El crimen y la impunidad crecen en Venezuela de manera sostenida

El crimen y la impunidad crecen en Venezuela de manera sostenida, observa la Dra. Nancy Rodríguez de Rodríguez, ex presidenta de la junta evaluadora de jueces de nuestro país, quien realizó un estudio sobre la situación criminal registrada en nuestro país.

De 8.813 denuncias de violación de derechos humanos que recibió la fiscalía venezolana, el 97% fue archivado y sólo el 3% resultó en una acusación.

De los 30.000 casos que recibió la fiscalía, el 7% finalizó en acusaciones, según cifras oficiales.
La violencia en el país solamente es superada por la de Honduras, El Salvador, Costa de Marfil y Jamaica.
Esta medición se hace al tomar en cuenta el número de casos conocidos durante un lapso determinado por cada 100.000 habitantes.

Cifras rojas rojitas

La tasa de homicidios en Venezuela pasó de 49 personas por cada 100.000 habitantes en 2009 a 50 personas por 100.000 habitantes en 2011, siendo superior en el municipio Libertador del Distrito Capital, donde la tasa de homicidios llegó a 93 por cada 100.000 habitantes, 10 puntos por encima de la tasa oficial del país más violento del mundo, que es Honduras.

La tendencia ha sido al alza, teniendo Venezuela la quinta tasa de homicidios más alta del mundo.

En el 2012 se produjeron más de 19 mil homicidios, lo que equivale a 60 homicidios por cada 100 mil habitantes.
Esto quiere decir que se registró la cifra espeluznante en promedio de 17 homicidios cada media hora.

Lo más preocupante es que el 92 por ciento de los asesinatos no tiene castigo.

En Venezuela hay el doble de homicidios de Colombia y tres veces más que en Brasil.

El 84 por ciento de las personas que mueren a manos de los hampones en nuestro país, está conformado por pobres, según dio a conocer el Dr. Roberto Briceño León, director del Laboratorio de Ciencias Sociales (LACSO). Pero, las autoridades, sencillamente, los descuidan.

Es paradójico que en un Gobierno que se dice ser de los pobres haya descuidado la seguridad de esta población.
Las cifras también indican que en el 90% de los delitos cometidos en el país existe un adolescente involucrado como víctima o victimario.

796 niños y adolescentes fueron asesinados entre octubre del año 2010 y septiembre del 2011.
El 91% de estos actos violentos fue cometido por niños varones en edad escolar.

Las bandas delictivas que se presentan hoy día en Venezuela son controladas por adolescentes.

Es grave ver cómo el delito se apodera de los jóvenes, que debe-rían estar estudiando y no en las calles.

Por otro lado, el 91% de los jóvenes asesinados es de sexo masculino y el 24% de las niñas son madres antes de tiempo.
En Venezuela, cuando comenzó a elevarse el número de delitos y crímenes, nuestro sistema penal quedó totalmente desbordado.

La limitada cantidad de funcionarios ya no es suficiente para atender la creciente incidencia de casos.
Se calculaba para el año 2011 que el despacho de un juez penal debía atender cerca de 2.000 casos al año. Por ello se hizo necesaria la creación de nuevos tribunales penales.

El problema se agrava

Sin embargo, la forma como ha sido abordado este problema por las autoridades judiciales antes de resolverlo agrava el problema de la inseguridad.

En primer lugar, porque se crearon unos tribunales municipales, los cuales atenderán casos de delitos menores, es decir, con penas inferiores a los 8 años, por lo que se perderá la sistematización del proceso penal, ya que habrá una justicia para delitos mayores y otra para los “menores”, no habiendo mayores elementos, salvo la pena, para calificar, distinguir y controlar unos y otros.

En segundo lugar, porque la Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia anunció que tales juzgados están siendo cubiertos solo por abogados egresados de las universidades bolivarianas, lo cual es totalmente discriminatorio y violatorio de la Constitución y las leyes, ya que todos los abogados graduados en las universidades venezolanas, públicas o privadas, tienen el mismo derecho a aspirar a ser jueces de la República y según el artículo 255 de nuestra Constitución el ingreso a la carrera judicial debe ser a través de concursos públicos de oposición, lo cual garantiza la idoneidad del aspirante, su estabilidad y, por ende, su autonomía e independencia.

Ahora, estamos retrocediendo debido a que estamos viviendo la guerra de la violencia urbana del siglo XXI, lo cual nos puede llevar irremediablemente hacia una profunda crisis social.

País sin ley 

Ya se ha hecho costumbre que los familiares de las víctimas declaren a los medios de comunicación social que no piden justicia porque no la encontrarán y por ello se resignan a la justicia divina, expuso la Dra.  Nancy Rodríguez de Rodríguez. Sólo el uno por ciento de los delincuentes que cometen robos en Venezuela son llevados a juicio, según datos de World Justice Proyect. Las ejecuciones extrajudiciales han ido en aumento. Al mismo tiempo el gobierno ha tendido a la “criminalización” de las organizaciones no gubernamentales que trabajan sobre la comisión de homicidios y demás delitos, en especial Acción Solidaria, Cofavic y el Observatorio de Prisiones. En informes realizados por expertos internacionales, Venezuela es uno de los países en los que menos se cumplen las leyes. De los 97 países que formaron parte del estudio, nuestro país ocupó la posición 88 en casos de corrupción y el 90 en cuanto a violencia.

Robos y hurtos

Ninguna persona -hombre, mujer, adolescente, niño o niña- está a salvo en nuestro país, afirma la Dra. Nancy Rodríguez de Rodríguez.

Al respecto, indica que cada día unas 400 personas son víctimas de asaltos a mano armada, en cualquier sitio del medio urbano o rural.

Cada hora son cometidos cinco hurtos de vehículos, lo cual quiere decir que 120 personas quedan sin sus automotores, ya sean nuevos o viejos, porque los hampones se han especializado en las diferentes formas de este delito.

Ya se han hecho tan comunes los secuestros que, por lo general, se suceden seis casos cada día y existen bandas organizadas con tal fin en todo el territorio nacional. Lo que no se puede precisar es el monto que pagan los familiares por los rescates. Además, ha proliferado lo que se conoce como secuestro express, que es cometido en cualquier sitio y sin hora determinada. Son pocos los casos denunciados porque generalmente los delincuentes exigen cantidades que pueden ser pagadas rápidamente.

Si algo tiene seguro alguien que comete un crimen u otro tipo de delito en Venezuela es que no va a ser juzgado o va a quedar en libertad, lo cual produce la de-saparición progresiva de la justicia y del valor de la vida, comentó con preocupación la Dra. Nancy Rodríguez de Rodríguez.

Foto e ilustración: Archivo

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