#OPINIÓN Otra vez la radio es sentenciada a muerte #1May

Freddy Torrealba Z | Ilustración: Victoria Peña |

Pese a la feroz competencia de las nuevas tecnologías de la información y comunicación la radio sigue siendo un medio ideal para informarse y divertirse. Conserva su inmenso caudal comunicacional el cual es subutilizado. En información constituye el indicado para enterarse primero de un hecho con su fascinante narrativa oral demostrada durante la Segunda Guerra mundial por el norteamericano Edward R. Murrow, el inventor del periodismo radiofónico. Con su trastroqueador concepto de la fugacidad le otorga identidad propia al medio.

Cuando la radio emerge formalmente en 1929 en EE.UU. los dueños de los periódicos le declaran la guerra al dejar de suministrarle noticias. Fue la primera sentencia de muerte que superó en forma airosa; luego con la aparición de la televisión se registra el segundo anuncio de su desaparición para nuevamente salir avante.

En Venezuela la televisión a partir de 1952 le arrebató público, publicidad y la producción de talento en vivo. Ahora en la primera mitad de la década de los años 90, con la llegada de la tecnología digital, le cayó la tercera sentencia de muerte.  Con todo, el medio de las ondas hertzianas se bate y demuestra que tiene todavía mucha vida, sobre todo en el renglón informativo. Bien usadas esas tecnologías son un complemento.

En América Latina su evolución presenta disparidades.Así en Venezuela su género del entretenimiento se ancló en el rutinario disco y hora. Es decir, la producción mínima con únicamente la música, lo más fácil y rutinario de la radio cuando carece de contenido.

Mientras que su género informativo es el “reflejo” hecho con periódicos, sonidos con el código de la televisión y ahora el corte y pega de las páginas web sin tratamiento radial. El tema lo abordamos en detalles en nuestro próximo libro por publicar “El Universo Temporal del Periodismo Radiofónico”, un estudio del género a partir de 1920 desde la perspectiva nacional e internacional.

Ocurre que nuestro sistema radial o ha usado a fondo sus recursos y ventajas entre estos la inmediatez que la erige en el primer medio para informar. Pero ello es posible si se moldea con creatividad y planificación para competir con los otros medios. Inyectarle actualidad para ser el primero en informar y no el último y desactualizado.

Hoy se trata de sobrevivir en el mundo de la comunicación multimedia donde la radio curiosamente es el medio más fácil de seguir por la fortaleza de la fugacidad de sus sonidos y voces. La clave consiste en parte en volver a los olvidados  formatos del pasado y hacerla más móvil con el aliciente de la calle y actualidad.

La nueva radio del siglo XXI no puede hacerse con los métodos antiguos de la tecnología analógica en la que imperaba el parasitismo negador de la creatividad con expresiones de empirismo y practicismo. Hoy está planteado emplear su rico lenguaje para atraer al oyente con historias, por ejemplo, su materia prima la música con un buen guion que informe y entretenga. Combinar correctamente la producción mínima del disco con la producción máxima, que ciertamente requiere a veces de un buen guionista, los cuales brillan por su ausencia en la radio venezolana.

Es lo que sucede en Caracol de Colombia donde aprovechan al máximo la variedad de géneros y formatos radiales acompañado por una constante renovación e inversión económica.

Freddy Torrealba Z.

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