Comunidad Lasallista rinde homenaje póstumo al Hermano Nectario María

“La incipiente educación que se impartía en Barquisimeto a principios de siglo, hizo que un grupo de destacados y prósperos caballeros de aquella distinguida sociedad, preocupados por la formación de sus hijos, resolvieran la creación de un colegio de primera y segunda enseñanza. El alma y propulsor de esta idea fue, entre otros, el negociante francés don Eduardo Lindheimer Hass, quien insinuó confiar el nuevo establecimiento a la congregación fundada por Juan Bautista de La Salle (1651-1719).

Fue así como después de múltiples tropiezos, el Colegio La Salle se inauguró el 16 de febrero de 1913, con los Hermanos Facundo Tomás (Simón Sáiz y Espiga) como  director, Juan -Asclepíades Jean- (Georges Marie Rouff Eisenkremer), Arístide Bruno (Camille Molliex) y Bernal Urbano (Gelín Jean Baptiste). Después de unos diez y ocho días de clase, llegaron los Hermanos Agustín Luis (César Augusto Darquéa) y Nectario María (Louis Alfred Silvano Pratlong Bonicell Gal)”, todos integrantes de un pequeño grupo que vino a la región a ejercer el apostado de la educación que aún se mantiene vigente.

La historia de la llegada del Hermano Nectario María a estas tierras es narrada por el historiador del colegio David Chacón Rodríguez, en el documento titulado “El Hermano Nectario María: el paladín del culto Mariano en Venezuela” que elaboró a propósito del homenaje póstumo que rinde al maestro universal en la ciudad, con motivo del traslado de sus restos al Templo Votivo Nuestra Señora de Coromoto en Guanare, estado Portuguesa.

La familia Lasallista rinde homenaje en capilla ardiente “a este hijo de la Congregación de San Juan Bautista de La Salle, que consagró su vida al servicio del país con el mayor desinterés, a quien se le debe, por una parte, el maravilloso despertar y florecimiento de la devoción y culto a la virgen en Venezuela; y por la otra, el acopio de sus investigaciones históricas donde testimonia su didáctica magistral, debido a la originalidad de su pensamiento, donde conjuga su universalismo intelectual con el  innegable y gran amor que siempre manifestó por Venezuela”.

El Hermano Nectario María siempre estuvo influenciado por las ideas pedagógicas del fundador de la congregación, Juan Bautista de La Salle, de allí que junto al grupo de religiosos que llegó a Barquisimeto logró introducir algunas reformas en la enseñanza tradicional, entre ellas la postulación de “una formación para la vida: práctica, racional y progresiva,  mediante la creación de hábitos intelectuales y morales, que pusieran de manifiesto la salud e integridad de los sentidos, complementando la educación intelectual y espiritual con la educación física”, explica el historiador.

“En el proceso enseñanza aprendizaje ellos tomaban en cuenta la naturaleza del niño y las necesidades sociales en que debe moverse el alumno para orientar la labor intelectual, y personal, del propio educando, prescribiendo métodos prácticos y concretos, expositivos (o dogmáticos), analíticos, sintéticos e intuitivos, que permitieran una constante laboriosidad, mediante un procedimiento interrogativo, para hacerles descubrir, lo que ignoran, o a lo menos saben sólo confusamente”.

 

Cuatro maneras de enseñar

Para enseñar, los religiosos utilizaban cuatro modos o maneras: el sistema individual, el simultáneo, el mutuo y el simultáneo-mutuo.

En ese entonces, el Hermano Nectario María apenas tenía  25 años de edad pero contaba con  una sólida formación lograda en afamados institutos europeos, “estuvo destinado a la enseñanza de los niños y a impartir las clases de la rama de mineralogía”, acota Chacón Rodríguez.

“Era tan incesante su actividad, que además de la docencia, se dedicaba también a la práctica del deporte. A él le debemos que en 1917 emprendiera la entusiasta fundación, en el Instituto La Salle, del club Girardot B.B.C1., el primer equipo de béisbol que se fundó en el estado Lara que llegó a ser uno de los de mayor fama y prestigio en aquellos años”.

Igualmente, dedicó su tiempo al estudio de los yacimientos fosilíferos de la región, reconociendo fundamentalmente el Zanjón de Marcolino, entre San Miguel y Cubiro; Zanjón de la Represa, al pie del Cerro Gordo y Cerro Cojo, en el norte de la ciudad; Yacimiento del Potrero, al norte de Bobare; Yacimiento de la Quebrada de las Raíces y de las Faldas. “En ellos encontró restos de una representativa fauna Venezolana correspondiente a los períodos  plioceno y pleistoceno: Megaterios, Toxodontes, Astrapoterios, Mylodon, Cervus, etc. Pero lamentablemente, para nuestro país, la carencia de elementos de comparación y la ausencia de obras de consulta, hicieron que se contrataran los servicios del Doctor George Gaylord Simpson, curador del  The American Museum of Natural History of  New York, con el fin de hacer una expedición conjunta con el Hermano Nectario María”.

 

Faceta de investigador

Seis años después de su llegada, el 30 de abril de 1919, el fervor con que se consagró a la enseñanza le ocasionó al Hermano Nectario María un cansancio mental debido a su fatigante labor.

“Poco tiempo después, una disposición del Gobierno Nacional que prohibía enseñar materias relacionadas con la nacionalidad a quien no fuese oriundo de Venezuela, hizo que se ausentara de las aulas. Pero, el Hermano, no se amilanó y concentró sus mejores esfuerzos a realizar notables trabajos en el  campo de la  investigación.

El producto de esta nueva etapa, no se hizo esperar, y al poco tiempo dio a conocer una serie de libros escritos para beneficio de la juventud, tales como, su famosa Historia Elemental de Venezuela (1927), la cual fue objeto de los más enaltecedores comentarios, provenientes de notables pedagogos e historiadores”.

A la investigación histórica, llegó por la devoción Mariana, relata el historiador, “cuando su inmenso deseo por glorificar a la Madre de Dios, lo llevó en 1915, a realizar unas investigaciones con el fin de esclarecer y escribir de manera documentada la historia de la virgen en Venezuela; es decir, la relación histórica de los santuarios que le son dedicados y las advocaciones, bajo las cuales es honrada. El 3 de mayo de 1922, el Hermano Nectario María, edita en la revista Excelsior, órgano de la Sociedad literaria La Salle, de Barquisimeto, sus primeras investigaciones bajo el título ‘La Maravillosa Historia de Nuestra Señora de Coromoto de Guanare’, y el 1º de  junio de ese mismo año, da a la luz otro artículo con el título ‘María Santísima de Coromoto, Protectora e iniciadora de las misiones  de indios en Venezuela’. Todos estos  trabajos fueron firmados con el seudónimo de H. Chonei Mereigua, que en lengua indígena significaba Hijo de María, y estaban destinados a difundir el conocimiento, renovación y aumento de la fe en toda la república”.

HERMANO NECTARIO MARIA H-47-1. 15/01/1964. Dinamismo perenne

El resultado  de las investigaciones del Hermano Nectario María sobre la virgen María se conoció el 8 de diciembre de 1924, cuando se publicó ‘La Maravillosa Historia de Nuestra Señora de Coromoto de Guanare y Orígenes Portugueseños’, “donde expone de una manera amena e interesante, el trabajo realizado en los archivos de Caracas y de los pueblos del estado Portuguesa, en especial los de la curia de Guanare”, relata David Chacón.

Al cumplirse el cuatricentenario de la fundación de la ciudad de Coro (1528-1928), el Episcopado Venezolano decretó el  II Congreso Mariano Nacional. “En esa asamblea, el Hermano Nectario María dio a conocer el manuscrito de su nueva obra ‘Venezuela Mariana. Relación Histórica compendiada de las imágenes más célebres de la Santísima Virgen en Venezuela’. Durante el discurso que pronunció en la Catedral de Coro, el 11 de diciembre de ese mismo año, propuso que se reconociera y proclamara a la Virgen de Coromoto como Patrona de Venezuela, por ser la única verdadera Aparición, lo que le hacía tener primacía sobre las demás advocaciones”.

Años después, en 1935, gracias a las diligencias y al arduo trabajo de investigación del Hermano Nectario María, se localizó el lugar exacto de la providencial Aparición de Nuestra Madre, que por la fausta noche del 8 de septiembre de 1652, se le presentó al representante autóctono de nuestro pueblo aborigen, dejando una imagen como perenne recuerdo de su visita al suelo patrio.

-En 1948, a los 60 años de edad, el Hermano Nectario María es enviado al Archivo General de Indias de Sevilla, y a otros repositorios de Europa con el fin de buscar la documentación que facilitara la dilucidación del lugar exacto de la fundación de Barquisimeto en el sitio primitivo de Buría, y aunque los documentos no le permitieron llegar a una conclusión definitiva, logró publicar la ‘Historia de la Fundación de la ciudad de Nueva Segovia de Barquisimeto, a la luz de los documentos de los Archivos de España  y de Venezuela’, la cual obtuvo por unanimidad,  el premio municipal de prosa que otorga el Concejo Municipal de Caracas al mejor trabajo publicado en aquel año. “En ella exponía de manera concluyente, que la ciudad fue fundada la segunda quincena de mayo de 1552, ya que el 29 de abril, Juan de Villegas informa, que dentro de 10 días saldrá de El Tocuyo a fundar La Nueva Segovia, existiendo un testimonio indubitable de que el 17 de junio, ya la ciudad tenía esencia jurídica”.

“Como podemos observar, este insigne maestro es un caso asombroso, pues dedicó sin reparo y sin recelo alguno, todas sus fuerzas y energías durante los años más lozanos de su existencia, incluyendo sus ocios y vacaciones, a la enseñanza y educación; por eso, sus alumnos en Barquisimeto le llamaban el Cheremeco, conocido mejor como el pájaro carpintero, pues era tan perenne su dinamismo que al mismo tiempo investigaba en bibliotecas, indagaba, transcribía, desenterraba fósiles,  dibujaba mapas,  dictaba conferencias, dirigía edificaciones, discernía,  exploraba archivos, publicaba libros, viajaba al interior y al exterior del país, en busca de datos y además…oraba”, concluye el historiador Chacón.

 

Apuntes del saber

-San Juan Bautista de La Salle Möet, el padre de la pedagogía moderna, nació en Reims, Francia el 30 de abril de 1651. Falleció en la madrugada del viernes santo, 7 de abril de 1719. Vivió 67 años.

-La congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas fue fundada el miércoles 24 de junio de 1682 por Juan Bautista de La Salle. Su finalidad era remediar en lo posible la ignorancia del pueblo y sus funestas consecuencias.

-“El Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas es una Sociedad en la cual se hace profesión el dar escuela gratuitamente. Los miembros de este Instituto se llamarán Hermanos, y nunca permitirán que se les llame de otro modo. El fin de este Instituto es dar cristiana educación a los niños, y con este objeto tiene las escuelas, para que, estando los niños por mañana y tarde bajo la dirección de los maestros, puedan éstos enseñarles a vivir bien, instruyéndolos en los misterios de nuestra santa religión, inspirándoles las máximas cristianas, y darles así la educación que les conviene”, reglas comunes de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.

-El legado evangélico, pedagógico y espiritual de San Juan Bautista de La Salle es una fuente inagotable de inspiración para quienes encuentran en la educación cristiana un camino de vida y de salvación. El se olvidó de los planes prefijados, asumió los desafíos de su tiempo y con sus profundas intuiciones dio repuestas creativas a las necesidades educativas de su época, legando a la posteridad un proyecto de profundas implicaciones sociales.

 

 

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