El COI apostó a lo seguro al elegir a Tokio-2020

El Comité Olímpico Internacional (COI) se inclinó por las garantías financieras y de seguridad al votar a Tokio como sede de los Juegos Olímpicos de 2020, sin que hayan incidido los temores por la crisis de Fukushima.

Atrás quedaron las postulaciones de Madrid, en primer lugar, y luego la de Estambul, cuyo mayor atractivo era abarcar dos continentes en una sola cita y además que los Juegos se celebraran por primera vez en un país de mayoría musulmana.

“Tokio es la seguridad y no tiene problemas financieros para la construcción (de las sedes) o la organización”, dijo a la AFP el Príncipe Alberto de Mónaco, miembro del COI.

Tokio, de 13 millones de habitantes, presentó como fortalezas que ya tiene disponible un fondo de 4.500 millones de dólares para obras y la recuperación de instalaciones de su anterior cita olímpica en 1964, lo que responde al “legado” olímpico del COI.

También la seguridad ciudadana y un efectivo programa antidopaje convencieron a los miembros del COI para confiar nuevamente en la capital de Japón, 56 años después.

“Tokio era una candidatura que estaba dentro de las más sólidas, muy segura financieramente y finalmente convenció a los miembros del COI para este momento. Eso primó a la hora de la votación”, dijo Gerardo Werthein, titular del Comité Olímpico Argentino y miembro del COI.

En la presentación previa a la votación, el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, aseguró que la crisis por la central nuclear de Fukushima, afectada por un sismo y posterior tsunami en 2011, está controlada.

“La situación está bajo control, no ha tenido nunca y tampoco tendrá nunca un impacto sobre Tokio”, dijo Abe.

Ya más cómodo al responder, Abe sostuvo que Tokio es considerada la ciudad más segura del mundo.

También influyó la disponibilidad inmediata de un fondo millonario de 4.500 millones de dólares en el triunfo de Tokio, con 60 votos contra 36 de Estambul en la decisión final.

“Hay disponibles 4.500 millones de dólares en un fondo aprobado y asignado para la construcción de sedes deportivas”, dijo Tsunekazu Takeda, titular de la candidatura de Tokio-2020.

Takeda centró su exposición en que la capital japonesa organizará “Juegos muy compactos” mezclando la remodelación de antiguas instalaciones de los Juegos de 1964 y otras a construirse.

Tokio propone un total de 36 instalaciones, la mayoría en un radio de apenas 8 km, de las cuales 15 ya existen, 10 más serían temporales, 9 serían nuevas y otras dos ya están en proceso de construcción.

Para la Villa Olímpica, que se construirá sobre la isla de Harumi, contempla un área de 44 hectáreas que, después de los Juegos, tendrá un uso residencial.

Tokio presume de contar con un eficiente programa antidopaje que se aplica a partir de la enseñanza media y destaca que ningún atleta japonés ha dado positivo.

Se trata de uno de los principales aspectos que contemplan los integrantes del COI a la hora de votar.

En cambio, Madrid no pudo convencer con su presupuesto austero adaptado a la recesión que sufre desde 2011, y fue eliminada sorpresivamente en primera ronda.

Tampoco surtió efecto el lema de “puente de unión entre dos continentes” de Estambul, cuestionada por su caótico sistema de transporte y tal vez afectada por la violencia interna de Siria.

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