En La Pastoreña se rompen acuerdos y sigue la tensión

Angustiados se encuentran los habitantes de la urbanización La Pastoreña, tras la visita realizada la mañana de ayer por un funcionario del Instituto Nacional de Tierras Urbanas (Intu), en compañía de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y una de las personas que representa al grupo de los ocupantes de los terrenos privados, que exigen al Gobierno la construcción de viviendas.

Gloria González, presenció la lledada del personal adscrito al ente público. Ella informó a EL IMPULSO, que el ingreso lo hicieron sin mostrar sus credenciales, tampoco presentaron la autorización que les permitía tomar medidas de las áreas de uso común del complejo residencial en el que se construyeron ocho torres.

Se pudo conocer que algunas personas se atrevieron a cortar la maleza cerca de la pared perimetral, dicha situación generó preocupación porque sienten que las autoridades, al igual que los ocupantes están incumpliendo con los procedimientos acordados en reuniores pasadas.
Otro de los vecinos, Fabián Soto, sostuvo lo siguiente “si ya se está definiendo lo que va a pasar con los terrenos, cualquier instancia involucrada en el caso como la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo, la Dirección de Catastro y la Comisión de la Asamblea Nacional debía notificar la decisión desde el principio”.

Hasta los momentos, más de trescientas familias están ansiosas dado a que desconocen los avances de las investigaciones, por cuanto exigen una respuesta inmediata a las autoridades.

Clima tenso

Por fortuna, no se han registrado nuevos enfrentamientos en la zona. Funcionarios de Polilara resguardan la urbanización, sin embargo los propietarios temen que en algún momento pueda producirse un hecho violento, pues durante todos estos días la tensión persiste en los alrededores.

La señora González hizo un llamado al alcalde Alfredo Ramos y al gobernador Henri Falcón para que se acerquen y conozcan de cerca la realidad, debido a que son constantes los insultos y amenzas por parte de los ocupantes.

“Estamos expuestos al peligro, nos da miedo lo que pueda suceder, sobre todo en la noche o en la madrugada, la gente se puede meter al estacionamiento y dañar los carros”, comentó una persona que no quiso identificarse.

Desde las alturas, varios vecinos han visto el trabajo que los “invasores” realizaron sin permiso, ayer por ejemplo se percataron que un camión les llevó arena para hacer una cancha de bolas criollas en la que juegan parte del día mientras otros custodian la parte superior.

A los voceros de La Pastoreña, les parece que esto suceda ante la mirada de las autoridades. Lo más irónico según ellos, es que el lugar donde fue demarcada la cancha va la piscina, también una capilla, caminerías, parques, áreas verdes y espacios recreativos para la comunidad.

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