#OPINIÓN Ventana abierta: Todo anotado en libros #24Jun

Eduardo Iván González González | Ilustración: Victoria Peña |

Para recordar:

“…que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito.Y Jehová respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro”

(Éxodo 32:32,33)

Cuando Moisés, el Libertador del pueblo Hebreo, habló con Dios para que no destruyera a sus coterráneos por el pecado de haber hecho un ídolo(un becerro de oro),en ese momento violaron uno de los Diez mandamientos (Éxodo 20:4),allí le dijo:“ráeme de tu libro…” y no los destruyas.Pero como el Señor no le encontró pecado, le informó que por esa razón no podía quitarlo de ese libro (el de la vida) ¿Entonces, en el cielo hay libros?

Con razón,cuando el profeta habló de los reinos, desde Babilonia hasta la última bestia y del cuerno pequeño(el que quiere ocupar el lugar de Dios en esta tierra) yen el marco del juicio, señaló: “El juez se sentó y los libros se abrieron” (Daniel 7:10).

En este artículo, apela que revisemos nuestros pecados y como dijo el apóstol Pablo, hablando de los pecadores: “… de los cuales yo soy el primero” (1ª Timoteo 1:15).

Hace unos días, hicimos referencia a la llegada de la gasolina Iraní, en artículo anterior y pensamos que el problema de combustible persiste actualmente. En aquel entonces,pasamos calores durante unos cuatro (4) días seguidos, pero, gracias a Dios el  problema se resolvió y pudimos echar los 30 litros a precio subsidiado.

Aunque no estamos de acuerdo con el racionamiento, a veces se hace necesario por el contrabando de extracción, por la corrupción antes nombrada, por la reventa de gasolina, entre otros, y si todos actuáramos correctamente, la situación en nuestro país sería otra.

Por esa y otras razones, continuamos surtiéndonos en la misma estación, ya que ese día observamos que había cierta organización. Allí, toda transacción se estaba anotando en un libro.Nos entregaron un papelito y pagamos en una oficina (improvisada), ya que no disponen del sistema de bio-pago, u otros adelantos y tampoco exigen el chantaje aberrante del“famoso”carnet. Y a  nuestra manera de ver, a pesar del supuesto “atraso”,en esa prestadora del servicio es bien difícil practicar la corrupción.

Por lo anterior, lamentamos no nombrar la estación de servicio, pero queremos felicitar al dueño, gerente, isleros, otros trabajadores y hasta los funcionarios de la Guardia Nacional, por el buen trato recibido allí, porque al igual que la primera vez, entregan el papelito con el número, y lo van dando por orden de llegada; luego con ese papel, se va a cancelar en efectivo o moneda extranjera, y solo se pagan 150 mil bolívares, por esos 30 litros; de allí buscamos el vehículo, en el mismo orden de pagó y hasta hay una persona anotando el vehículo, y litros colocados, en la isla de la máquina surtidora.

Lo mismo pasa en el cielo, donde están siendo anotadas nuestros actos y según E. White, “Fe por la cual vivimos”, julio 23, menciona que hay tres libros, y probable que alguien haya encontrado otro, pero básicamente son tres. Y por cuestiones de espacio, daremos los nombres y referencias que los sustentan:

1) El libro de los pecados, donde están anotados nuestras malas acciones, pecados secretos, hasta “las malas palabras”, CS, 534,535 (Ver: 1ª Juan 1:9; Eclesiastés 12: 14; Mat. 12:36,37; 1ª Corintios 4:5; Isa. 65: 6,7), entre otros.

 2) El libro de la vida, donde se anota a todos los que sirven a Dios (Apocalipsis 20:12;Lucas 10: 20) y en un 50%, acá es donde algunos afirman que debería haber un libro de la muerte, porque si no está en la vida, tendría que ser anotado en el libro de la muerte, pero nosotros no encontramos ese sustento.

3) El libro de memoria (allí anotan las buenas obras) (Malaquías 3: 16; Nehemías 13:14).

Así como todo se está anotando en libros en la gasolinera, toda acción buena o mala  está siendo registrada ya que hay un juicio celestial (1ª Pedro 4:17). Por ello dice que si alguno ha pecado tenemos a Jesús, nuestro Abogado, que nos perdona si confesamos nuestras faltas a Él, ya que es el Único Salvador y Redentor de este mundo.

Eduardo Iván González González

www.ventanabiertalmundo.com

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