¿Cosechar sin Sembrar? – La Innovación Aplicada en Universidades y Empresas

La información -sin ruido ni propaganda- sirve para tener conocimiento y éste, analizado, entendido y asimilado pero, sobre todo, “sintetizado” es la herramienta para la innovación.

Innovación: lo que no es y es
Innovar no es inventar, tampoco es desarrollar actividades de investigación, desarrollo e internet (I+D+i), ni implantar estrategias creativas de marketing y de comunicación de conocimientos. 
“Innovar es detectar y generar nuevas oportunidades de mejora y cambio en la educación, los negocios, las industrias, etc… Innovar es crear nuevos espacios de competencia, a través de productos o servicios libres de la presión competitiva de las instituciones y mercados actuales y de la obsolescencia-cansancio de los paradigmas de nuestros sistemas educativos”. 

Los ingenieros dicen que “se ha inventado una idea nueva” cuando se demuestra que funciona en el laboratorio. La idea nueva se transforma en ‘innovación” sólo cuando se puede reproducir, sin contratiempos, en gran escala y a costos prácticos.
Si la idea tiene suficiente importancia se denomina ‘innovación básica’ transformando una existente y mejorándola; si crea una industria, herramienta o paradigma nueva se denomina “innovación disruptiva”. Según estos términos, las universidades como organizaciones inteligentes ya se han inventado, han mejorado -en mucho- sus actuaciones pero aún no se han unido a la innovación disruptiva, o sea, la que supera los paradigmas, tecnologías, pedagogías, actuaciones, etc… existentes.

La innovación: recurso escaso
No puede ser una moda. La innovación, la idea de que el progreso, el futuro, deben ser mejores, es “la herramienta” que ahora tenemos para multiplicar un optimismo que, en excesivas ocasiones, se convierte en un recurso escaso.
La innovación es una palabra que de tanto usarla está banalizada, reduciendo su valor. Políticos, empresarios, ejecutivos de grandes compañías, pedagogos, autoridades educativas, etc… mencionan la innovación como la panacea a muchos de los problemas a los que se enfrenta la economía en general, las empresas y los sistemas educativos en particular. Tanto es así, que se dice que la innovación es la única fuente sostenible de ventajas competitivas, y por lo tanto, uno de los elementos fundamentales para el éxito de las organizaciones.

Cómo Innovar
Lo que no está tan claro es si los directivos de las instituciones educativas y las empresas, del tipo que sean, saben “cómo innovar”. Existen pocos éxitos publicados por las mismas.
Los directivos se preguntan cómo sus empresas o instituciones educativas pueden enfrentarse al cambio y, sobre todo, a la velocidad del cambio, explorando nuevas fuentes de innovación. A ellos les dirijo este interrogante: ¿Por qué no formar en cada universidad o en todas las universidades e institutos de educación superior del Edo.Lara un equipo de trabajo, para el cambio educativo a un nuevo modelo, formado por los “pioneros” -que los hay y bastantes-, se les de autonomía funcional para organizarse, oírse, consensuarse, y en base a todas las experiencias de ellos y de las empresas hacer un “proyecto” a llevar a cabo en forma progresiva, de manera que se consigan nuevas alianzas entre los docentes para llevarlo a cabo en carreras bien seleccionadas o en programas redes de esas carreras?.
En este sentido, la “innovación disruptiva” se muestra como la estrategia propicia donde crear nuevos espacios de formación y educación competitivos, libres de lo existente.
Fruto de esta investigación activa explicaremos, en próximos domingos la importancia de innovar de manera práctica aplicada al sistema educativo universitario y en los otros niveles educativos para obtener resultados a corto/mediano plazo, aprovechando los recursos humanos existentes bien preparados y los que deseen participar en el cambio educativo.
Conceptualizaremos, revisaremos y sintetizaremos las diferentes teorías y métodos que existen y mostraremos con ejemplos concretos el desarrollo y la evolución de la metodología de innovación aplicada por muchísimas universidades del mundo y en innumerables empresas: la denominada electronic learning -e-learning- o “Sistema de Aprendizaje con el Uso de las Tecnologías Avanzadas”(SAUTA).
Tras 318 años de dominio colonialista de España y 202 años del grito de independencia: “No lo queremos” el 19/04/1810 de los cuales, prácticamente, hemos sido dominados por militares a excepción de 40 años de democracia civilista, debemos en EDUCACIÓN enterrar el mito del Estado Docente por la libertad de un gobierno de Estado PROMOTOR.
Tips.- “El precio de la “apatía” es el ser gobernados por hombres perversos” (Platón)

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