#OPINIÓN Lectura: Órbita #23Abr

Carlos Mujica | Ilustración: Victoria Peña |

La difusión de la expansión del Universo por el astrofísico
estadounidense Edwin Powel Hubble, ha dejado en el olvido el concepto de “órbita” que venía siendo utilizado con generalizada frecuencia por la teoría clásica para referirse a las rutas que siguen los cuerpos ponderables como los satélites en torno a un planeta, los planetas en torno de una estrella, las estrellas en torno al centro de una galaxia y, las galaxias en torno vaya usted a saber…

Hubble estableció la existencia de galaxias exteriores a la galaxia Vía láctea a la cual pertenece la estrella Sol, de nuestro sistema solar. Basó su teoría en el sistemático enrojecimiento del espectro de esas galaxias exteriores. Es una teoría empírica del alejamiento de las galaxias exteriores, unas de otras, a una velocidad proporcional a sus distancias.

Hubble, participó en el trabajo conjunto estadounidense-europeo, en la creación del telescopio espacial Hubble puesto en órbita alrededor de la Tierra en 1990. Con un diámetro de 2,40 metros. Su descubrimiento de la expansión del universo se debe a sus observaciones realizadas con el telescopio. Para nadie medianamente informado esta información es una novedad.

Ptolomeo dejó de imperar con su teoría acerca de que la Tierra era el centro de aquel reducido universo, cuando Copérnico lo desplazó, y desplazó también a la Tierra para otorgarle el privilegio al Sol de reinar en el centro del sistema solar.

Antes de Hubble se pensaba y se hablaba de las órbitas, sobre todo, de los planetas del sistema solar. Pero también mucho después de Hubble, se ha continuando enseñando esto de las órbitas. Una órbita, si no recuerdan mal quienes recibieron esta enseñanza, es como un camino, una autopista por la cual un cuerpo ponderable cumple con su desplazamiento en torno a una estrella, por ejemplo, como el Sol. El Sol, con su diminuto sistema de planetas, señorea cumpliendo con su órbita en un extremo de unos de los brazos que limitan externamente la Vía Lactea. De modo que las órbitas aún cuando no se las mencione no han dejado de ser las rutas de todos los cuerpos que se mueven siempre en torno de otro cuerpo que los sistematiza.

¿Ese alejamiento de los sistemas de galaxias exteriores, que pudo observar Hubble, para fundamentar su teoría que sustenta el principio de la expansión del universo, no tendrá nada que ver con las descomunales órbitas, que deben ser las suyas, si se considera que las galaxias generalmente están formadas por un conjunto de estrellas, que por lo regular suman millones de millones de estrellas, sin considerar planetas y otros cuerpos?

Carlos Mujica

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@carlosmujica928

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