#OPINIÓN Se busca un Emprendedor: Probando tu idea de negocios (Parte I) #19Ene

Italo Olivo | Ilustración: Victoria Peña |

“Quien descubra las necesidades humanas estará a medio camino de alcanzarlas”

Adlai Stevenson, político y ex gobernador de Illinois.

Demasiados emprendedores e innovadores ejecutan ideas prematuramente porque se ven muy bien en las presentaciones, tienen un excelente manejo y presentación en la hoja de cálculo y se ven poderosos en el plan de negocios, solo para descubrir más tarde que su visión resultó ser una alucinación.

No cometa el error de ejecutar ideas de negocios sin evidencia, pruebe sus ideas a fondo, independientemente de lo grandiosas que parezcan en teoría.

Descubra si su dirección general es la correcta. Pruebe los supuestos básicos. Obtenga los primeros conocimientos para corregir el rumbo rápidamente. Valide la dirección que ha tomado. Confirme con pruebas sólidas que es muy probable que su idea de negocio funcione.

La prueba, es la actividad de reducir el riesgo de perseguir ideas que se ven bien en teoría, pero que no funcionan en la realidad. Pruebe ideas, realizando experimentos rápidos que le permitan aprender y adaptarse.

El diseño es la actividad de convertir ideas vagas, conocimientos de mercado y pruebas en propuestas de valor concretas y modelos comerciales sólidos. Los buenos diseños implican el uso de patrones de modelos comerciales sólidos para maximizar los retornos y competir más allá del producto, el precio y la tecnología. El riesgo es que una empresa no pueda acceder a recursos claves (tecnología, propiedad intelectual, marca, etc.), no pueda desarrollar capacidades para realizar actividades claves o no pueda encontrar socios claves para construir y escalar la propuesta de valor.

Para probar una gran idea de negocio, la divide en trozos más pequeños de hipótesis comprobables. Esta hipótesis cubre tres tipos de riesgo. Primero, que los clientes no están interesados en su idea (conveniencia). En segundo lugar, no puede construir y entregar su idea (factibilidad). Tercero, que no puede ganar suficiente dinero con su idea (viabilidad). Prueba sus hipótesis más importantes con experimentos apropiados. Cada experimento genera evidencia y conocimientos que le permiten aprender y decidir. Con base en la evidencia y en sus percepciones, adapta su idea, si se entera de que estaba en el camino equivocado, o continúa probando otros aspectos de su idea, si la evidencia respalda su dirección.

En cuanto a que, los posibles clientes puedan no estar interesados, el riesgo es que el mercado al que se dirige una empresa sea demasiado pequeño; que muy pocos clientes quieren la propuesta de valor; o que la empresa no puede llegar, conocer y retener clientes específicos.

En cuanto a que, no podemos construir y entregar, el riesgo es que una empresa no pueda acceder a recursos claves como tecnología, propiedad intelectual, marca, etc., no pueda desarrollar capacidades para realizar actividades claves o no pueda encontrar socios claves para construir y escalar la propuesta de valor.

En cuanto a no poder ganar suficiente dinero, el riesgo es que una empresa no pueda generar flujos de ingresos exitosos, que los clientes no estén dispuestos a pagar lo suficiente o que los costos sean demasiado altos para obtener una ganancia sostenible.

Definitivamente, el emprendedor y el innovador deben tener muy claro como tarea principal, el reducir los riesgos y las incertidumbres.

Italo Olivo

www.iolivo.com

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