#COLUMNA El rincón de los miércoles #6May

Luis Rodríguez Moreno | Foto: Cortesía |



Un amigo de años, dueño de un humor negro como la noche, reflexionaba sobre las consecuencias de la pandemia china, responsable, entre otros males, del Coronavirus y de los aumentos incontrolados de los precios de la cesta básica de los venezolanos. Cuando concluya la jornada de confinamiento en Venezuela y desparezca la pandemia, aumentará notablemente el número de nuevos millonarios y se multiplicará la población de pobres de solemnidad. Los primeros darán las gracias a los laboratorios asiáticos por el Covid-19 por darles la oportunidad de montarse en uno de los negocios más lucrativos del siglo, mientras los otros maldecirán su mala suerte por no advertirlo con suficiente tiempo.

La semana pasada, cuando el gobierno dio conocer la nueva lista de precios, todo el país se estremeció; especialmente las amas de casa y los ciudadanos llamados vulnerables, que son mayoría, y regularmente víctimas del infortunio. Los reporteros de los medios se lanzaron a la calle para conocer de primera mano la situación y se encontraron con los feroces aumentos de la mayoría de los productos de primera necesidad. Por ejemplo el suero, de la preferencia absoluta de los larenses y falconianos ingresó como por arte de magia a la élite del consumo, mientras el humilde pollo se vistió de etiqueta y ya anda en los grandes salones exhibiendo su desnudez sin ningún pudor. Y no se diga nada de la carne y los huevos, la primera en galope tendido, y los que te conté a precios ni siquiera soñados por las gallinas, y menos por los sufridos consumidores.

II

Aparecieron en esta pandemia nuevos establecimientos comerciales dedicados al expendio de alimentos. Al comienzo pequeño, pero en la medida en que transcurrían los días fueron creciendo sus anaqueles y desapareciendo las ofertas. Mientras el gobierno aumentaba el salario mínimo (nunca estuvo mejor calificado) el pueblo, como le gusta llamarlo al régimen, inició su largo y ardiente camino a la pobreza crítica, mientras su principal enemigo – léase especulador- se forraba los bolsillos con una ganancia exorbitante, camino a la riqueza fácil. Algunas fruterías, también llamadas Ferias se transformaron en trampas para incautos, las mayores operadas por ciudadanos extranjeros. Las naranjas, mandarinas, melones, aguacates, papayas, limones, mangos, entre otras, se disfrazaron de joyas preciosas, inalcanzables para cualquier cristiano sueldo mínimo. Que un kilo de limones se venda a 200.000 bolívares no tiene nombre.

III

Vivimos los venezolanos en un país de grandes contrastes. No resulta del todo coherente que se anuncie la aparición de un canal de televisión regional auspiciado por la gobernación del Estado Lara cuando tiene a disposición varios canales privados para difundir sus mensajes, sin contar con la TV nacional donde el estado es mayoría. Controlar los medios radioeléctricos a cualquier costo parece ser la razón de estos gastos, que no se justifican en tiempos de crisis como los que vivimos.

IV

QUEEN.- la exitosa banda británica, ha grabado un tema que ya escucha en todo el mundo. Se trata de “You are the champions” destinado a recaudar fondos  para el personal médico y sanitario que viene combatiendo la pandemia. La nueva versión tiene como vocalista a Adam Lambert, un cantante de grandes recursos a quien ya comparan con el fallecido Freddie Mercury, quien falleció en 1995. Adam, sin embargo, no es el cantante oficial de Queen, el grupo ha permanecido sin vocalista hace más de 20 años. Disfruten entonces aquí de “You are the champions”.

Luis Rodríguez Moreno

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