En este país… 16/04/2012

 

EXPROPIACIÓN A LOS TRABAJADORES

El pasado domingo 8, el Presidente de la República anunció que la nueva Ley del Trabajo que decretará “plantea crear un Fondo Público de Prestaciones de Antigüedad, en el cual se realizarían los depósitos de los trabajadores tanto públicos como privados”. En la LOT no irán todos los detalles de dicho Fondo, pues se regirá “por ley especial”, dijo el primer mandatario que, en este caso, es el legislador único. ¿Cuál es el contexto de este anuncio que ha sido impactante?

Expectativa, esperanza, preocupación, todo eso acompaña la espera por la anunciada Ley del Trabajo que al decirse que será decretada vía Habilitante, ha dado pié a especulaciones, pues ese modo de tramitarla carece de la transparencia que da la legislación a cielo abierto en sede parlamentaria.

Los anuncios han sido parciales. Hace unos días, el doctor Antonio Espinoza Prieto, de la Comisión Presidencial que elabora el texto, ofreció una entrevista por Globovisión, con preguntas muy pertinentes de José Vicente Antonetti, la cual resultó muy ilustrativa, pero como no hay la formalidad de las discusiones legislativas ni las consultas, nada se tiene por seguro.

Hay venezolanos que esperan la nueva ley con ilusión, otros con preocupación. Pero todos son venezolanos y merecen el mismo respeto. Y, no es tema de hoy, pero si para algo debe servir la nueva legislación es para estimular el empleo. Así como las políticas del gobierno deberían servir para controlar la inflación, que se come el ingreso de los trabajadores e inhibe a los emprendedores e inversionistas.

En ese ambiente llega el anuncio presidencial sobre las prestaciones, acompañado de la noticia de la exigencia de requisitos para las solicitudes de retiro parcial al ente gubernamental a crearse, y la consecuencia es que los trabajadores empiezan a  retirar ya el 75% por el temor de perder su dinero, mientras llueven las críticas desde los trabajadores, los empleadores y los expertos, y el gobierno da, con pocas ganas, explicaciones que no resultan convincentes. La lógica es sencilla e implacable: con lo que se tarda el gobierno en pagar las prestaciones de sus trabajadores y con su desorden para gastar, ¿cómo va a poder con las prestaciones de todos los venezolanos? En cuanto a lo que el Estado maneja para sus propios trabajadores, en 2011, el monto destinado a pago de prestaciones sociales a empleados públicos bajó 52% y en once años, el actual gobierno ha destinado 2.3 millardos de dólares para la cancelación de pasivos laborales.

Con esa idea, infortunada idea, el gobierno convierte lo que pensaba sería su bala de plata en otra expropiación.

CAPRILES Y LAS MISIONES

En reunión el martes 11 con los parlamentarios de la Unidad, Henrique Capriles Radonski expresó con claridad sus ideas sobre las misiones. Como ha dicho muchas veces, ratificó que las mantendrá pero para mejorarlas y en el contexto de una estrategia para que haya muchos nuevos puestos de trabajo. Las considera expresiones “de la solidaridad, justicia social y búsqueda de igualdad de condiciones…” que “nunca deben ser juzgadas alegremente o analizadas por encima”, así mismo, cree que “deben ser una plataforma que ayude a quienes as reciben a solucionar su problema de forma estructural y definitiva.” Estima que no hay que abusar de la pobreza del pobre ni manipularla políticamente. 

Su meta es generar empleos. Esa es la base del progreso personal, familiar y nacional. Las misiones, institucionalizadas y bien organizadas y bien gerenciadas, pueden ser muy útiles para atender a la población que más necesita. Pero así como la educación debe ser de buena calidad para todos y las misiones educativas sirven para resolver temporalmente un problema de acceso, y los servicios de salud deben ser integrales y universales y mientras tanto, las misiones pueden ser valiosas, las relativas a la ocupación y el entrenamiento para el trabajo no sustituyen al empleo, sino lo suplen mientras éste se genera. Por eso, explicó, cree en unas misiones liberadoras, que no esclavicen ni amarren al ciudadano y lo hagan gobierno-dependiente, sino que lo preparen para vivir mejor, que lo promuevan.

Lo que los diputados de la Unidad fue un proyecto de Ley de Misiones para todos por igual, una iniciativa seria, constructiva.

RINCÓN DE LIBROS

“Nuestra auténtica Revolución no consiste en pelearnos en las calles por determinado dogma o excluyente teoría de la sociedad escrito en algún libro viejo…”, lo escribe Mariano Picón Salas en Páginas de Venezuela (1948) y forma parte de sus Obras Selectas del merideño de finísima inteligencia, enorme cultura y pasión venezolana, que han sido publicadas en 2008 por la universidad Católica Andrés Bello, con el apoyo de la empresa Americana de Reaseguros C.A. La edición es una joya, y revisitar en sus páginas cuidadas es un lujo para la inteligencia y un placer del espíritu. Sale uno con la venezolanidad reforzada.  

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