Lectura – El sonido

Carlos Mujica |

Toda masa vibra. Las vibraciones pueden ser audibles o inaudibles, visibles o invisibles. La audición o la inaudición la produce el número de oscilaciones por segundo. Menos de 30 oscilaciones por segundo la vibración es inaudible, y, por lo tanto son infrasonidos. Las vibraciones son audibles para el oído humano cuando el número de oscilaciones está entre 30 o 20.000 oscilaciones. Las vibraciones por encima de 20.000 oscilaciones son igualmente inaudibles. Pueden ser percibidas por oídos muy educados o por oídos animales como el del perro que tiene el sentido de la audición muy sensible.

Como se dijo al comenzar, toda masa vibra. De modo general, la vibración es una propiedad de los cuerpos físicos sea cual sea el estado de su materia: si sólida, líquida o gaseosa. El sonido, pues, es un movimiento vibratorio de las partículas constituyentes de la masa.

Un sonido se percibe cuando su duración corresponde al tiempo de una centésima de segundo: 1/100. La altura del sonido sistematizado lo determina el número de vibraciones; mientras más bajo sea el número de vibraciones de un cuerpo por segundo, la percepción que se tiene del sonido es de gravedad, bajo. Por el contrario, a mayor número de vibraciones de un cuerpo por segundo, el sonido se percibe más agudo.

El sonido como individualidad apareció cuando Zarlino (1517-1590) y Galileo (1563-1642) estudiaron las vinculaciones entre ellos. Ya Pitágoras, en Grecia, se había ocupado de establecer las leyes de las vibraciones de las cuerdas. Zarlino y Galileo complementaron con sus investigaciones la realidad del sonido.

La primera característica del sonido es su altura, que determina el número de vibraciones por segundo. A más vibraciones p/s. mayor es su altura. Cuando el número de vibraciones es menores, entonces el sonido se percibe bajo.
El timbre es otro componente del sonido; el timbre se perfila en los armónicos del sonido. Los armónicos son esos sonidos secundarios que acompañan el sonido fundamental de las vibraciones. El timbre de cualquier instrumento musical es lo que lo diferencia de los sonidos de otros instrumentos. El sonido, por ejemplo, de un piano por el timbre es diferente del sonido, por ejemplo, del timbre del sonido de un violín.

La fuerza de la vibración la constituye la intensidad del sonido en el tiempo, de modo que el tiempo de la nota en el código musical, dado por la duración del sonido. No debe confundirse el tiempo de la unidad musical con el “tempo” de la obra que es un recurso sobre todo de carácter estético. Se Deja bien claro qué es el sonido y sus características.

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