Producción agroalimentaria requiere más que ajustes de precios

Rosmir Sivira | /Foto: Archivo |

Como “razonable pero insuficiente” calificó Rodrigo Agudo, especialista en producción agroalimentaria, la propuesta de la Cámara Venezolana de Industrias de Alimentos (Cavidea), de aumentar, con base en la Ley Orgánica de Precios Justos, el valor de la harina de maíz de Bs. 18 a Bs. 81, del arroz de Bs. 25 a Bs. 102, de la pasta de Bs. 15 a Bs. 141 y el aceite de Bs. 28 a Bs. 212.

Agudo sostiene que si bien el ajuste de precios del mercado es una medida impostergable para el Gobierno, los porcentajes de aumento planteados por Cavidea permitirían procesar un poco más de alimento o quizás equiparar costos, no obstante, el problema de la escasez es de tipo estructural.

-Ciertamente las industrias afiliadas a Cavidea tienen la capacidad instalada para cubrir la demanda del país, pero el gobierno no tiene los dólares para la importación de insumos.

Detalló que la crisis no es un problema que se solucione en 120 días, sino “un cáncer curable que necesita quimioterapia”.

Sobre los porcentajes de incremento en los precios, propuesto por Cavidea, los cuales oscilan entre el 400% y el 800%, Agudo acotó que la inflación de 2014 fue superior al 60%, la del 2015 superó el 200% y se espera que la del presente año alcance el 500%, mientras que los precios ajustados son revisados esporádicamente.

Con base en este planteamiento, Agudo sostiene que se requieren cambios en la política económica a fin de generar confianza en los inversionista, con el objeto de que se reactive el aparato productivo. Esto lograría que bajase la incertidumbre del venezolano que se preocupa y ocupa en mantener reservas alimentarias en sus casas, motivado al mismo desabastecimiento.

Asimismo, calificó el control de precios como uno de los “grandes generadores de desconfianza”, ya que su contenido promueve una violación al marco jurídico, que profundiza la desconfianza.

Para solucionar la problemática, se requeriría de un “gran acuerdo nacional”, precisó el especialista en producción alimentaria, quien indicó que si bien la propuesta de Cavidea es acertada, sería sólo un primer eslabón para resolver la crisis de la agroindustria.

Recordó que el 50% la capacidad instalada de los productos básicos que se encuentran en situación de desabastecimiento está en manos del Estado y no forma parte de Cavidea, por lo cual el mismo gobierno sería corresponsable de la actual situación.

Allí reside la importancia de insistir en un gran acuerdo nacional entre productores, la academia y el Estado, con el compromiso de que este último “se encargue de gobernar y no juegue a ser empresario”.

Agudo calificó de “impostergable” que el gobierno comience a entenderse con el empresariado privado, a fin de estructurar un plan de ayuda internacional de recuperación agroalimentaria, mientras se recupera la producción nacional.

Trabajadores apoyan

José Pérez, presidente del sindicato nacional de Pastas Sidoni calificó como positivo que se realice un aumento de este tipo, siempre que el mismo brinde seguridad laboral a los trabajadores de la empresas productoras de los rubros propuestos para aumento por Cavidea.

Recordó que desde hace ocho meses la empresa en la cual labora, mantiene un pliego de reducción de personal (190 trabajadores), motivado a una supuesta pérdida de Bs. 42 por cada kilogramo de pasta producido, monto que se equipararía con un ajuste de precio como el propuesto por la cámara.

A esto sumó que no tienen material para la producción, repuestos ni maquinarias.
Pérez resaltó que los precios del mercado deben procurar el beneficios de consumidores, trabajadores y empresarios.

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