#OPINIÓN El periodismo reflejo en la radio #5Jun

Freddy Torrealba Z | Foto: Cortesía |

La radio es una plataforma ideal para informar, pero cuando se utilizan integra y eficazmente sus técnicas comunicacionales. Esos recursos la hacen un canal idóneo para el primer toque noticioso antes que los restantes medios. Lamentablemente nació sin lenguaje propio sino el prestado de los periódicos. Es lo que se conoce como el formato de la radio revista, diario hablado o radio periódico. Se trata del periodismo reflejo con la lectura de las noticias procedentes de otros dispositivos. 

Ésta constituye una situación de atrofia que en estados Unidos fue superada con su conversión en fuente de información original y temporal. Lo contrario ocurrió en Venezuela donde persiste desde 1926 cuando fundan en 1926 en Caracas la estación AYRE en plena dictadura gomecista.

Cada medio de comunicación tiene su propio lenguaje. El del periódico está dirigido al ojo humano mientras que el de la radio al oído. La palabra impresa tiene su particular código y sintaxis diferente a la hablada. Mientras la radio posee su lenguaje que la torna temporal e inespacial.

En el diario las noticias se construyen a partir de la pirámide invertida con todos los datos más oraciones largas y subordinadas. Todo ello contrario a la radio donde apenas se ofrecen en la entrada tres datos. En la misma se emite el mensaje de manera inmediata para que el oyente lo descodifique.  Proceso ajustado a la regla de la oración breve, sencilla y concreta.

El periodismo reflejo es la negación de la comunicación radiofónica dado que anula su“aquí y ahora”. Cuando se leen periódicos ante el micrófono se fuerza al oyente a descodificar otro lenguaje direccional, estático y ajeno. Entonces se deslizan errores, entre otros: las imprecisiones de los titulares de prensa algunas veces construidos con palabra o frases incompletas que en lugar de informar al escucha lo dejan en el aire. También el frecuente disparate “como lo vemos en la fotografía”. Igualmente “me hace falta una cámara para mostrárselo”. Y además oraciones sin la necesaria sintaxis radial basado en el sujeto, verbo y predicado. A veces el periodista o narrador repite los errores del impreso,caso una noticia incompleta. Son las secuelas del periódico leído ante el micrófono sin la necesaria adaptación.

Esta deplorable situación se complica cuando se transmiten informaciones tomadas dela televisión que igualmente tiene sus propias claves comunicacionales basado en imágenes visuales. En consecuencia, cuando se difunde información a la vez por radio y televisión se distancia al oyente del dispositivo en que se labora. Ocurre que cada medio va por su particular camino. Ello dado que se trata de dos aplicaciones completamente diferentes en su forma de comunicar. Así es frecuente oír por radio el disparate “como lo vemos en las imágenes…”.Un anacronismo en la era de la tecnología digital.

Con las nuevas tecnologías de la información y comunicación (tic) el periodismo reflejo ha asumido otras formas que profundizan esta desviación en lugar de solucionarla.Por ende, la superación del problema no es internet ni la multimedia como algunos desfasados creen. Pues sus textos y contenidos requieren de procesamiento radiofónico. A veces carecen de precisión lo que los hace antirradiofónicos dado que exceden las doce o veinte palabras. Además, la remisión constante a las redes es signo de periodismo reflejo y subordinación a las mismas por la ausencia de inventiva, originalidad y actualidad.

Quienes de buena fe lo practican desconocen que toda información emitida por radio, procedente de otros medios,requiere de tratamiento radiofónico o conversión. De lo contrario se incurre en la negación de la radiodifusión al tiempo que se genera un periodista pasivo y falto de creatividad.Sin la debida adaptación representa un yerro copiar noticias de las redes. Por supuesto, que otra cosa diferente es utilizarlas como fuente o referencia y nada más.Esas prácticas anulan a la radio como generadora original de noticias. Las tecnologías digitales son un complemento del periodismo radial como lo consideran radio difusores y radiofonistas en España.

Desde luego que se trata de una tarea que demanda personal capacitado, tecnología, espíritu de competencia, logística e inversión económica cuantiosa. Esto porque el periodismo temporal se caracteriza por su constante actualización. Delo contrario no tiene ningún sentido y representa un engaño cuando se ofrecen noticias del pasado a veces sin siquiera el esfuerzo de adornarlas o maquillarlas. Máxime que en la radiodifusión no existe el pasado. De esa manera se priva al oyente de la aventura del periodismo temporal con sus relatos sonoros transitorios en constante movilidad y actualización. Un  proceso con la fuerza de la expresividad y el l aquí y ahora de la radiodifusión.

Esta es una deformación que solventaron, entre otros, la radio de EEUU, España, México y Colombia donde no leen periódicos ni tampoco largos textos en aras de la precisión. Sus noticiarios son producidos totalmente con voces, cónsono con el lenguaje oral de la radio. Continuará.

Freddy Torrealba Z.

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