Tarea pendiente para Guaros de Lara: Tiros libres

Los Guaros de Lara pudiesen tener un récord muy distinto al actual. De hecho, su récord pudiese ser fácilmente positivo e incluso con varios juegos por encima de los .500, de no ser por un aspecto del juego en el cual no han podido ir en consonancia con el rendimiento deseado: los tiros libres.
Sin contar el partido de anoche, en el cual el quinteto de Tony Ruiz buscaba dividir honores en Valencia y adjudicarse la serie particular contra los Trotamundos de Carabobo, los crepusculares ocupaban el último lugar de la liga en porcentaje de aciertos desde la línea personal con 578 (218-126). La excepción a la regla es Hassan Adams, escolta que apenas ha errado dos de sus 22 intentos (90.9%) e incluso inició la semana como líder de la Liga Profesional de Baloncesto (LPB) en la estadística. Pero la estadística colectiva se vuelve más alarmante cuando se observan los números de los titulares y principales opciones ofensivas del equipo, lo cual les hace, por ende, más propensos a ir al cobro de libres. Smush Parker (21-7/33.3%), Deivis Añanguren (24-14/58.3%), Damone Brown (41-21/51.2%) y Heberth Bayona (16-10/62.5%) se combinan para 50 de los 92 tiros libres fallados del equipo y el reserva René Farías, un auxilio vital en la conducción, ha errado 17 de 28 disparos (39.3%). Todo lo anterior hace comprensible que el equipo haya perdido encuentros en los cuales tuvo ventaja y opciones claras de triunfo como los disputados ante Bucaneros de La Guaira en La Guaira el 8 de febrero (60-59), Panteras de Miranda en Barquisimeto el 15 del mismo mes (71-70) o la noche del miércoles en Valencia ante Trotamundos de Carabobo (76-72). Incluso, en un triunfo ante el Expreso Azul en el Domo Bolivariano el pasado 12 de febrero, se lanzó para un pobre 48 por ciento (33-16). Aún más comprensible es la estadística que sitúa a los Guaros últimos entre las ofensivas de la LPB con un promedio de 73.2 puntos por encuentro. Lo positivo De no ser por la profundidad del equipo, la comprensión del rol específico de cada criollo y la contribución -aunque aún no en la consistencia deseada- de los importados, el récord podría ser peor, pero la labor de Tony Ruiz se acentúa en el reconocimiento de las virtudes del grupo. Guaros es, de hecho, el dueño del segundo mejor promedio de la LPB en rebotes por partido (35.1) con 316 capturas. En cinco de sus primeros nueve juegos tomaron 10 o más rebotes ofensivos. Si las mismas llegasen acompañadas de mejor tino en la selección de tiro y la ejecución, la historia sería distinta. A pesar de ser el equipo que menos balones roba (79 en nueve juegos) también es el que menos ha perdido (104). La inspirada actuación de Heberth Bayona en la pintura, los saltos de Deivis Añanguren y la ubicación de Damone Brown hacen que el equipo tenga el cuarto total más alto de bloqueos (36). Sólo falta cumplir con esa tarea pendiente.

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