Administración de Biden rechazó petición de Maduro para aliviar las sanciones #21Jun

La administración del presidente de los Estados Unidos Joe Biden, rechazó la petición que recientemente hizo Nicolás Maduro durante una entrevista con Bloomberg para que levante las sanciones que ese país impuso, durante el gobieno de Donald Trump, a él y altos funcionarios del chavismo. El gobierno estadounidense argumenta que para aliviar las sanciones Maduro debe hacer más para restaurar la democracia.

La negativa del gobieno estadounidense se dió a traves del Departamento de Estado, el cual insiste en que la apertura democrática debe ser lo primero. Así lo hizo saber el periodista Nick Wadham, especialista en política exterior de Bloomberg, a través de un comunicado difundido en su cuenta de Twitter.

De acuerdo con dicho documento, un portavoz del Departamento de Estado dijo que un cambio de política estadounidense requeriría cambios importantes por parte del líder del régimen venezolano, quien en la citada entrevista también había pedido «poner fin a la demonización de Venezuela«.

Mientras continúen las «prácticas de represión y corrupción» de Maduro y sus partidarios, Estados Unidos trabajará con sus socios y aliados para mantener la presión, incluidas sanciones contra quienes socavan la democracia», dijo el portavoz del Departamento de Estado, vía correo electrónico.

La administración de Trump reconoció a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela después de que Maduro asumiera un segundo mandato en 2019, tras unas elecciones que Estados Unidos y otros dijeron que estaban manipuladas.

La postura de Estados Unidos sobre la falta de legitimidad de Maduro no ha cambiado desde que Biden asumió el cargo, dijo el portavoz del Departamento de Estado, quien respondió a la pregunta bajo condición de anonimato.

Estados Unidos no acepta a Maduro como presidente legítimo de Venezuela y, en cambio, reconoce a Guaidó, el líder de la Asamblea Nacional, como presidente interino, según el portavoz.

La administración Trump excluyó a Venezuela de los mercados financieros de Estados Unidos en 2017 y posteriormente prohibió negociar deuda venezolana y hacer negocios con la compañía petrolera estatal Petróleos de Venezuela o PDVSA.