#OPINIÓN Califique su capacidad de adaptación al trabajo bajo la cuarentena #31May

José Antonio Gil Yepes | Ilustración: Victoria Peña |

La economía que surgió con la cuarentena por el coronavirus se caracteriza no sólo por desacelerar la actividad económica sino también porque cualquier actividad que aspire a reactivarse necesita ser una “Low Touch Economy” o economía de bajo contacto para protegernos del contagio mientras no se descubra un tratamiento eficaz o la vacuna.

Es muy importante desarrollar estas prácticas, sobretodo para quienes creemos que no podemos atacar la enfermedad sin atender, simultáneamente, la necesidad de la mayoría de los habitantes de la tierra de “salir a trabajar para ganarse el sustento diariamente.” Es decir, que el reto de la pandemia hay que manejarlo como un dilema entre enfermedad o hambre, y no en una sola dirección.

El sitio digital “Slack” ha desarrollado una prueba que le permite a Ud. calificar la capacidad de su empresa u organización de trabajar bajo el enfoque de “low touch” o bajo contacto. En total, son nueve indicadores que le permiten calificarse, del 1 al 6 en cada indicador, siendo la puntuación 1 la mejor porque indica menor contacto y 6 la que indica mayor presencia de contacto o menor capacidad de adaptación. Los indicadores son muy interesantes y sencillos, así como son ingeniosas algunas de las estrategias de adaptación:

Nivel necesario de contacto físico entre sus trabajadores y clientes; restaurant vs. delivery, uso de geles, guantes, mascarillas, separadores plásticos entre comensales.

Necesidad de compartir los mismos objetos entre trabajadores y clientes; peluquería vs. delivery del tinte y orientación por Zoom, Webex, etc. para aplicarlo.

Los clientes y empleados comparten el mismo espacio físico; comprar en la tienda vs. pickup; espaciar, medir temperatura al entrar; distribuir atención por horarios; desinfección constante.

Empleados trabajan unos cerca de otros; espaciar, reorganizar horarios.

Los clientes comparten de cerca para disfrutar de su producto o servicio; discoteca vs. control de temperatura al entrar, mascarillas, guantes, geles o delivery de comida y bebidas, más música y video del grupo por vía digital. 

Empleados o clientes pertenecen a grupos vulnerables; ej. mayores; controles de temperatura, tests frecuentes, reducir visitas no esenciales.

Clientes o empleados necesitan viajar; reducir viajes a lo esencial, cuarentena y teletrabajo al regreso.

Dependencia del abastecimiento local o foráneo; operar sin o con medidas de higiene adicionales; ej. poner los insumos en cuarentena, desinfectarlos.

Elasticidad de la demanda de su producto o servicio según la pandemia; turismo internacional vs. local; este último tiende a reactivarse primero.

Estas prácticas son sólo unos pocos de los muchos ejemplos que ya se observan en el mundo en cuanto a nuestra capacidad de inventiva y adaptación. Los primeros atajos que Ud. puede tener en mente para adaptarse son el delivery, el pickup, el teletrabajo y todo lo relacionado con lo digital porque estos mecanismos reducen el contacto. Luego le siguen las medidas de higiene. Por último, habría que pensar en algo tan drástico como cerrar el negocio y dedicarse a un ramo más noble, lo cual depende del nivel de elasticidad de su demanda; ej. turismo y aerolíneas son muy elásticos, cruzado por el tiempo que Ud. estime que pueda mantenerse su negocio en situación de contracción del mercado. Ninguna fuente seria ha estimado que la pandemia pueda controlarse en menos de un año. La mayoría se refiere a un plazo de año y medio – dos años para que la vacuna pueda inventarse y distribuirse. Haga Ud. sus propios cálculos y revise sus estrategias.

José Antonio Gil Yepes

@joseagilyepes

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