#IMPDivinaPastora2018 La devoción va más allá de creer

Luis Alberto Perozo Padua | Fotos: Stiven Valecillos/LAPP |

Nelson Rodil, nació en el seno de una familia con profundas raíces católicas, tanto así que con afán contaba los meses para cumplir seis años de edad y poder optar a ser monaguillo en la catedral San Juan Bautista de Cabudare.

En este lugar, el sacerdote Emilio Laconca, párroco de la iglesia en la década de los 70, motivaba a sus pequeños ayudantes a servirle a la Virgen María y era religioso tributarle una plegaria a la imagen de la Divina Pastora de Cabudare, -figura traída de España en 1919, según los registros del despacho cural-, antes de iniciar el servicio clerical.

Desde los seis años hasta una década más tarde, Nelson acudió con regularidad al templo para colaborar con limpiar, ordenar y ayudar con la programación de la misa diaria.

Como un recuerdo añejo, Rodil describe que caminaba junto a su madre y hermanos detrás de la muchedumbre en la procesión que llevaba la Pastora de Almas desde la pintoresca Santa Rosa hasta la Catedral Metropolitana Nuestra Señora del Carmen de Barquisimeto.

Para el niño Nelson, el ritual iniciaba con tomar el autobús amarillo Línea Cabudare, desde la plaza Bolívar hasta El Carabalí, de allí caminaban hasta el pueblo de la Divina Pastora, abriéndose paso entre el gentío, antes que despuntara la aurora.

Mariano desde siempre

Rodil se declara mariano desde que tenía uso de la razón, pues rememora que en su casa materna, en pleno corazón de Cabudare, lo primero que se consigue al traspasar el umbral de la puerta es una figura de regular tamaño de la Divina Pastora, en el siguiente espacio la Virgen de Chiquinquirá de Aregue, y contiguo la Virgen de la Rosa Mística.

En la casa de los devotos de la Pastora de Almas en Cabudare, siempre habrá una figurilla y hasta en la más humilde te encontrarás una fotografía o una estampita de la Virgen, sostiene Rodil con un portarretrato entre las manos que alberga una gráfica antigua de la Divina Pastora.

“Cuando preparaba mis cosas para salir de Venezuela, en medio de la tristeza y la incertidumbre que me embargaba, pensaba en muchas cosas, pero lo más recurrente fue ver a la Divina Pastora, lo que me impulsó a buscar esta fotografía tipo postal y seguido la bandera tricolor”, narró con los ojos enrojecidos y la voz temblorosa.

En su nueva vivienda ubicada en la capital de los Estados Unidos, Nelson atesora tres imágenes de la Pastora, ubicadas cada una en sitios estratégicos para él: una en la sala de su casa, para que al momento de llegar de la jornada diaria “la Madre nos bendiga”; la siguiente se sitúa en la habitación principal “para que la Excelsa Patrona, vele nuestro sueño”, y la última está plantada en la puerta de la nevera “para que bendiga nuestros alimentos”, testifica Rodil.

La magia pese a la amarga distancia

Lo más emocionante para Rodil, al acudir a la procesión de la Divina Pastora o a sus encuentros en diferentes parroquias de Barquisimeto, “es sentir la magia que irradia cuando la ves aproximarse o pasar frente a ti. Es algo que no tiene descripción en ningún idioma”, asevera con exaltación.

Desvela que las dos últimas procesiones las ha tenido que ver por CNN en Español y vía Internet, pero que la magia que irradia y la energía que se desprende de ella, no han mermado ni un ápice.

Se aflige y hace silencio al contar esta breve reseña, luego mira a su esposa en quien encuentra la fortaleza necesaria para proseguir con la entrevista. En sus manos sigue sosteniendo la fotografía de la Divina Pastora, una imagen que confiesa, extrajo del portal CorreodeLara.blogspot.com, porque así la recuerda en su niñez.

Un petitorio de todos los tiempos

Severamente afligido, con voz quebrada por la nostalgia, los ojos llorosos, Rodil fija que este año ha comenzado a pedir a la Divina Pastora por la unión de los venezolanos, por el entendimiento entre todos, por la solidaridad, la nobleza “porque así somos los venezolanos y siempre ha sido esa la aspiración de todos y en todos los tiempos”.

“Pedimos a la Excelsa Pastora que retorne la democracia a Venezuela y que sean mejores las condiciones de hace veinte años. Que la Virgen nos permita aprender y crecer derivado de lo que hemos confrontado como nación. También le pedimos que bendiga a los Estados Unidos, a este gran país que ha acogido a miles de miles de venezolanos confinados por nuestra forma de pensar, por nuestra doctrina democrática o por nuestra diferencia con el sistema dictatorial que domina en Venezuela”, refirió.

Inspirado por la Pastora

“El estar fuera de tu casa, aprendes a valorar a la plaza Bolívar, el Bulevar Socorro Meza, El templo San Juan Bautista, la Plaza La Cruz, la Universidad Fermín Toro, y sobre todo, a nuestra Divina Pastora, en quien nos hemos refugiado aún más”, sella.

Para concluir, adiciona Rodil que inspirado en la Divina Pastora, tiene como premisa ser un servidor, por tanto, apuesta al servicio social de grandes dimensiones cuyo sueño anhela alcanzar para el auxilio a venezolanos en el exterior.

 

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