#OPINIÓN Lectura: Imposible #25Dic

Carlos Mujica | Ilustración: Victoria Peña |

Toda materia se compone de partículas; hay partículas materiales y partículas virtuales. Las partículas materiales, no importa cual sea su estado físico, tienen masa, las afecta, por eso, la atracción, el peso; las partículas virtuales carecen de masa, por esta razón, no las afecta la atracción, son imponderables. Las partículas de aire son gaseosas, no obstante, cuando llenamos con él el neumático y lo medimos, el medidor demuestra la cantidad de aire contenido, su peso. El aire de la atmósfera es, pues, particular y se ubica en la parte superior de la superficie de los cuerpos, pero, aun así, no se escapa; la atracción lo mantiene sujeto a la superficie. Esta es, pues, la razón por la cual la atmósfera permanece como cuerpo gaseoso sobre la superficie, por ejemplo, de la Tierra. Pero todos los cuerpos ponderables tienen atmósferas sobre su superficie.

Después de la atmósfera, lo que continúa o sigue es el espacio universal. El espacio infinito tiene un comportamiento diametralmente opuesto al comportamiento de la atmósfera. En la atmósfera impera la ley de la atracción, la gravedad. En el espacio infinito reina la imponderabilidad; La imponderabilidad no es el vacío; el vacío no existe en el Universo. La imponderabilidad la rige las partículas virtuales de la energía natural, neutra, invisible e imponderable producida por las estrellas. Las partículas de la energía por ser imponderables poseen una gran fuerza de sustentación. Todos los cuerpos ponderables: estrellas, planetas, satélites, gracias a esa poderosa fuerza se sostienen en sus orbitas. Esta misma energía ingresa a la masa de los cuerpos ponderables y asume fuerzas polarizadas opuestas: positiva y negativa; es la conocida “energía eléctrica”.

La luz es el efecto de la acción de la partícula virtual de energía en la energía de la masa de la partícula real. La masa de la partícula es la que se ilumina. La masa de la partícula puede ser sólida: un filamento; gaseosa, la masa de gas contenida dentro de la cámara de vidrio de los fluorescentes; y, también gaseosa como la masa de las partículas constituyentes de la atmósfera. La acción de la energía proveniente del Sol activa la energía contenida en la partícula y de esta manera la masa de la partícula, como efecto, se ilumina. Einstein parece que la llamó “fotón de luz”. Pero es necesario aclarar que el “fotón” es una fuerza que opera en la “fuerza electromagnética” y en la “fuerza nuclear débil. Acerca de estas partículas: la virtual sin masa y la partícula real con masa nos ocuparemos en la continuación de esta crónica.

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