#OPINIÓN Las voces de Penélope: Alguien habrá de recordar #6Dic

Marisela Gonzalo Febres | Ilustración: Victoria Peña |

A veces, solo la capacidad de trasmutación del lenguaje poético, nos permite sortear los farallones de la realidad. Especialmente después de revisar en rápida ojeada las constantes descalificaciones y hasta procaces afirmaciones que en torno a la situación política se reafirma en lo espacios virtuales, donde parecieran tomar aire lo peorcito de la mala gente.

¿Éramos así y no lo sabíamos o es una de las tantas consecuencias de la Crisis Humanitaria Compleja que parece tener una segunda definición al abarcar también la escasez de humanidad que pareciera acampar en corazones y acciones?

Después de cada guerra alguien tiene que limpiar. No se van a ordenar solas las cosas, digo yo

Nos informa quien supo de totalitarismos de realidades y lenguajes, la poeta Wislawa Szymborska, Premio Nobel de Literatura en 1996. Su poema, Fin y Principio (1993) puede nombrar también el duro camino de nuestro porvenir.

Hay mucho por reconstruir fuera y dentro de cada uno de los venezolanos donde quiera que estemos. Todo estará articulado en ese embrague del tiempo de la memoria individual de cada uno, con la memoria de todos, es decir, la colectiva. Reconstrucción similar a otras situaciones en diversos tiempos y lugares del mundo:

Alguien debe echar los escombros a la cuneta para que puedan pasar los carros llenos de cadáveres.

No será fácil la limpieza limpiar de escombros la memoria, por una razón compleja aunque parezca sencilla:  El lenguaje es y seguirá siendo la argamasa que permitirá objetivar lo que podríamos resumir como la experiencia. Las ciencias del lenguaje llevan tiempo insistiendo en recordar lo que suele olvidarse y es que la lengua al margen de su condición de ser un sistema de signos, es también el espacio de la intersubjetividad.

Alguien debe meterse entre el barro, las cenizas,//los muelles de los sofás, las astillas de cristal y los trapos sangrientos.

No. No será fácil recoger tanto insulto lanzado a la cara de los supuestos adversarios. Supuestos, porque no sólo hemos llegado a la situación de ver como enemigo a todo el que disiente u opine diferente, sino que perdida la sindéresis que al parecer prevalecía en los enfrentamientos de ideas, hemos perdido las ideas y la vergüenza: lanzamos peroratas sobre la honestidad sin ser honestos u opiniones como dardos lanzados a su suerte.

Alguien tiene que arrastrar una viga para apuntalar un muro, alguien poner un vidrio en la ventana y la puerta en sus goznes.

No será fácil olvidar tanto insulto merecido o gratuito. El tiempo y el espacio en que ocurre todo hecho humano, suele adquirir  nuevos significados a través de la fuerza simbólica del lenguaje oral o escrito:

Eso de fotogénico tiene poco y requiere años. Todas las cámaras se han ido ya a otra guerra.

No en balde la memoria colectiva es una elaboración social que se crea y transforma a través de las relaciones humanas, lo cual conlleva diversas valoraciones y versiones de los acontecimientos, en las situaciones específicas por las cuales discurre la vida de las personas y sus sentimientos, miedo,acoso, censura, rechazo, nostalgia y pérdida, para darle nombre a algunos…

A reconstruir puentes y estaciones de nuevo. Las mangas quedarán hechas jirones de tanto arremangarse.

En fin, de todo lo que tiene que ver con el paso del tiempo en y a través del lenguaje y la divulgación de acontecimientos, que por ir en contra o a favor de valores humanísticos universales, serán válidos en cualquier momento y en consecuencia, pueden ser inscritos dentro de la historia de las sociedades.

Alguien con la escoba en las manos recordará todavía cómo fue.Alguien escuchará asintiendo con la cabeza en su sitio.

No será fácil olvidar por quienes han sido y son víctimas del ejercicio continuo de la impunidad.

La Memoria pareciera a veces pender de un hilo cuando se trata de acontecimientos profundamente dolorosos. Por tal razón, parece a veces, un mazo de cartas que se baraja una y otra vez, siendo los olvidos y recuerdos, sus mecanismos  de combinación .

Pero a su alrededor empezará a haber algunos//a quienes les aburra.

La selección de unos y otros, dará lugar a las diversas versiones de los acontecimientos. Al “barajearse”, en el movimiento psíquico individual o colectivo, la memoria se moviliza en cualquier dirección, acusando su efecto en el movimiento de las coordenadas fundamentales  de cualquier vida, personal o colectiva en el breve o amplio espacio y tiempo que le corresponda. 

Todavía habrá quien a veces encuentre entre hierbajos argumentos mordidos por la herrumbre, y los lleve al montón de la basura.

La memoria colectiva retiene del pasado lo que  todavía interesa a nuestras sociedades. Alguien habrá de recordar la historia viva, la que permanece en la conciencia del grupo que la mantiene, porque se refiere a hechos y situaciones que transformaron e incidieron modos de vida y al margen de que formen o no parte dela historia oficial, se mantienen como patrimonio intangible de las personas que conforman un conglomerado humano. Incluso de asuntos que permanecen en la memoria  y ha de garantizarse que no los cubra  el olvido.

Aquellos que sabían de qué iba aquí la cosa tendrán que dejar su lugar a los que saben poco. Y menos que poco. E incluso prácticamente nada.

Esto ha venido ocurriendo dentro del contexto de nuestras sociedades, especialmente con las víctimas de la violación de los DDHH, desde México hasta la Patagonia. Pero al margen de que se parezcan en esencia, cada grupo conserva la encarnadura de su especificidad. De sus sombras y las formas específicas que existen en cada sociedad para encubrir o develar a los grupos del Poder  que actúan amparados por la impunidad. Una característica que pareciera estar siempre presente en América Latina.

En la hierba que cubra causas y consecuencias seguro que habrá alguien tumbado, con una espiga entre los dientes, mirando las nubes.

En esto juega un papel primordial el cómo se ve cada sociedad a sí misma. Lo que acepta y rechaza. Los modos de relacionarse entre sí las clases sociales y los efectos de tales distancias. La lucha por el conocimiento y fortalecimiento de los Derechos Humanos Universales tiene un largo camino por recorrer pues incluye también nos guste o no, los derechos de los que en su momento fueron opresores. Si no fuese así estaría vigente la venganza y no se lograría la justicia.

“Música por Medicinas”, se llama la actividad que este sábado 07 realizará PROVEA en el Colegio Médico. “Que el silencio no los alcance”, el libro que allí será bautizado con las historias de quienes han visto violados sus Derechos Humanos. Una de ellas es la crónica sobre el llanero que a fuerza de vivir en estas tierras ya es larense, Víctor Martínez y la del asesinato de  su hijo, Mijaíl Martínez Niño, quien si viviera, podría ser un ejemplo de quien está tumbado mirando las nubes en los cielos que anuncian nuevos tiempos.

Marisela Gonzalo Febres

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