#OPINIÓN Ventana abierta: El corona virus tiene pies #1Jul

Eduardo Iván González González | Foto: Cortesía |

Para recordar:

“Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir”

Lucas 10:1

Es lamentable, que después de casi 100 días (al momento de escribir este artículo) que se declaró el coronavirus en Venezuela, todavía haya personas que están tomando a la ligera el maléfico y pandémico virus. También, estamos claros,que en muchas partes del globo terráqueo han mezclado la política con esta situación, o están haciendo política con dicha pandemia y eso hace perder credibilidad para tomar en serio el asunto.

En ese sentido, muchos tratan de demostrar que son mejores gobernantes, por la forma que manejan el problema del virus; y otros, en su defecto, tratan de esconder lo malo (corrupción, escasez, divisiones internas) que hay en sus países, con la ambición de mantenerse en el poder y eso también le hace mucho mal a los ciudadanos, porque en aras del covid-19, hasta abusan del poder para lograr su objetivo.

Uno de los mayores problemas que se presenta es la inutilización de la mano de obra, la ausencia de trabajo, porque todo el mundo tiene que estar en casa, y la fuerza laboral disminuye día a día; el hambre aumenta, la falta de dinero, también aumentan todo tipo de necesidades, entonces la situación se pone más álgida. Porque trabajar, es lo que muchos quieren hacer, pero pocos son lo que lo consiguen,hasta por las medidas.

En los mercados se sigue laborando, pero se pueden convertir en una fuente de propagación. Eso se sabe por lo que sucedió en Wuham (China). Y hay otros trabajadores que en un 50% pudieran estar llevando en sus pies el virus y son los vendedores ambulantes, que andan de casa en casa y sin querer están trasladando el virus de un lugar a otro. Por eso dijimos que:El coronavirus tiene pies.

No sería malo tomar medidas para que esos amigos del trabajo, sigan haciéndolo, pero con más control (registro  personal, itinerarios, tipo de mercancía que venden, entre otros). A ellos se les unen la cantidad de personas que piden de casa en casa.

En la época de Jesús, el Hijo de Dios, no había virus o pandemia, pero si había demasiadas enfermedades y necesidades, tanto que fue lo que más hizo Jesucristo: Sanar.

A pesar de los problemas que existían, después de haber entrenado a los doce discípulos, seleccionó a 70 para que multiplicaran el evangelio más ampliamente.

Para estar labor Jesús, los envió de dos en dos y les dijo: “Muchos son los que necesitan entrar en el reino de Dios, pero son muy pocos los que hay para anunciar las buenas noticias”. La labor era revelar a Cristo, el único camino para llegar al cielo.

También les recomendó: No llevar dinero, ni mochila, ni zapatos (extras), ni detenerse a saludar a nadie por el camino…Que no anduvieran de casa en casa (perdiendo el tiempo). Y que pudieran pernoctar con alguna familia y que no se sintieran mal si alguien les ofrecía comida y techo, porque andaban trabajando para el Salvador.

Les dio la posibilidad de sanar a los enfermos y aclamar que el reino de Dios se había acercado, que era hablar de Jesús. Pero, que algunos iban a creer y otros que no,  para los incrédulos dijo: “en el día del juicio, Dios castigará más duramente a la gente de ese pueblo que a la de Sodoma” (Lucas 10:14).

Allí les nombró otros pueblos que no creerían como Corazín; Betsaida y Capernaum. Además,los alentaba (a los que llevaban el evangelio con sus pies) que: Cualquiera que los escuchase…, lo escuchaban a Él. Cualquiera que los rechazare, a Cristo rechazaba; y agregó: “La persona que me rechaza, rechaza también a Dios, que fue quien me envió” (Lucas 10:16).

Ellos fueron y regresaron muy contentos por haber luchado “cuerpo a cuerpo” contra Satanás(sanando, sacando demonios),pero Cristo les dijo que más bien se preocuparan porque sus nombres estuviesen escritos “en el libro del cielo”. Y eso nos toca hacer a todos nosotros, predicar, creer en Dios, en Cristo, hacer su voluntad y de esta forma tendremos acceso a la Salvación que Él nos ofrece.

Eduardo Iván González González

www.ventanabiertalmundo.com

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