La Virgen María reconcilia a sus hijos (Fotos)

Una lluvia de alegría, espiritualidad y devoción colmó una vez más a todos los feligreses que se encontraban en el pueblo de Santa Rosa, esperando la salida de la excelsa patrona, la Divina Pastora, para emprender a su lado la acostumbrada procesión, en su visita número 159 hacia la ciudad de Barquisimeto.

Este 14 de enero, una resplandor inigualable iluminó el rostro de los devotos. Desde los más pequeños hasta los más grandes, estaban conmovidos por este hermoso acto de fe que se vive año tras año en el estado Lara. Las expresiones de amor hacia la madre de Dios no se hicieron esperar: sentidas
alabanzas fueron dedicadas a la Divina Pastora, quien salió de su Santuario, estrenando traje diseñado por Luis Perdomo, al encuentro con sus hijos, apenas faltar diez minutos para las diez de la mañana.

En ese instante, todos los feligreses alzaron sus manos al igual que gorras y sombreros como señal de bienvenida a la venerada imagen. Luego, los aplausos y las plegarias fueron los protagonistas en el ambiente.

Por su parte, efectivos de la Guardia Nacional y los jóvenes, conformaban dos cordones de seguridad para resguardar a la patrona. Ambos, en un trabajo articulado, con el respaldo de la Cofradía de la Virgen,
velaron que prevaleciera el orden, el respeto y la fluidez en la procesión de la Pastora.

Al iniciar la emotiva eucaristía, presidida por monseñor Antonio López Castillo, arzobispo de Barquisimeto, manifestó su satisfacción por la asistencia masiva de los feligreses.

Compartió con los presentes liturgias basadas en el amor a Dios, la familia y la unión. La celebración religiosa comenzó con la lectura del profeta Isaías: “Cristo es el camino, la verdad y la vida, confiemos en
Él”. Seguidamente, compartió las palabras de San Pablo en la carta a los Gálatas: “El Mesías nacerá de una mujer para que recibiéramos el ser hijos por adopción y participar de los herederos que cumplan la voluntad de Dios”. De allí parte el amor hacia la madre del Creador, dijo el arzobispo. “María fue escogida para la hermosa misión de proteger, cuidar y llenar de amor los corazones de los hijos de Dios”.

 

Ejemplos de vida

 

El sacerdote manifestó que este año 2015, se cumplen 150 años del nacimiento del Dr. José Gregorio Hernández, a quien definió como un gran investigador, médico, profesor y un ejemplo a seguir. De
igual forma, se conmemorarán 200 años de San Juan Bosco, un hombre que consagró su vida a Cristo.

Reconoció la participación de más de 600 jóvenes de todo el país, quienes acompañaron a la Virgen
con sus cantos y sus plegarias.

 

Peticiones

 

El arzobispo resaltó de María su poder mediador y de reconciliación en estos momentos de crisis nacional. Le pidió que interceda y acabe con las epidemias que surgieron el año pasado, entre ellas el chikunguña.
Por la unión de las familias, para que comprendan el valor del Bautismo, la Eucaristía y el Matrimonio. Condenó el aborto y celebró la vida. También exhortó a erradicar el protagonismo político partidista en
los actos de fe mariana. “Que haya paz, justicia, democracia y libertad en Venezuela”.

Derramó sus bendiciones sobre el pueblo bueno que partió con la Virgen en brazos mientras el río de fe, con la luz del mediodía, atravesó el arco del pueblo de Santa Rosa y descendió jubiloso por la avenida Lara conmovido con la mirada de la Madre sanadora.

Expresiones de las autoridades

 

Henri Falcón, gobernador del estado Lara: “Como todos los años, le pedimos de todo corazón a nuestra
madre, que nos llene de mucha salud, que nos ilumine el camino y prevalezca entre nosotros el entendimiento, para poder superar las diferencias. Nuestro mayor anhelo es construir un país donde todos podamos convivir como verdaderos hermanos, porque todos sin distinción somos hijos de Dios.

Hoy más que nunca, estamos conscientes de que el país atraviesa por una situación bastante complicada, donde reina la incertidumbre, la desesperanza, el desánimo y también el miedo en buena parte de la población. En este sentido, es propicia la ocasión para que desde acá podamos decirle a Venezuela que las
esperanzas no están perdidas. Debemos seguir luchando por la paz, la reconciliación y la unidad”.

 

Alfredo Ramos, alcalde del municipio Iribarren: “Mi mayor deseo es que la Divina Pastora nos conceda varios milagros, entre ellos la reconciliación del pueblo venezolano, que reine la paz en nuestra nación, la liberación de nuestros estudiantes y presos políticos, pero sobre todo, que podamos salir adelante de esta crisis que atraviesa el país”.

 

José Barreras, alcalde del municipio Palavecino:
“Le pido a la Divina Pastora que nos colme de mucho amor, entendimiento y paz. Debemos comprender que una vez que nuestro ser esté lleno de paz, seremos capaces de brindarla a los demás. Para ello, necesitamos unas cualidades especiales que se definen en palabras esenciales como respeto, perdón y aceptación del prójimo”.

 

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