecimientos que cada día se agudizan más, y si bien es cierto, el ruido que generan las acusaciones de la fiscal rebelde en el exterior, nada ocurre en la justicia venezolana que se ha hecho oídos sordos a las acusaciones y permite que Maduro se aferre cada vez más al poder, sin importar la búsqueda de un cambio saludable para el bien común de todos los venezolanos.

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