#Opinión La red de instituciones Larenses ¡en acción! Coherencia #7Nov

Maximiliano Perez | Ilustración : Victoria Peña |

“Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.” Gabriel Marcel (1.889 –1.973).

Dramaturgo y filósofo francés, Gabriel Marcel sostenía que los individuos tan sólo pueden ser comprendidos en las situaciones específicas en que se ven implicados y comprometidos. Voy a permitirme escribir éste artículo de manera personal… Percibo que el país se está escapando del control de quienes asumieron la responsabilidad de conducir su destino.

Los hechos que acontecen cotidianamente generando situaciones otrora increíbles nos destruyen paulatinamente y la degradación avanza incontrolada.

Los ciudadanos poco a poco nos estamos acostumbrando a subsistir en la desnutrición por falta de alimentos y al suplicio de morir poco a poco por la carencia de elementales medicamentos; sin servicios públicos, sin sistemas de salud idóneos; a convivir con la inmundicia creada por la falta de recolección de la basura causante de la proliferación de ratas, gusanos, moscas y hasta caracoles africanos; sin agua potable; sumidos en la penumbra ocasionada por la ausencia del alumbrado público, situación que fortalece la protección de la violencia delictiva impune; a la falta de transporte privado y del transporte público; a trasladarnos en un sistema degradante como lo indica el nombre puesto por el argot popular: “Perreras o Ruta Chivo.”

A someternos cotidianamente a la tortura y riesgo de hacer colas para surtirnos de gasolina durante horas interminables, donde ya han ocurrido muertes por robar un celular a un conductor; a la Hiperestanflación más alta del mundo.

A esto se agrega el exterminio de la producción agropecuaria de un país que clama por ayuda humanitaria porque el hambre avanza ante la escasez de alimentos que ocasiona la desnutrición plenamente comprobada.

El ataque sistemático a los productores de alimentos es lo más atroz que ha implementado sistemas denominados: “Populismo, Comunismos y/o Socialismo.” Los productores agropecuarios han sido mancillados y se ha pretendido que su trabajo, esfuerzo, tesón y perseverancia en fundar unidades de producción de alimentos, que han consumido varias generaciones de una misma familia para lograrlo, sean sistemas de producción benéficos; que deben trabajar a pérdidas, y se han atacado con confiscaciones, expropiaciones e invasiones que les ha ocasionado hasta la muerte a honestos campesinos cuyo inmenso pecado ha sido el ser exitosos en su labor.

Presumo que, la legalización de estos ataques amparados en leyes previamente adaptadas, han sido el Parte de Guerra o el génesis de la grave situación jamás vista desde que se fundó la república que ha soportado las Guerras de Independencia, a crueles y oprobiosas dictaduras y a montoneras dirigidas por delincuentes escondidostras el aullido: “Tierras y Hombres Libres”, aun siendo esclavistas e incendiarios de caseríos, pueblos y sabanas.

Lo ocurrido en la unidad producción agropecuaria, “La Pastoreña.” Ejemplo de eficacia, eficiencia y productividad en frutales, maíz, sorgo, ganadería de carne, etc., llama a reflexión…

Mucho más allá de la política se tiene que imponerla seguridad jurídica y personal garantizada por el Estamento Legal de la República. Los Derechos Humanos y la integridad física y de los bienes de los productores del campoes responsabilidad de los organismos de seguridad del Estado. Hay delitos que no prescriben.

“No pretendas apagar con fuego un incendio, ni remediar con agua una inundación.” Confucio.

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