Estos son los rostros de la cuarentena social en Lara (Parte I) #24Mar

Brian Vidal | Foto: Katherine Nieto |

El coronavirus COVID-19 ha dejado más de 18.000 muertos en 185 países. En Venezuela fueron anunciados hasta ayer 84 casos de personas afectadas por este virus que mantiene en vilo al mundo entero. Esta es la primera entrega de una serie de entrevistas a los larenses en medio de esta cuarentena social aplicada en todo el país para evitar la propagación de esta enfermedad.

Las medidas en el estado Lara para evitar más contagios van desde quedarse en casa como la mejor opción, hasta el uso de tapabocas y guantes si hay la necesidad de salir de casa. Sin embargo, esta última para muchos se ha convertido en un problema tras la suspensión del servicio de transporte público en toda la entidad.

Muchos son los casos que se han presentado en la entidad. José Luis Pérez es trabajador en una empresa empaquetando carnes al vacío, vive en Barquisimeto porque su lugar de trabajo queda en la capital de Iribarren, sin embargo, su familia vive en Agua Negra un pueblo del municipio Jiménez a 45 minutos de Quíbor.

Normalmente Pérez trabaja de lunes a viernes en Barquisimeto, y los fines de semana viaja a Agua Negra a ver a su familia integrada por su pequeño hijo de 5 años y su esposa. “Es difícil como padre estar lejos de la familia. Tan lejos y tan cerca porque en una hora llego a mi casa en Agua Negra pero sin transporte, sin efectivo, es imposible. Ya voy para dos semanas sin ver a mi hijo y eso me tiene muy triste”, cuenta el joven de 26 años.

Por su parte Vilmary Gallardo quien es profesora jubilada y ama de casa siente que la crisis generada por el coronavirus y la cuarentena social la afectado directamente. Desde cambiar sus hábitos hasta las decisiones que tome en torno a su día a día. “Yo me tuve que mudar a casa de mi hermana para no gastar comida en la mía. Allí compramos comida para toda la familia (5 personas aproximadamente) y nos hacemos compañía. Sin embargo en mi casa dejé a mi perro y mis matas. Cada 2 días iba a regarlas y a darle comida a mi perro, pero con esta situación sin transporte y sin efectivo es imposible llevar una vida medianamente normal”.

La última vez que fui a mi casa caminé muchísimo. Ida y vuelta camine 2 horas pero no podía dejar a mi perro sin comida. Tuve que dejarle hecha y darle la llave a mi vecina para que vaya todos los días”, dijo la educadora de 60 años de edad.

Los afectos hacen falta en tiempo de cuarentena

A Vilmary Gallardo le pasa lo mismo que a José Luis Pérez, para ambos, los afectos son lo más importante estando en cuarentena o no. Gallardo también tiene un hijo y un nieto. Ambos viven en el este de la ciudad. Tiene 2 semanas sin verlos, solo hablan por teléfono porque no quiere correr riesgos en la calle. “Hace falta el transporte sin duda alguna, tener a mi hijo y a mi nieto tan cerca y no poder ir a verlos me tiene mal. Pero hay que cuidarse. Lo del virus es cierto y muy serio. Prefiero no correr riesgos por mi edad, ni poner en riesgo a los que quiero”.

Como estas, son muchas las historias que ha generado la cuarentena social en el estado Lara. Lo importante es que los larenses están entendiendo la delicada situación que se vive y están acatando las normas que rige esta situación.

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