#EntrevistaDominical Julio Gutiérrez: Si se draga la presa Dos Cerritos, ¿podrá la población soportar 38 años sin agua? #18Jun

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Al entrar en funcionamiento, hace medio siglo, la represa Dos Cerritos del Sistema Alto Tocuyo, para darle agua a los municipios Morán, Jiménez e Iribarren, comenzaba a correr sus cien años de vida útil. 

Pero, desde hace cierto tiempo, se ha venido advirtiendo que, aceleradamente, se ha incrementado su sedimentación, y, por esta causa, el gobernador del estado, Adolfo Pereira, ha predicho que dentro de cinco años quedaremos sin agua y, por tanto, se harán trabajos de dragado. 

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Los técnicos han replicado que es imposible hacerlo, y lo reafirma el ingeniero Julio Gutiérrez, presidente del Colegio de Ingenieros del estado Lara y exjefe de operaciones de la empresa hidrológica del estado, a quien El Impulso ha entrevistado para esclarecer la situación del problema del agua en nuestra entidad federal. 

¿Qué ha pasado realmente con el Sistema Alto Tocuyo? 

En 2017, cuando hubo el cambio de gobierno regional, el Sistema Alto Tocuyo estaba trabajando en condiciones óptimas: Se encontraban en funcionamiento los cuatro motores de la estación de bombeo con bombas de 3.000 HP en paralelo, y se tenía en la quinta línea el quinto motor de reserva, equipos a los cuales se les hacia mantenimiento trimestralmente. Y en la planta de tratamiento Ciudad de Barquisimeto, de la cual viene el agua, que se potabiliza tanto para los quiboreños como para los barquisimetanos,  trabajaban dos motores de 200 HP verticales con sus bombas para enviar el agua a Quíbor, y dos  motores verticales de 700 HP con sus respectivas bombas funcionaban de forma paralela y se contaba con un motor de reserva para impulsar los 3 mil 100 litros por segundo a la capital larense. 

El máximo de generación era 4.450 litros de agua por segundo desde el embalse,  y la distribución se hacía, pasando por El Tocuyo, donde se dejaban 300 litros por segundo; luego a Quíbor, dejando 299 litros por segundo para los quiboreños y se destinaban  a los acueductos rurales de La Vigía, 100 litros por segundo y 25 litros por segundo al de la zona artesanal de Guadalupe, y  otros 15 litros por segundo quedaban en el llenadero de la capital del municipio Jiménez. Finalmente iban 3.100 litros por segundo  a la estación  45, de El Tostao de Barquisimeto,  donde están los dos tanques que tienen capacidad de 30 millones de litros cada uno. Estos se mantenían llenos para cualquier contingencia que se pudiera presentar. Aún así el déficit de Barquisimeto estaba rondando los 500-600 metros de agua por segundo. 

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Desde el 2002 el Sistema Alto Tocuyo es insuficiente para Barquisimeto, no tanto para El Tocuyo y Quíbor

¿Cuántos kilómetros tiene el acueducto, desde que sale el agua del embalse hasta Barquisimeto? 

El tramo desde el embalse hasta el kilómetro 11 de la avenida Florencio Jiménez, al oeste de Barquisimeto, son 55 kilómetros de tubería de hierro fundido de 60 pulgadas (aproximadamente 1,5 metros de diámetro). Después viene bajando la tubería a 48 pulgadas, 32, bifurca para las zonas industriales en 12, y 16 para las zonas comerciales y residenciales. 

Desde el kilómetro 11 hacia toda Barquisimeto hablamos de Pavia, El Cuji, Tamaca; es decir del área metropolitana, hay 1.900 kilómetros de tubería, comprendidos desde la siguiente manera: 200 kilómetros de tubería de abesto cemento, de la década de los 50, cuando en la gestión de Marcos Pérez Jiménez  se hizo la batería de pozos de Macuto y se inauguraron, en 1.952,  la planta de tratamiento de El Manzano  y obras como el Hospital Central Antonio María Pineda y la urbanización Bararida. Todavía existe esa tubería de 200 kilómetros. 

Luego en la década de los 70 se construyeron 700 kilómetros de tubería de hierro fundido de diferentes diámetros (4, 8, 12 y 16 pulgadas). 

Y en la década de los 90 también con acero carbón y hierro fundido se colocó la mayor cantidad de tubería—1.000 kilómetros–, debido al crecimiento que tuvo la ciudad, sobre todo hacia el norte en las parroquias El Cuji y Tamaca, hacia el noreste y oeste. 

¿En qué condición se encuentra la tubería desde el embalse, porque durante mucho tiempo se ha venido denunciando de que en el curso hacia Barquisimeto,  se le hacen huecos para robarse el agua? 

-Sí, hay tomas ilegales. Recuérdese que en los años 70 se iniciaron los trabajos del Sistema Hidráulico Yacambu-Quíbor, destinado en gran parte al riego de 25.000-30.000 hectáreas del valle de Quíbor, porque como era un valle bastante explotado, el nivel freático de los pozos por el trabajo agrícola había bajado considerablemente.  Era un objetivo principal, para ese entonces, de la Coordinación  de Desarrollo de Políticas Públicas Nacionales, establecer la garantía y la seguridad agroalimentaria del país. Y, por lo tanto, se escogió construir ese embalse. 

¿Por qué en Yacambu?  

-Porque las precipitaciones anuales en Yacambú eran del orden de los 2.000 milímetros de agua y el valle de Quibor tenía apenas 500 milímetros. La cuenca, claramente,  cuadruplicaba el volumen de agua. La cuenca y no los embalses es la que produce agua, pues los embalses lo que hacen es retener y mantener  agua represada. De los 10.700 litros por segundo que comprendía el proyecto hidráulico, iban a ser destinados 7.300 para irrigar el valle de Quíbor y el resto vendría al área metropolitana de Barquisimeto. 

¿En ese momento a cuánto alcanzaba el déficit de agua? 

No había déficit de agua. Se estaba trabajando adelantadamente para que cuando llegara el año crítico se tuvieran las reservas hídricas ya construidas.  

¿Cuál era ese año crítico? 

Se había considerado del 1.998 al 2.000. 

Volviendo al embalse de Dos Cerritos, ¿no se presumía que tendría problemas? 

El embalse comienza a construirse en 1.968 y se inaugura en 1.973, porque ese tipo de obra dura generalmente entre cuatro y cinco años en su construcción. Y  tiene un período de vida útil determinado. 

¿Se puede saber en este momento el nivel de sedimentación que tiene Dos Cerritos? 

No se tiene información alguna, porque para saberlo hay que hacer un estudio batimétrico.  

¿Cuándo se hace? 

Una vez que se pone en funcionamiento el embalse. Ese es un monitoreo que hay que hacerle. Quien construye los embalses es el gobierno nacional porque forman parte de las políticas públicas establecidas en la ley y tiene la capacidad presupuestaria para hacerlos. Eso requiere de una planificación y una coordinación. En ese entonces aquí existía la Fundación para el Desarrollo de la Región Centroccidental (Fudeco), que comprendía Lara, Falcón, Portuguesa y Yaracuy. Los estudios los hacia el Ministerio del Ambiente. Una vez que se hacen los estudios preliminares, se toma en cuenta las escorrentías de la cuenca, incluyendo el tiempo que tarda la gota al salir de ella y llegar al embalse y qué cantidad de sedimento arrastra. De esa forma se diseña la obra para que tenga duración determinada de años, bien sea por ejemplo 50, 80  o un siglo.  Dos Cerritos daba para 100 años.  Asi se tenía previsto que  v la capacidad del vaso del embalse iba a ser cubierto completamente por sedimentos al llegar a los cien años, porque esos cálculos se hacen para que el embalse nazca y muera en  tanto tiempo  de vida útil. 

¿Cómo se controla el sedimento? 

Haciendo estudio de la cuenca: como está la producción de agua, cuál es el arrastre de sedimento, y desde los primeros cinco años que se pone en funcionamiento hay que hacerlo anualmente. 

Usted  habla de la cuenca, pero, ¿si está se deja en el abandono y la gente quema, tala y hace lo quiere? 

Para preservar las cuencas existía la Guardería Ambiental. 

¿Hasta que año se hicieron estudios batimétricos en Dos Cerritos porque usted dice que no se sabe cuál es el nivel de sedimentación que tiene? 

Esos estudios los hacía el Ministerio del Ambiente y después que fue eliminado éste, le correspondía hacerlo el Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo y Agua, y después el de Agua; pero, ellos no han hecho estudio alguno. El último estudio batimétrico que se tiene del embalse Dos Cerritos es del año 2.008 y tenía 35 años de funcionamiento,  cuando aún existía el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Renovables. Tenemos quince años de desinformación.  

¿Qué puede decirnos de esa desinformación? 

Si el embalse estaba funcionando bien y la cuenca produciendo bien, el estudio batimétrico hubiera arrojado que el porcentaje de colmatación,  es decir sedimentación, tendría que estar en el 35 por ciento. 

¿Por qué? 

Porque el nivel de sedimentación tiene que ser el 1 por ciento anual. Ya que si el embalse ha sido diseñado para 100 años, tiene que recibir al máximo un centímetro de colmatación de uno por ciento al año. Pero, el estudio arrojó el 39 por ciento. No era una cuestión alarmante, pero si era un alerta por cuanto estábamos cuatro años por encima de la edad que debía tener el embalse. El estudio indicaba que el embalse tenía 39 años funcionando y no era así. Eso lo podíamos llamar un alerta amarilla que nos decía “hay que ver qué está pasando en la cuenca del Alto Tocuyo, porque está produciendo más sedimento de lo normal.” Ese año 2.008 estaba comenzando el plan  de café a cielo abierto y el gobierno le daba créditos  a los productores para que talaran toda la capa vegetal para que sembraran café y dejaran desprovista a la cuenca. No se tomó en cuenta que esa es una cuenca con una topografía accidentada que cuando cae con intensidad la lluvia, erosiona con facilidad y aumenta el sedimento que le está cayendo al embalse. 

O sea que el gobierno no hizo un estudio previo para que se pudiera sembrar café, ni tomó previsiones para evitarle daños al embalse y, por consiguiente, ocasionarle problemas a la población servida por el Sistema Alto Tocuyo.

Dejó de hacer su trabajo, específicamente en dos actividades fundamentales: primera, proteger las cuencas y saber cómo están los embalses en el país y segundo,  crear fuentes hídricas. Hasta 1999, durante los cuarenta años de la llamada cuarta república, se hicieron 77 embalses en Venezuela de los 95 existentes y se dejaron 3 por concluir. Cuando hablamos de embalses nos referimos a las obras para el represamiento de agua destinado al consumo humano y el represamiento de agua para la generación eléctrica.  

¿Cuáles son los embalses en construcción que encontró Hugo Chávez? 

El de Yacambu en el estado Lara, el Diluvio en el estado Zulia  y el de Caruachi en el estado Bolívar. Caruachi, que era para la generación eléctrica, se culminó. El Diluvio también se concluyó, para el consumo humano.  Yacambu sigue siendo un proyecto inconcluso, sin hablar de la corrupción que ha habido durante los trabajos que, finalmente, quedaron paralizado. Y desde el 2000 hasta el 2.023 no se ha hecho ningún embalse. 

¿Ha sido Yacambú la obra inconclusa más costosa del país? 

Desde el año 1973, que se comenzó, hasta 1999 fueron invertidos 400 millones de dólares. Y desde el 2000 hasta el 2014, cuando se paralizó, casi un mil  millones de dólares.  Se le han gastado 1400 millones de dólares, pero esa obra está derrumbada y en el olvido. 

Otro de los embalses que se había anunciado para darle agua a Barquisimeto fue el de las Dos Bocas. ¿Qué ha pásado con ese proyecto hasta el momento? 

– Ese fue proyectado en Camburito, en la confluencia de los ríos Yacambu  y Bucaral. En el estado Portuguesa.  Tenía aprobado 800 millones de dólares y, mediante convenio de los gobiernos de Venezuela y Portugal, comenzó a ser construido por la empresa  Texeira y Asociados en los tiempos en que era ministra Yubirí Ortega y después que la cambiaron, en 2.009, no se supo más nada. La compañía no siguió trabajando y la Contraloría General de la República tiene una gran mora con los larenses  y los portugueseños y, en general, a los venezolanos, porque no ha presentado ningún informe de lo que pasó con esos recursos. 

Dos Bocas fue concebido para suministrarle agua a tres estados: Portuguesa, Lara y Yaracuy

 Ese embalse de gran magnitud tenía capacidad para regular, es decir, distribuir, 18 mil litros de agua por segundo, de los cuales 7 mil iban a quedar en Portuguesa, para ser utilizados 4 mil litros por segundo en riego en  los municipios Araure y Páez, y 3.000 litros por segundo para el consumo humano. 

Estaba previsto que cuando el agua entrara  por el municipio Simón Planas  se iba a bifurcar por Manzanita: Se le proporcionaría 3.000 litros por segundo al municipio Peña, de Yaracuy;  y los otros 8000 litros por segundo a nuestro estado, concretamente para los municipios Simón Planas, Palavecino e Iribarren. Aún más, podía dársele agua al municipio Crespo. 

-Como el gobernador Adolfo Pereira ha dicho que va a dragar la presa Dos Cerritos porque la sedimentación amenaza con dejarnos sin agua y los técnicos sostienen que no se puede hacer ese trabajo, ¿qué lo imposibilita? 

-Primero, hay que hacer un estudio del material que se va a extraer y saber el tipo de dragado a utilizar. Porque hay dragado mecánico y dragado de succión.  Si no se ha hecho un estudio, ¿cómo se va a decir que se va a dragar el embalse? El 95 por ciento se hace en embalses para la generación eléctrica, no para agua destinada al consumo humano. Si se hace por succión se va a estar removiendo el material y tiene que cuadruplicarse el sistema de potabilización del agua. Apenas se está tratando el agua ahorita.  

Nosotros hemos hecho un ejercicio muy simple tomando como base el estudio batimétrico del año 2008,  cuando había 39 por ciento de colmatación. Pero, vamos a poner que el embalse tiene 40 por ciento de sedimentación. Hay que tomar en consideración el volumen del embalse, que es de 120 millones de metros cúbicos de agua. De esos 120 millones tenía el 40 por ciento de sedimento, equivalente a 48 millones de metros cúbicos de sedimento. 

Vamos a trabajar la 24 horas sin descanso y utilizar camiones con capacidad de 24 metros cúbicos por unidad. Si empleamos diez carros y cada uno de estos se llena en diez minutos, en una hora cargo 6 veces. Y la operación da 3.456 metros cúbicos por día, lo cual quiere decir que se requieren 13.888 días o lo que es lo mismo 38 años.  

Si cada periodo de gobernador dura cuatro años, serían casi diez periodos de gobernadores que se utilizarían para sacar ese volumen de sedimento. Y hay es que surge la pregunta: ¿Podrá la población soportar 38 años sin consumir agua de Dos Cerritos? ¿Barquisimeto, El Tocuyo y Quíbor aguantaría todo ese tiempo sin una gota de agua? Evidentemente, la respuesta es que no se puede dragar el embalse. Y hay que pensar en buscarle una solución al problema con sentido común y, por supuesto, mediante planes e inversión. 

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