#OPINIÓN ¡La Batalla! #25Jun

William Amaro Gutiérrez | Ilustración: Victoria Peña |

Tengo un amable vecino en la urbanización donde vivo que al encontrarnos ocasionalmente en la mañana, saliendo para su trabajo, al saludarlo, me contesta. “Aquí vecino, saliendo hacia la batalla” Y eso me ha inspirado a escribir este artículo. Y es que el ser humano, cualquier sea su condición socio económica, vive permanentemente librando una batalla por la sobrevivencia. Por tener un nivel de vida mejor, por la educación de los hijos, por la estabilidad de su matrimonio, por equilibrio y seguridad en todos los sectores de la vida, por la convivencia ciudadana. Incluso, por las correlación de las tendencias políticas que se desarrollan en su entorno. Y hoy, en poder hacer una comida decente en este pobre país.

Negar entonces, que día a día libramos una batalla permanente para ser felices es imposible. La felicidad individual y familiar es lo que nos mueve diariamente y cada quien la busca de la mejor manera que puede o quiere. Pero lejos de Dios nunca la vamos a conseguir. Por mucho poder, dinero, verbo, filosofía o estatus que se posea, la búsqueda de la paz personal sin Dios no llegará.

Es bueno saber entonces, que la Gran Batalla, la verdadera batalla se inició hace más de seis mil años en el cielo. “Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él Apoc. 12: 7,8,9.

Por ello, es muy fácil distraernos y hasta sumergirnos en una batalla contra nuestros semejantes. Concluir que el jefe capitalista es el enemigo. Padres e hijos que no se entienden. Esposos o esposas intolerantes. Y las riñas con los vecinos, todo, copa la mente y la atención de hombre actual. El mundo y en nuestro caso el venezolano, con sobradas razones, no comprende que la batalla es del bien contra el mal. Cristo versus Satanás. “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra dominadores de este mundo de tinieblas, contra malos espíritus de los aires”Efe.8:12.

Lo más maravilloso de esta batalla, es que la tenemos ganada. Cuando el pecado entró en El Edén, cuando el mal se posesionó del hombre, gracias al engañador, nuestro maravilloso Dios tuvo la respuesta inmediata. Le dijo a la serpiente antigua, al dragón que también llaman Diablo y Satanás. “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar” Gen. 3 :15.

Con este texto bíblico tempranero, Génesis 3:15, el Señor Dios estaba anunciando la estrategia y disponiendo la logística que iba a utilizar en esta confrontación cósmica. El Hijo, la segunda persona de la Deidad se había ofrecido para librar la batalla final. Aquella, que a pesar de lo terrible que iba a ser, acabaría de una vez por todas con el autor del pecado y del dolor que sume este planeta y a nuestro país en incertidumbre y creciente angustia.

La buena noticia es, que si Ud. se pone en manos de nuestro Señor Jesucristo con alma, mente y corazón encontrará la fortaleza que necesita para salir adelante contento y feliz a pesar de los malos gobiernos instrumentos humano de Satanás. Créalo. Hasta la próxima semana Dios mediante por la WEB.

William Amaro Gutiérrez

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