#OPINIÓN En torno a la ley #29Mar

Jorge Euclides Ramírez | Ilustración: Victoria Peña |

La Ley es un producto altamente civilizado que lamentablemente no puede ser disfrutado por la mayoría de personas para quien fue creado. La Ley es un instrumento de justicia que muchas veces se convierte en una ficción que margina a los individuos que teóricamente debe redimir. Es posible que por estas razones los anarquistas propusieran un modelo social alterno, sin Estado ni instituciones que intermediaran entre el hombre y sus propios sueños .Por su parte los comunistas siempre denunciaron la finalidad de las Leyes como un conjunto ideológico sobre el cual se sustentaba el régimen de privilegios capitalistas. Lo cierto es que de Hamurabbi hasta nuestros días la humanidad ha tenido infinidad de leyes , algunas de ellas insólitas ,con las cuales ha normado su vida social y determinado lo que es bueno y lo que es malo , lo que puede hacerse y lo que no .

Frente a las leyes algunos pudieran tomar una posición de “utilidad ineludible” , al estilo de H G Welles en su novela …La Isla del Doctor Moreau , donde se la presenta como un conjunto de normas rígidas y autoritarias cuya misión es ponerle freno al ímpetu animal que todos llevamos dentro. Pero también se puede tomar una posición diametralmente distinta y como buenos cristianos aceptar las leyes como un camino de superación o salvación individual y grupal, tal cual la gran familia judeocristiana asume la Ley Mosaica.

Lo cierto es que cualquier reflexión sobre las Leyes , por superficial que sea, nos coloca en plan de análisis frente al proceso civilizatorio de la humanidad y de querer encontrar una verdad dentro de esta acumulación de sucesos e ideas obligatoriamente habría que acudir a la Filosofía de la Historia y la Teleología y como por esta vía tampoco se ubican verdades ,mejor aceptar que las Leyes son como lo dijo Garofalo ,temporales , culturales ,territoriales ,cambiantes y sobre todo humanas , imperfectamente humanas.

Muchos son los chistes de abogados en El Infierno ,merecidamente o no los abogados parecen no disfrutar de un gran aprecio colectivo , consideración contra la cual no basta el que Gandhi y Luther King hayan pertenecido a este gremio .Es posible que los oficiantes de los laberintos de artículos y códigos hayan convertido la aplicación de justicia en un conocimiento crítico que convierte el ejercicio de la abogacía en algo Kafkiano donde se desplaza la lógica y el sentido común para dar paso a consideraciones accesorias que convierten la aplicación de justicia en un torneo de habilidades procedimentales con notable sacrificio de la sensibilidad humana y la inteligencia contenidas en el espíritu de las leyes.

En todo caso cumplir las leyes es muchas veces complicado , sobre todo si hablamos de grupos humanos que viven en condiciones de cierto primitivismo social ,sujetos a relaciones primarias y por ello excluidos de los privilegios de igualdad consagrados en los principios universales del Derecho Occidental.

Para beneficio de la sociedad existen abogados que con inteligencia y humanidad diseñaron puentes particulares para recorrer la distancia entre la práctica de la abogacía y la ética social que justifica y legitima esta profesión. Dios con nosotros.

Jorge Euclides Ramírez

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