Reflexión – El árbitro

-

- Publicidad -

Hoy día es muy  fácil adueñarse  de  la  verdad y  nuestro  país es un ejemplo de ello. Basta con escuchar a los “sabios” del gobierno o de la oposición para darse cuenta de eso. Y en el ámbito espiritual también sucede, por cuanto los religiosos se asignan “el don” de interpretar  la palabra de Dios como a ellos les parece. Cuando es evidente que la palabra de Dios se interpreta a sí misma. Por lo cual terminan predicando sus propios errores.
Sin embargo, la figura del árbitro siempre va a ser determinante en cualquier espacio de la vida del ser humano, por cuanto permite aclarar, definir y concluir con la diatriba suscitada en algún asunto. El árbitro es el juez encargado de hacer que se cumplan las reglas del juego. Su cometido es dirigir todos y cada uno de los lances, de forma que no se convierta en una discusión interminable entre los participantes. Cada árbitro entonces, está obligado a conocer a fondo las reglas de cualquier deporte. En cuanto al Derecho, es la persona que resuelve un conflicto o litigio sometido a su decisión por las partes interesadas. Es la persona que, desde un punto de vista imparcial, decide a través de un laudo la solución al conflicto, pronunciándose de acuerdo a las normas que las partes hayan acordado. Tan sencillo como eso.
Es bueno aclarar, que si bien es cierto, los árbitros son objeto a menudo de ser comprados, vendidos, sobornados o coaccionados, eso no desmerita para nada la importancia de un arbitraje sabio, sincero y verdaderamente imparcial como el de Dios. Y en cuanto a los asuntos de orden espiritual, la presencia del árbitro es vital, indispensable y urgente, por cuanto hay concepciones, interpretaciones y conclusiones en el marco de las creencias cristianas que necesitan de éste. Como por ejemplo, quienes afirman que el hombre tiene un alma que al morir va al cielo, al purgatorio o el infierno. O quienes creen que es en el Juicio Final donde vamos a rendir cuentas por nuestros actos. O aquellos quienes sostienen que el ESPIRITU SANTO no es una persona sino una “energía”. U otros, los cuales menosprecian la importancia del Santuario, niegan la divinidad de Cristo y concluyen que LA LEY de DIOS quedó abolida en la cruz. Son temas  que ameritan  llevárselos al árbitro que es el mismo Dios y el “Laudo” es la SANTA BIBLIA”. Lo mismo, que el empeño de algunos cristianos ser protagonistas políticos. “A la ley y al testimonio…”
Si somos cristianos sinceros, no tendremos ninguna dificultad para hacerlo. Si no, puede agarrarnos la última sentencia del mismo Dios contenida en el último libro de la Santa Biblia «Advierto a todo el que oye las Palabras de la profecía de este libro: Si alguno le añade algo, Dios traerá sobre él las plagas escritas en este libro. «Y si alguno quita algo de las Palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del Libro de la Vida y de la santa ciudad, que se describen en este libro».Apoc.22:18,19. !Hasta el próximo martes Dios mediante!

[email protected]

- Publicidad -

Pulsa aquí para apoyar la libertad de expresión en Venezuela. Tu donación servirá para fortalecer nuestra plataforma digital desde la redacción del Decano de la Prensa Nacional, y así permitir que sigamos adelante comprometidos con la información veraz, como ha sido nuestra bandera desde 1904.

¡Contamos contigo!

Apóyanos aquí

- Publicidad -

Más leido hoy

- Publicidad -

Debes leer

- Publicidad -
- Publicidad -